|Jueves, octubre 23, 2014

¿Amamantando, y Otra Vez Embarazada?  

Liga Internacional de la Leche

Sora Feldman
Victoria BC, Canadá

El primer embarazo de Genoveva estuvo complicado por una condición médica que muy posiblemente puede aparecer de nuevo. Ella y su marido están deseosos de tener un segundo bebé, pero ella no está lista para destetar al primero. ¿Puede ella continuar amamantando durante un embarazo que requerirá medicamentos, y posiblemente una estadía en el hospital?

Lucía acaba de perder un muy deseado bebé. Ella estaba amamantando su hija de 10 meses y se pregunta si por haber estado amamantándola tuvo el aborto.

El hijo de Francisca tiene 5 meses y acaba de enterarse de que está embarazada nuevamente. ¿Podrá seguir llenando sus necesidades alimenticias amamantándolo?

Las mujeres que asisten a las reuniones de La Liga de La Leche tienden a amamantar más tiempo que el promedio, por lo que es probable que algunas de ellas queden embarazadas (o consideren un nuevo embarazo), mientras continúan amamantando.

Como Líder que ha amamantado durante un embarazo y también a dos bebés de diferentes edades, he recibido muchas preguntas de mujeres como Genoveva, Lucía y Francisca.

Por mi especial interés, también he sostenido correspondencia con mujeres que han amamantado durante un embarazo, en muy variadas situaciones. Conozco mujeres que han amamantado a tres bebés consecu­tivamente, y también a algunas que han amamantado durante embarazo de mellizos y después han amamantado los mellizos junto con su hijo mayor. He conocido mamás que han amamantado durante embarazos complicados por placenta previa, problemas de tiroides, trabajo de parto anticipado y severas nauseas y vómito. Sus experiencias ( y los estudios disponibles) sugieren que destetar por el bien del embarazo puede ser aconsejable en algunos casos individuales. Sin embargo, durante la mayoría de los embarazos, continuar amamantando, o decidir por cuánto tiempo hacerlo, es una decisión de “crianza” pero no médica.

Algunos médicos pueden aconsejar a la madre destetar a su bebé pequeño o al que ya camina inmediatamente se confirma un nuevo embarazo. Ellos pueden temer que continuar amaman­tando durante un embarazo puede demorar el crecimiento de feto, puede contribuir a un aborto o al adelanto del trabajo de parto.

Creencias culturales pueden también propiciar el destete

Ruth Lawrence escribe: “En algunas sociedades se cree que un bebé que amamanta va a “chuparse” el espíritu del feto recién concebido; por lo tanto el destete es obligatorio una vez es confirmado el embarazo”. Sin embargo, mucha de la información escrita disponible se clasifica dentro de la categoría de “adivinanzas” educadas, o conjeturas erradas, más que como investigación científica.

Una de las razones por la que los doctores pueden aconsejar destetar, es por el efecto que la oxitocina tiene en el útero. Investigaciones muestran que la estimulación del pezón mediante el uso de una bomba extractora puede adelantar el trabajo de parto en una mujer cuyo embarazo está a término. Amamantar inmediatamente después del parto ayuda al útero a contraerse y regresar a su estado de antes del parto.

Estos dos efectos ocurren porque la estimulación del pezón dispara la emisión de oxitocina, la hormona que ocasiona la “bajada” de la leche y también la contracción del útero. No obstante, hay varias razones por las que continuar amamantando no presenta un problema para embarazos normales.

El útero es diferente durante el principio del embarazo a como es inmediatamente después del parto. Contiene muchos menos receptores de oxitocina (lugares donde esta hormona puede ser absorbida). Entre el primero y el tercer trimestre del embarazo, el número de receptores en el útero se vuelve 12 veces mayor (después se duplica o triplica antes de que comience el trabajo de parto).

La menor habilidad del útero para absorber

oxitocina al comienzo del embarazo sugiere que la oxitocina no causará contracciones durante ese período. Por esto, inducir el trabajo de parto utilizando oxitocina por vía intravenosa algunas veces falla: el útero no está listo.

En la mayoría de los embarazos la progesterona es la hormona dominante. Hacia el final del embarazo, los niveles de estrógeno en la sangre se vuelven mayores que los de progesterona como una preparación para el parto. La progesterona relaja la células suaves de los músculos. En vista de que las paredes del tracto gastrointestinal y las venas, tienen una capa de músculo suave, este efecto de la progesterona puede contribuir a algunos de los malestares del embarazo, como pueden ser la acidez, las venas várices y susceptibilidad a infecciones urinarias. Al mismo tiempo, los altos niveles de progesterona durante el embarazo son muy efectivos pues mantienen los músculos suaves del útero “silenciosos” hasta que sea el momento de que el trabajo de parto comience.

En los primeros días del post-parto, cuando la producción de leche apenas comienza, las mujeres tienen muy altos niveles de hormonas relacionados con la producción de leche, que a su vez tienen un gran efecto en el útero. Cuando el bebé succiona, esas hormonas afectan el útero. Con el paso del tiempo, cuando el cuerpo de la madre se acostumbra a la estimulación del bebé que succiona, se requieren unos niveles de hormonas muy inferiores para mantener la lactancia. De manera que, los niveles de oxitocina derivados de la lactancia son más bajos en el momento en que el útero es menos receptivo a la oxitocina. La clase de estimulación del pezón que se ha demostrado que tiene relación con la “inducción de trabajo de parto a término” implica utilizar por largos períodos de tiempo bombas extractoras de las que tienen en los hospitales. Aun el bebé más deseoso no es capaz de amamantar por tanto tiempo.

¿Qué pasa con el trabajo de parto que se adelanta? Esta situación es menos clara que la posibilidad de una pérdida en el primer trimestre, y parece mucho más factible que una madre que está presentando síntomas de trabajo de parto adelantado, se pueda beneficiar de un destete al menos temporal. Prolongar el embarazo por algunos días, o incluso horas puede hacer una gran diferencia en la salud de un bebé prematuro. El destete puede ser aconsejable cuando la mujer está presentando trabajo de parto prematuro. “Mothering Múltiples”1 desaconseja amamantar si un embarazo de mellizos o más es confirmado. Pero destetar no es necesario para la gran mayoría de mujeres que no tienen riesgo de un parto prematuro.

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