REVISTA AVICULTORES
El Seminario de Aspa
SINOPSIS
de la temática
Avicultores entrega una breve
síntesis de varios de los trabajos que
estos especialistas exponen en el
evento de Cartagena
Atención
de un brote
de enfermedad exótica
El médico veterinario y
zootecnista mexicano Víctor Lezama García, a quien le fue encomendado el tema
de la Atención de un brote de índole exótica, asegura que sin duda, el
tema de la globalización lleva a todos a meditar detenida y profundamente, en
particular a quienes de alguna manera están ligados a la vigilancia
epidemiológica cuando hoy el mundo parece ser más pequeño cada día,
situación que lleva a que los riesgos sean mayores.
En este nuevo escenario, subraya, todos somos responsables sin importar que
seamos usuarios o servidores de los sectores público y privado, y cualquiera
que sea la función que desempeñemos, debemos ser lo suficientemente
competentes y estar alerta para poder atender cualquier emergencia que aparezca
en la salud animal. En este marco, a todos los países les corresponde mantener
activados en forma permanente los mecanismos apropiados para enfrentar un brote
de forma tan rápida y eficaz que en el menor tiempo posible se le controle y
erradique, de modo que su impacto en lo económico, social, e incluso político,
se reduzca al mínimo.

La Anemia infecciosa es una enfermedad viral que afecta a las aves jóvenes, que
se caracteriza por producir anemia aplástica y atrofia generalizada del tejido
linfoide, lo que desemboca en inmunodepresión. La explicación es de los
médicos veterinarios Alejandro Banda y Pedro Villegas, investigadores y
docentes de las universidades Nacional Autónoma de México, y Georgia, Estados
Unidos, respectivamente.
En su trabajo Métodos de diagnóstico de la anemia infecciosa de las aves,
precisan que el virus que la causa cumple una función muy importante en
diversos síndromes que se conocen como síndrome hemorrágico, dermatitis y
anemia o enfermedad del ala azul. Banda y Villegas concluyen que esta enfermedad
tiene severas repercusiones económicas en
la industria avícola, particularmente en el pollo de engorde. Para que se tenga
una idea de la dimensión del problema refieren que en un brote de dermatitis
ocurrido en diecisiete planteles, los ingresos disminuyeron entre 17 y 19% en
comparación con las aves libres del problema. La enfermedad también se
manifiesta en disminución del peso corporal y en el índice de mortalidad, que
puede ser superior a 2% con relación a los animales normales.
AVISO nuevo libro
De la Influenza
Dennis J. Alexander, al
referirse a la Epidemiología de la Influenza aviar, explica que la forma
severa de la enfermedad, denominada altamente patogénica, alguna vez conocida
como plaga de las aves, es con el Newcastle el par de enfermedades más temidas
que afectan a la avicultura, tanto por la devastación que puede causar, como
mortalidad de hasta 100%, como por su impacto económico derivado de las
restricciones comerciales y los embargos que pueden ejercerse sobre las zonas
infectadas. Refiere que muchos países, entre ellos los de la Unión Europea,
UE, practican severos controles sobre las aves para prevenir la ocurrencia de
brotes de la enfermedad, que la Oficina Internacional de Epizootias, OIE, la
ubica dentro de las de tipo A.
Ilaria Capua, del italiano Instituto Zooprofiláctico Experimental de Padua,
refiere que entre 1997 y 2001, su país ha padecido dos epidemias de Influenza
aviar de alta patogenicidad, la primera de ellas ocasionada por el virus del
subtipo H5N2, que estuvo limitada a ocho brotes en planteles semintensivos. La
temprana identificación de la enfermedad y la adopción rápida de medidas
determinaron la erradicación de la infección sin que llegara a causar
pérdidas importantes en la industria avícola.
La segunda fue ocasionada por un virus del subtipo H7N1, originado en la
mutación de un virus medianamente patogénico, que en lugar de causar una
epidemia devastadora terminó expresándose en 413 brotes.
Síndrome de hidropericardio
El tema del Síndrome de hidropericardio y la Hepatitis con cuerpos de inclusion, es tratado por el especialista Eduardo Lucio Decanini, quien la describe como una enfermedad aguda infecciosa del pollo, caracterizada por una baja morbilidad y elevada mortalidad, acumulación de una gran cantidad de líquido pericardio y necrosis multifocal. Debido a que no se ha podido demostrar la presencia de algún agente inmunodepresor previo a los brotes de campo y a que se ha observado una mortalidad muy alta, este problema se diferencia de la Hepatitis con cuerpos de inclusión y reportada como una enfermedad secundaria a la presentación de algún problema inmunodepresor que generalmente era la infección de la Bolsa de Fabricio. Otros agentes pueden servir como potencializadores e incrementar la severidad de la enfermedad bajo condiciones de campo. Algunas de las enfermedades interconcurrentes que se han encontrado presentes son la infección de la Bolsa de Fabricio y la Anemia infecciosa de los pollos. El impacto económico del síndrome en los países en donde se ha presentado ha sido enorme por las altas mortalidades que provoca. La prevalencia y la severidad de los brotes pueden estar relacionadas con la edad de las aves, el sistema de producción (edades múltiples), las prácticas de uso de la pollinaza y la procedencia del pollito.
La Hepatitis con cuerpos de inclusión
Otro de los expertos presentes
en el seminario de Aspa, el médico veterinario Tamas Fehérvari Boné, analiza
el panorama de la Hepatitis con cuerpos de inclusión y el Síndrome de
hidropericardio. Explica que aunque todavía no se conoce plenamente la
etiología de ambas enfermedades, los investigadores están de acuerdo en dos
criterios importantes: que ambas son infecciosas y se han encontrado
consistentemente la presencia de adenovirus en los órganos de las aves
enfermas; sin embargo, no hay unanimidad de que los adenovirus aislados sean las
únicas causas de los efectos patológicos o la presencia de un virus satelital,
y factores inmunodepresores causados por otros agentes necesitan estar presentes
para el desarrollo de las lesiones.
Sherrill Davison y Robert J. Eckroade, de la Universidad de Pensilvania, tienen
a su cargo la Laringotraqueitis infecciosa en ponedoras, acerca de la cual
recuerdan que se trata de una enfermedad viral, que produce pérdidas
económicas importantes en la avicultura de muchos países. Señalan que a
mediados de los años 80, en Pensilvania, empezó a detectarse un incremento en
el número de casos de Laringotraqueitis; entre 1984 y 1985 se confirmaron
treinta y ocho casos en granjas, que afectaban a aproximadamente 1.8 millones de
pollos. Al año siguiente sólo se reportaron cinco casos; luego, entre 1988 y
1990 se presentaron ciento uno, y precisan que en todos los casos reportados a
lo largo del año, la mayoría ocurrió entre enero y mayo. Se estableció un
programa para el control entre la industria, el estado y la universidad; la
cooperación del personal de estas entidades determinó la reducción de los
casos. El programa de control incluyó uso de vacunas, bioseguridad y eficiente
comunicación.