|Jueves, octubre 2, 2014

Pruebas Cutáneas para Diagnóstico en Alergología  

Santiago E. López Ortega, MD.
Alergólogo Inmunólogo.
Universidad de Sao Paulo, Brasil
Correo electrónico: [email protected]

las pruebas cutáneas para diagnosticar enfermedades alérgicas demuestran las hipersensibilidades tipo i y iv, además, sirven para establecer la etiología de rinitis alérgica, asma, urticaria, alergia a los alimentos y dermatitis de contacto. la prueba cutánea de puntura para reacción tipo i y la prueba de parche para la reacción tipo iv, son los test más usados.

palabras clave: prueba cutánea de puntura, prueba de parche, asma, rinitis, urticaria, alergenos

Abstract

the skin tests to diagnose allergic diseases show hipersensitivity type i and iv and are usefull to establish the aetiology of rhinitis, urticaria, food allergy, contact dermatitis.

the tests used are skin prick test for reactions type i and patch test for reactions type IV.

key words: prick test, asthma, allergens, extracts.

Las pruebas cutáneas para el diagnóstico de las enfermedades alérgicas son la aplicación práctica de las reacciones de hipersensibilidad tipo I y tipo IV de GELL y COOMBS. Consiste en introducir en la epidermis y en la dermis una cantidad mínima de alergeno (1).
Historia de las pruebas cutáneas

En 1865 Blackey utilizó polen pasto (rye grass) y realizó una clasificación.

Por su parte, en 1908 Mantoux realizó una prueba intracutánea.

Más tarde, en 1921, se logró la primera estandarización de un extracto. Tres años después, en 1924 Lewis y Grant realizaron la prueba cutánea de puntura.

Finalmente, en 1970 Pepys modificó la prueba cutánea (1, 2).

El médico alergólogo actualmente dispone de una serie de alergenos en concentraciones conocidas, producidos por laboratorios especializados en esta área de la medicina, que le permiten determinar en forma sensible, específica, económica, rápida y eficaz, el diagnóstico de la enfermedad alérgica.

Indicaciones

Para la realización de una prueba cutánea se debe tener en cuenta la historia clínica detallada, la cual nos hace sospechar de la causa de la enfermedad alérgica: aeroalergenos (rinitis, asma, dermatitis atópica), alimentos (dermatitis atópica, anafilaxis, urticaria aguda o de contacto); reacciones a medicamentos, venenos (anafilaxis por picadura de insectos); lo anterior nos permite dirigir el tratamient, por medio de medidas preventivas, para reducir la exposición a los alergenos, en la selección de los antígenos relevantes para el tratamiento con la inmunoterapia específica, en el caso del asma, la rinitis, y la alergia a picadura de insectos (1, 3, 4).

Contraindicaciones

Embarazo, uso de betabloqueadores, síntomas severos de alergia, asma inestable, angina inestable, dermatitis atópica severa, dermografismo intenso (urticaria facticia), quemaduras solares, uso de medicamentos que interfieren en la prueba cutánea (5).

El número de alergenos que se utilicen depende de los datos clínicos, la naturaleza del problema, la edad del paciente, la exposición a los alergenos intra o extradomiciliarios, los agentes ocupacionales y de la región del país en donde reside el paciente.

Para la interpretación clínica el médico alergólogo debe tener en cuenta factores como: los alergenos del sitio donde reside la persona, la importancia de éstos en la génesis de la enfermedad y la exposisión a los mismos.

Tipos de pruebas cutáneas

Prueba de escarificación (scratch- test): consiste en practicar una ligera escarificación y aplicar en el sitio una gota de alergeno.

Reacción intradérmica: consiste en introducir en la región intradérmica con una jeringuilla para prueba de tuberculina, una pequeña cantidad de alergeno.

Prueba de puntura (prick test): consiste en depositar en la piel del paciente una gota de alergeno y luego realizar una puntura a través de la gota con una lanceta especial de 1 mm de longitud. Es la prueba más utilizada.

Estas pruebas son mediadas por inmunoglobulina E; se leen en 15 minutos y hay que observar la triada de Lewis: pápula, eritema y prurito. El resultado se expresa en milímetros y sirve para el diagnóstico etiológico de asma, rintis, alergia a alimentos, alergia a insecticidas.

Prueba de parche (patch test): se usa para verificar la inmunidad celular o la hipersensibilidad tipo IV mediada por linfocito T y macrófago. Consiste en depositar sobre la piel sana el producto que se va a probar, bajo la oclusión de un sello adhesivo. La lectura se realiza a las 48 y 96 horas y sirve para diagnosticar problemas de dermatitis eczematosa y alergia a los alimentos e inhalantes como pólenes y ácaros, en niños (1, 4, 6).

Metodología general utilizada para realizar las pruebas cutáneas de hipersensibilidad inmediata (pruebas de puntura)

Al realizar estas pruebas se deben tener en cuenta ciertos parámetros generales:

1. Utilizar material desechable, guantes, recipientes adecuados para descartar: lancetas, agujas, jeringuillas, guantes, algodón, etc.; cada prúeba deberá ser rotulada -CONTAMINADO-. El material deberá ser incinerado.

2. Potencia de los extractos alergénicos: disminuye con el tiempo, la dilución y exposición a temperaturas crecientes; los reactivos tienen que ser almacenados en el refrigerador entre 4oC a 8oC, la fecha de expiración debe ser conferida, a pesar de que la activada alergénica se mantenga por largos períodos.

3. No hay límite de edad para desarrollar las prúebas sin embargo, la reactividad es menor en los lactantes y en los ancianos.

4. No debe realizarse una prueba cutánea de alergia en sitios donde la piel se encuentre afectada por cuadros de dermatitis activa, donde exista liquenificación o cuando el paciente tenga dermografismo, en este último caso se puede administrar antihistamínico antes de la prueba.

5. No hay necesidad de un local especial del consultorio para la realización de las pruebas, pero luego de terminar, los antígenos se deben retornar al refrigerador.

6. Para la interpretación correcta de las pruebas, el paciente debe estar sin el uso de antihistamínicos, antidepresivos tricíclicos, etc. Para tener una fiel interpretación, se debe tener en cuenta lo siguiente: extractos glicerinados producidos por laboratorios confiables y extractos diluídos para pruebas intradérmicas, un control positivo (clorhidrato de histamina en la concentración de 1,0 a 10 mg /mL para prueba de puntura y para prueba intradérmica de 0,01 mg /mL) y un control negativo (solución salina glicerinada al 50% para prueba de puntura y diluyente para prueba intradérmica).

7. La lectura de las pruebas de puntura se hace a los 15 ó 20 minutos, se mide el mayor diámetro y su perpendicular en el punto medio, la suma o la media de estos dos constituye la respuesta y se expresa en milímetros; el alo de eritema es más sensible a la variación de la potencia del extracto, un eritema de más de 10 milímetros, independiente de la respuesta de la pápula tiene un valor predictivo de enfermedad alérgica. Un diámetro de la pápula de 3 milímetros está asociado a enfermedad alérgica. La presencia de una pápula en el control negativo, está relacionada con trauma por la lanceta o dermografismo (2).

8. Dosis de los extractos para prueba cutánea.

Prueba de puntura

Concentrados glicerinados de 1:20 m/v. Los extractos estandarizados de ácaros pueden ser probados en la concentración de 10.000 UA/mL. o, 20.000 UBE/mL.

Vol.10 No.2 Prueba Intradérmica: Diagnóstico

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