|Sábado, julio 12, 2014

Manejo de Sonda Nasogástrica y Vesical  

Luz Adriana Escobar Mora
Enfermera, Universidad de Antioquia,
Enfermera Cuidados, Intensivos Clínica CES,
Docente, Tecnología en Atención Prehospitalaria Instituto de Ciencias de la Salud CES.

Sonda Nasogástrica

Introducción

La intubación gástrica es un procedimiento que consiste en introducir una sonda al paciente por la nariz o la boca hasta el estómago. Su uso en la atención prehospitalaria va a depender del tiempo y la distancia desde el lugar de la atención al hospital receptor, nunca debe retrasarse el transporte del paciente por colocar la sonda, sobre todo si la condición de este es crítica. Es aconsejable dejar este tipo de procedimiento para la práctica intrahospitalaria, traslados secundarios o traslados prolongados si hay una indicación clara.

Un paciente traumatizado podrá requerir un sondaje gástrico como parte de la valoración y evaluación de las lesiones gastrointestinales o para descomprimir el estómago antes de su intervención quirúrgica.

Entre sus usos se tiene:

. Lavados gástricos (no son comunes en la práctica prehospitalaria).
. Establecer una vía artificial para la administración de fármacos (no es una práctica común en la atención prehospitalaria).
. Evitar acumulación de líquidos, fluidos o gases gastrointestinales (aspiración o drenaje).
Puede ser útil para manejar los sangrados del tracto digestivo, principalmente para diferenciar si el origen de la hemorragia es a nivel alto o bajo, pues en situaciones de sangrados francos y profusos esta especificidad se pierde y por ende el uso del sondaje se reevalúa.
. Se suele usar posterior a la intubación orotraqueal aunque esta práctica no tiene razón de ser si se tiene en cuenta la evidencia.

Contraindicaciones

. Pacientes inconscientes.
. Pacientes con predisposición a las lesiones por la colocación de estos dispositivos: como pacientes con varices esofágicas.
. Pacientes con fracturas de los huesos de la cara, cobrando mayor riesgo las producidas a nivel de la lámina cribosa del etmoides. En pacientes con signos de fractura de base de cráneo (equimosis periorbitaria o retroaricular) está contraindicada la vía nasal.
. Antecedentes de estenosis esofágicas.
. Quemaduras por cáusticos o ácidos.
. Pacientes con trauma cervical.

En caso de desviación del tabique nasal, no se debe forzar el paso de la sonda nasogástrica; se debe probar por ambas fosas nasales o de lo contrario intentar el paso orogástrico.

La inserción de una sonda nasogástrica no es un procedimiento estéril; sin embargo, se
recomienda mantener la técnica aséptica para evitar las infecciones cruzadas. Debe utilizarse la sonda del calibre adecuado para la edad (calibres desde el N° 4 hasta el 12 utilizado para niños y del N° 14 al 20 para adultos) y para la función que cumplirá en el paciente. 

Cálculo de la Longitud de la Sonda

El método más común y sencillo es el cálculo de la distancia teniendo 3 puntos anatómicos como referentes. Se extiende la sonda desde la nariz (comisura labial en caso de ser orogástrica) hasta el lóbulo de la oreja y de allí hasta el apéndice xifoides; se debe señalar en la sonda esta distancia, para saber que hasta ahí es la introducción de la misma.

Confirmación de la Ubicación de la Sonda

Antes de proceder a fijar la sonda, se debe verificar que ésta se encuentra en el sitio adecuado. Los métodos que a continuación se describen pueden tener un margen de error amplio, por lo que se sugiere más de uno de ellos para comprobar que la sonda se encuentra en estómago:

. Uno de los métodos mas confiables es la aspiración lenta del contenido gástrico; si esta maniobra es positiva, indica que la sonda no se encuentra en vía aérea.
. La auscultación a nivel de epigastrio al mismo tiempo que se inyecta aire por la sonda, para confirmar la presencia de borborigmos, acción que indica la posición de la sonda a nivel de estómago.
. Sumergir el extremo de la sonda en un vaso con agua; si esto da como resultado burbujeo, burbujeo, significa que la sonda se encuentra en las vías respiratorias.

Sistema para Fijar la Sonda

La fijación de la sonda se debe hacer con cinta adhesiva, de tal forma que ésta abarque tanto la sonda como la nariz del paciente; con el objetivo principal de evitar el trauma, brindar comodidad y facilitar la limpieza de las fosas nasales sin movilizar la sonda. Es necesario limpiar el área con torundas de algodón o gasa impregnada de alcohol para retirar los excesos de grasa en la zona. Algunas de las técnicas son:

. Vendaje mariposa: colocación de cinta a cada lado de la nariz; luego se enrolla alrededor de la sonda.
. Seda o hilo grueso: anudar la sonda aproximadamente 1 cm por debajo del orificio nasal, llevando luego las dos puntas del hilo hacia arriba por el dorso nasal. Estas puntas de fijan con cinta adhesiva en la nariz asegurando la sonda.
. Sin importar la elección del método para fijarla, la sonda debe quedar fija a demás a la bata o camisa del paciente, con el fin de disminuir la tensión sobre el sistema y evitar la tracción sobre la nariz y por ende traumas posteriores.

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