|Jueves, septiembre 18, 2014

Crisis Financiera Mundial en 2010  

PERSPECTIVAS PARA LA ECONOMÍA MUNDIAL 2010
Banco Mundial.

La fase aguda de la crisis financiera ha pasado y está en marcha una recuperación económica mundial. Sin embargo, la recuperación es frágil y se espera que disminuya su ritmo en la segunda mitad de 2010, a medida que se desvanezca el impacto de las medidas fiscales y monetarias y el presente ciclo de inventarios siga su curso. De hecho, el ritmo de crecimiento de la producción industrial ya está menguando (si bien desde tasas muy altas).

En consecuencia, el crecimiento del empleo también se mantendrá débil, y se prevé que el desempleo se mantenga alto por muchos años. La fortaleza total de la recuperación y su durabilidad dependerán del grado en que la demanda en los hogares y el sector empresarial se fortalezca en los próximos trimestres. Aun cuando el escenario base proyecta que el crecimiento mundial se afirmará a 2.7 por ciento en 2010 y 3.2 en 2011 luego de un descenso de 2.2 por ciento en 2009, no se puede descartar un escenario de doble recesión, en el que el crecimiento se aprecie lentamente en 2011, o un fortalecimiento de la recuperación.
Los mercados financieros se han estabilizado y se recuperan, pero permanecen débiles. La liquidez interbancaria, medida por la diferencia entre las tasas de interés que los bancos comerciales se aplican entre sí y lo que tienen que pagar a los bancos centrales, ha descendido de un pico sin precedentes de 366 puntos base en los mercados del dólar a menos de 15 puntos base, nivel cercano a su rango “normal” anterior a la crisis.

Las monedas, que en todo el mundo se depreciaron ante el dólar en los días posteriores a la crisis, han recuperado en buena medida sus niveles anteriores. Y los flujos internacionales de capital hacia los países en desarrollo se han recuperado, con un rápido incremento durante los últimos meses de 2009. Asimismo, los costos de los préstamos para los deudores de mercados emergentes se han estabilizado en los trimestres pasados, pero permanecen elevados.

Sin embargo, las firmas del sector privado permanecen excluidas de los mercados bancarios internacionales.

Además, se puede esperar que el caso de Dubai World y las repercusiones de la reducción en la calificación crediticia de Grecia y México vuelvan a despertar preocupaciones por la sustentabilidad de la deuda soberana tendrán impacto en 2010 en las evaluaciones de riesgo, los flujos de capital y los mercados financieros.

La economía real también se recupera. Si bien en octubre de 2009 la producción industrial mundial se mantenía 5 por ciento por debajo de su nivel de un año antes, se está recuperando: la producción tanto en los países de ingreso alto como en los en desarrollo se expandió a una tasa anualizada mayor de 12 por ciento en el tercer trimestre de 2009. En el momento en que una aguda caída en los inventarios contribuyó a un pronunciado descenso inicial en la producción industrial, la estabilización de los niveles de inventarios ha contribuido a un fuerte repunte en la producción, y se espera que este factor apoye la producción industrial, aun cuando las tasas de crecimiento comiencen a bajar.

El comercio también se recupera, pero permanece deprimido. Las tasas de crecimiento trimestral se han desplazado hacia territorio positivo en meses recientes, pero el valor del comercio en dólares estadounidenses era aún 17 por ciento menor que su nivel de septiembre de 2009. Los precios más bajos de los productos básicos demuestran que el volumen del comercio ha mejorado, pero aun así es 3 por ciento inferior al de hace un año.

Los aumentos más marcados se han dado en los países en desarrollo de Asia oriental y reflejan, al menos en parte, el estímulo fiscal de 4 billones de renminbis (o 12 por ciento del PIB) por parte de las autoridades chinas, que se extiende hacia 2010 (del cual se ha gastado más o menos la mitad).

La mayoría del estímulo se ha dirigido hacia materias primas importadas y bienes de inversión. De hecho, en parte gracias al reabastecimiento de existencias, la demanda china de metales clave ha sido de mucho apoyo para los precios de los productos básicos, los cuales han recobrado alrededor de una tercera parte de sus descensos anteriores. Sin embargo, los precios internacionales medidos en dólares estadounidenses, están por debajo de sus niveles de julio de 2008: los de los metales, 20 por ciento; los del petróleo, 44 por ciento, y los de los alimentos, 24 por ciento, En tanto, la demanda global de petróleo es alrededor de 2 por ciento más baja que su nivel máximo de 87 millones de barriles diarios en 2007.

Deja un comentario

Tu dirección de correo y teléfono no serán publicados.


*