Evasión de Impuestos- variables

Evasión de Impuestos

5.1. Las variables usadas para la evasión de impuestos

Dadas las diferentes apreciaciones sobre los temas a investigar, resulta necesario en primer lugar definir los conceptos. Para poder interpretar qué es lo que se mide en la evasión de impuestos, cuales son las diferentes metodologías y que significan los resultados que se encuentren.

Por evasión de impuestos debe entenderse aquella porción de los tributos que no llegan a las arcas fiscales por múltiples motivos, bien sea por el alto tamaño de la economía informal ó por aquella parte de la economía formal omitida en las declaraciones. De esta manera podríamos hablar de una evasión abierta y otra encubierta (elusión).

El tratadista español Alfonso Gota Lozada considera que; “La evasión fiscal cometida por el contribuyente o sujeto pasivo de la obligación tributaria es toda transgresión de las normas jurídico-tributarias ya sean flagrantes y claras o ya subrepticias” (Barrienteos et. Al., 1993).

Tanzi (1980), para referirse a los niveles de evasión parte de la economía informal; indicando que ésta corresponde a aquella parte del PIB que por no declararse o serlo en defecto. No se encuentra incluida en las estadísticas oficiales; aclarando que si este ingreso es imponible está asociado a pérdida en la recaudación.

No toda la economía no registrada constituye materia gravable, por lo que hay que medir la proporción de la misma que constituye materia imponible (Fenochietto, 1999:7).

Cuando la evasión de impuestos es generalizada, los contribuyentes perciben un menor compromiso de cumplir, abriendo nuevos espacios de evasión y generando así un círculo vicioso en el cual la evasión se auto reproduce.

La evasión tributaria se convierte en una fuente importante de inequidad horizontal, entre los que cumplen y los que no lo hacen.

Nivel de tributación

El nivel de tributación potencial es determinado generalmente por un coeficiente que relaciona el valor de todos los ingresos tributarios y el PIB. Utilizado como un indicador de capacidad relativa que hace posible comparar la carga tributaria de los diferentes países.

Este potencial está determinado por muchos factores, dentro de los cuales se encuentra el coeficiente de apertura de su economía ((importaciones + Exportaciones)/PNB), la importancia de exportaciones primarias (agricultura, productos mineros), la distribución de las rentas y el nivel de urbanización.

La eficacia de la recaudación tributaria está entonces determinada por la relación entre el ingreso tributario efectivo y el potencial tributario (BID, 2003).

Estas potenciales bases imponibles tienen dimensiones finitas, de manera que cualquier capacidad de un país para elevar los ingresos, tiene su límite.

Dependiendo del nivel y distribución de la carga tributaria, esta capacidad variará, pero existe un punto de saturación mas allá del cual tendrá lugar un alto grado de aversión tributaria y cualquier iniciativa para elevar los ingresos tributarios fracasará (BID, 2003; Macías y Cortés, 2004).

Las conductas evasoras se manifiestan en acciones concretas como no presentar las declaraciones tributarias, incurrir en errores aritméticos generando un menor saldo a pagar, un mayor saldo a favor u omitiendo las sanciones; correcciones sucesivas de las declaraciones. Omitir ingresos y, finalmente, incluir costos, descuentos, deducciones o impuestos descontables inexistentes. (Lea También: Motivaciones, Estimaciones, Dificultades y Necesidad de Nuevas Estimaciones)

Con respecto a las causas de la evasión de impuestos, podemos resumir en un listado como el siguiente, la información encontrada en la literatura especializada:

  • La existencia misma de evasión induce a los demás contribuyentes a evadir, para poder mantenerse en el mercado preservando algo de equidad.
  • Inadecuado manejo de los recursos por parte del sector público.
  • Aumento de las tarifas hasta niveles no soportables por los contribuyentes.
  • Vacíos jurídicos que permiten eludir los recaudos o los controles.

Caso colombiano y latinoamericano de evasión

En términos macroeconómicos, el caso colombiano presenta una serie de factores específicos que lo aleja en cierta medida de las generalizaciones teóricas de los autores analizados.

Los flujos de recursos económicos legales de Colombia con el exterior no han tenido la magnitud de otros países latinoamericanos.

Colombia definió un proceso de internacionalización y apertura de su economía mucho más lento que el de Argentina, Chile, Brasil o México. El colombiano fue un proceso de apertura que empezó de manera muy tímida con los gobiernos de Betancourt (1982-1986) y Barco (1986-1990) y que se aceleró de manera decidida en el gobierno de Cesar Gaviria (1990-1994).

Argentina y Chile, habían comenzado estos procesos con los gobiernos de la Dictadura durante la década de los 70. Y lo hicieron de una forma acelerada y decidida, porque contaban con las tecnocracias; y las concentraciones de poder político necesarias para llevar adelante las reformas.

Por otro lado, Colombia en la década de los 80, a pesar de haber presenciado una desestabilización importante de la estructura financiera y productiva; no tuvo que hacer desembolsos masivos de recursos y caer en deficit insostenibles; por cuenta de la crisis de la deuda. Tal y como les sucedió a México y Brasil; simplemente porque su nivel de endeudamiento no era importante en términos del tamaño de la economía.

Este contacto menos fluido con las multinacionales y negocios a escala mundial, hace que la economía colombiana. En términos comparativos con otras naciones de la subregión, tenga lazos menos fuertes con la economía globalizada y los intercambios de recursos entre las multinacionales.

Esta particularidad sumada a un alto grado de informalidad de la actividad económica, hace del colombiano un caso que difiere del promedio de la región.

Informalidad y narcotráfico

En lo que se relaciona con el tema de la informalidad, el narcotráfico en términos económicos; introduce una fuerte interferencia en los procesos de estimación: en la medida que representa un flujo de recursos importante dentro del total de la economía nacional (equivalente al negocio del café); que se maneja por canales ilegales; pero que en algún momento de su paso por la economía termina siendo legalizado a través de transferencias, compra de activos; y venta de bienes importados.

Hechos que dificultan estimar, vía métodos indirectos, el tamaño y papel que juegan estos recursos en la evasión de impuestos de IVA y Renta.

La otra del trabajo, el cumplimiento voluntario, lo entendemos como el complemento de la evasión. Los avances que se logren en términos de reducir la evasión deben ser vistos como una mejora en el cumplimiento voluntario.

No obstante, las medidas para aumentar este último van más allá que aquellas aplicadas a la disminución de la evasión.

En las discusiones internacionales con respecto al tema se viene planteando que ante el pobre resultado las medidas para controlar la evasión de impuestos. Se están haciendo esfuerzos desde el punto de vista administrativo; para lograr que los contribuyentes perciban la Administración Tributaria como una institución que presta un servicio y a partir de la cual pueden minimizarse los costos de cumplir con los tributos.

Además, una proporción mayor al 90% de los recaudos se generan por el pago voluntario de los contribuyentes. Siendo muy pequeña la participación en el recaudo total de los resultados de la fiscalización. En el numeral 6 de éste artículo nos referiremos con mayor detalle al cumplimiento voluntario.

CLIC AQUÍ Y DÉJANOS TU COMENTARIO

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *