Derechos del Niño

1. Todos los niños somos iguales. Sin importar nuestra raza o si somos pobres o ricos. No deberíamos ser tratados con ventajas o desventajas en relación con otros niños. Tenemos derecho a las mismas oportunidades.
2. Los niños siempre debemos estar protegidos. Muchas veces nos vemos expuestos a peligros y al riesgo de contraer enfermedades. Necesitamos los cuidados que nos puedan proporcionar los adultos para prevenir cualquier hecho lamentable.
3. Los niños tenemos derecho a un nombre y a una patria. Cuando nacemos, es primordial que nuestros papás nos registren con nombre, apellido y nacionalidad, para que nos identifiquen dentro de la sociedad y podamos desenvolvernos en ella.
4. Los niños tenemos derecho a vivir sanos y fuertes. Es para nosotros importante contar con asistencia médica, con una alimentación balanceada y mucha motivación para practicar algún deporte. Sólo así podemos crecer saludables.
5. Los niños con limitaciones necesitamos tratamientos especiales. Para sobrevivir y para superarnos, nos resulta indispensable recibir afecto y los tratamientos médicos que sean necesarios. Sólo así podremos recuperarnos.
6. Los niños debemos crecer bajo el cuidado de nuestros padres o del Estado, si ellos faltan. En nuestra condición de niños, es para nosotros imperioso contar con el sostenimiento y la orientación de los adultos, de lo contrario nuestras vidas serían inciertas.
7. A los niños nos deben dar educación de manera gratuita. De la formación que nos den desde temprana edad depende que logremos ser ciudadanos honorables y profesionales exitosos. Nosotros somos el futuro de las naciones.
8. En caso de emergencia o peligro, a los niños nos atenderán primero. Porque nos falta mucho por vivir y aún somos indefensos, requerimos la solidaridad de los adultos. Su auxilio nos permite sobrevivir a las situaciones en las que estén en juego nuestras vidas.
9. A los niños nos deben tratar bien, querer mucho y sólo nos darán un trabajo que podamos hacer. Somos inocentes, pacíficos y, por naturaleza, amamos a los demás. También queremos disfrutar nuestra infancia. Precisamos, antes que cualquier cosa, del cariño, el respeto y la consideración de los grandes.
10. Todos los niños debemos vivir como hermanos, en un ambiente de comprensión, paz y amor. Si los adultos nos enseñan a amar, a respetar y a tolerar a los demás, la paz será una realidad en el mundo. Este derecho va acompañado de un deber: queremos unos a otros y evitar hacernos daño.











