|Sábado, octubre 25, 2014

Modulo 2. Como vivo mi género y mi identidad?  

A. Qué significa ser hombre y ser mujer?Asociación salud con prevención-logo

Ser hombre o ser mujer determina en gran parte la forma como el grupo social manifiesta sus expectativas respecto de lo que somos como personas. Así como aprendemos a reconocernos como seres únicos e individuales, la cultura nos plantea simultaneamente aprendizajes relativos al comportamiento como hombre o mujer, en torno de los cuales se van organizando la vida personal, la vida sexual y la vida social de todo individuo. Las características que definen el comportamiento sexual y social de las personas se determinan por las concepciones particulares que cada sociedad tenga respecto al hombre y a la mujer.

Los hombres y mujeres somos educados y socializados de modo distinto en cada cultura, esto se conoce como relativismo sociocultural. Da las bases para aprender a respetar y comprender las formas diversas de ser que cada sociedad plantea como validas y deseables, aspecto en el que radica uno de los más importantes compromisos para el hombre contemporáneo, porque en la forma como son educados y socializados hombres y mujeres, existe la posibilidad de perpetuar antiguas formas de discriminación y opresión, o erradicar progresivamente las desigualdades e injusticias. El proceso de socialización del ser humano, contribuye a la realización del individuo, impulsando su progreso espiritual y material y proyectando sus potencialidades en un ambiente de respeto y libertad.

Juan y Valentina, los chicos y las chicas vivimos en diferentes lugares, cada uno con su propia cultura. De acuerdo al sexo y al lugar donde vivimos, la sociedad tiene una idea de como debemos comportarnos por ser hombres y mujeres y esto es lo que constituye el género.

Culturalmente se considera como masculino ser agresivo, seguro, controlado emocionalmente, independiente y autosuficiente. De otro lado, se considera femenino ser dependiente, pasiva, suave y sentimental.

En la vida cotidiana, los hombres y mujeres realizan diferentes tareas, de tal forma que los hombres están más dedicados al trabajo fuera de la casa, en la política, economía, religión, industria, comercio, etc, todas labores productivas económicamente y son por lo tanto los que proporcionan el sostenimiento del hogar. Al contrario, las mujeres están orientadas a realizar tareas domésticas, a la crianza de los hijos, al cuidado y protección de la familia y no recibe pago por estas labores.

La idea de genero se ha construido a partir de valores, creencias, normas y lo que esperamos de los roles o papeles que desempeñan las personas. Esta idea, no es rígida. Va cambiando con lo que hacen hombres y mujeres en su día a día y con las oportunidades que les ofrece la sociedad.

Es así como la división del trabajo ha cambiado en el presente siglo, generando la salida de la mujer al campo laboral. Sin embargo, hasta ahora hombres y mujeres están cambiando sus relaciones. Chicas como Valentina ya no piensan en el hogar como única fuente de realización y quieren estudiar y ejercer una profesión. Chicos como Juan quieren asumir cada vez mas su compromiso en las labores domésticas y de crianza. Depende de l@s jóvenes el transformar ésta realidad.

B. Cómo construimos nuestra identidad sexual?

La principal característica de la adolescencia es la búsqueda de identidad: Chicos como Juan y Valentina desean tener sus propios valores, metas, forma de sentir, pensar y expresarse, sentirse únicos y no copias de otros, ser independientes y autónomos.

La construcción de la identidad comienza a partir de las experiencias y relaciones con otros desde que nacemos, principalmente con nuestra familia, determinando la construcción de nuestra personalidad y forma de actuar. La identidad sexual es parte de este proceso y aunque somos seres sexuales desde el nacimiento, no se reconoce sino hasta la adolescencia y en muchos casos hasta la adultez.

Desde muy corta edad los seres humanos sabemos que somos hombres o mujeres y esto es lo que entendemos como identidad sexual. En su construcción es muy importante el sexo al nacer o antes, ya que determina las expectativas que el grupo social tiene de niños o niñas. Las actitudes, los mensajes y lo que esperan personas como padres, maestros y familiares son claves para permitir o impedir el desarrollo de lo que somos, sentimos y actuamos como hombres y como mujeres.

Para desarrollar una adecuada identidad sexual, necesitamos de las expresiones afectivas por parte de los adultos importantes; la aprobación, los besos, las caricias, abrazos, gestos y palabras amorosas fortalecen la autoestima y la identidad de género.

C. Qué son entonces, los roles y estereotipos?

Mira Juan, ya habíamos dicho que según el sexo con que nacemos y el lugar donde vivimos existe una idea de lo masculino y lo femenino. De otro lado, lo que sencillamente tú haces como hombre o mujer es lo que se ha denominado rol o papel sexual.

Estos roles según el sexo, los aprendemos desde que nacemos por la manera en que nos tratan nuestros padres. No siempre lo que aprendemos es “natural”. Por ejemplo, creemos que “todas” las mujeres son “siempre” más sensibles y que los hombres son “más fuertes” y “nunca expresan sus emociones”. Este es un estereotipo.

A esa idea fija o rígida de que todas las personas que pertenecen a un sexo deberían actuar de cierta forma, se le ha llamado estereotipo. Los estereotipos limitan los sentimientos, pensamientos y forma de comportarnos ante los demás, llevándonos a la discriminación sexual, a la intolerancia, a promover relaciones de inequidad y a atentar contra de los derechos fundamentales de los seres humanos (incluso sin darnos cuenta).

E. Lecturas recomendadas y bibliografía.

- Catalina Turbay, Ana Rico de Alonso: Construyendo identidades: niñas, jóvenes y mujeres en Colombia. Coordinación Editorial UNICEF, Colombia, 1994.
- German Ortíz Umaña: Amor-sexo. Serie Documentos Especiales.Cuadernos de sexualidad. Viceministerio de la Juventud. Proyecto Nacional de Educación Sexual, Santafé de Bogotá. D.C., Agosto de 1995.
– Nelssy Bonilla Bejarano: Identidad. Ministerio de Educación Nacional, Educación Sexual. Santafé de Bogotá, D.C., Agosto de 1995.
– Consejo Nacional de Población: Sexualidad Adolescente. México. Editores e Impresores FOC, 1994.

Salud Sexual y Reproductiva Modulo 3, Salud Sexual y Reproductiva

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