VIH SIDA GUÍA DE MANEJO
Reproducción celular y ácidos nucleicos (ARN y ADN)
La existencia de los seres vivos depende de la reproducción celular. Uno de los componentes esenciales de este proceso son los denominados ácidos nucleicos ARN y ADN.
| Para entender lo que
ocurre en la infección por el VIH, es necesario repasar
algunos conceptos sobre: virus, reproducción celular y
sistema inmunitario o de defensa, ya que se trata de un
virus que afecta estos procesos.
Los avances de los
últimos años permiten |
Figura 1. El ARN dirige la formación de proteínas en la célula. El ADN determina al composición del ARN. |
ARN son las iniciales de "ácido ribonucleico". La función principal del ARN es dirigir la formación de proteínas en la célula (Figura 1). Se trata de una cadena de compuestos sencillos llamados "nucleótidos". Los nucleótidos se comportan como las letras de un alfabeto biológico. De acuerdo con el orden particular que tengan los distintos nucleótidos en la cadena de ARN se producirá una proteína específica.
ADN son las iniciales de "ácido desoxirribonucleico". A semejanza del ARN, también está conformado por una cadena doble de nucleótidos. El ADN, ubicado principalmente en el núcleo celular, es el que normalmente determina la composición del ARN (Figura 1). Por otra parte, los genes (unidades portadoras de las características hereditarias) están hechos de ADN. Cuando la célula de un individuo se multiplica, las células hijas contienen copias idénticas del ADN de la célula progenitora.
Sistema inmunitario o de defensa
El ser humano posee una diversidad de mecanismos para defenderse de agentes nocivos (infecciones o sustancias tóxicas). Por ejemplo, la piel actúa como una envoltura de difícil penetración por agentes externos. De la misma manera, la acidez del estómago destruye o altera muchos de los potenciales intrusos.
Otro componente importante del sistema de defensa son los denominados glóbulos blancos. Entre ellos tenemos varios actores. Por ejemplo los "macrófagos" o células engullidoras de partículas extrañas o microorganismos invasores. Al devorar a los intrusos puede destruirlos directamente y/o avisarle a una parte especializada del sistema de defensa sobre la presencia del visitante indeseable, para que lo destruya.
Esta parte especializada del sistema actúa principalmente a través de las células llamadas "linfocitos T ayudadores", que se encargan de iniciar la producción de "anticuerpos" (sustancia que ataca los intrusos) o dirigir un ejército de "células asesinas".