VIH SIDA 

 

INTRODUCCION

Durante las últimas décadas, la humanidad entera ha enfocado gran atención sobre una nueva enfermedad transmitible a la que se denominó "síndrome de inmunodeficiencia adquirida" (SIDA) que se empezó a propagar rápidamente y que se caracteriza por pérdida de las funciones normales del sistema inmunitario o de defensa, dando lugar a la aparición de las llamadas infecciones oportunistas. Pasaron varios años antes de que se descubriera que esta enfermedad se asociaba con la presencia de un virus al que hoy se denomina "virus de inmunodeficiencia humana" (VIH).

Los primeros se presentaban predominantemente en homosexuales, personas con más de una pareja sexual y usuarios de drogas intravenosas. Posteriormente se empezó a manifestar en forma creciente en todo tipo de personas.

La infección por el VIH ha sido un desafío para la ciencia moderna. Por tratarse de un virus que se introduce en el núcleo de las células humanas resulta muy difícil de erradicar o eliminar. Además, las posibilidades de desarrollar una vacuna todavía están muy lejanas. Estas características le impusieron a la infección unas implicaciones de fatalidad. No obstante, en los últimos años se ha logrado avanzar considerablemente en tratamientos que pueden detener efectivamente el avance de la enfermedad, convirtiéndola en una infección tratable (aunque todavía no hay cura definitiva).

Para entender lo que ocurre en la infección por el VIH, es necesario repasar algunos conceptos sobre: virus, reproducción celular y sistema inmunitario o de defensa, ya que se trata de un virus que afecta estos procesos.

 

Los avances de los últimos años permiten
detener efectivamente el progreso de la
enfermedad, convirtiéndola en una
infección tratable.