REVISTA AVICULTORES
|
SEPARATA |
Antes de diciembre
Norma
única en limpieza y
desinfección
Representada por técnicos de Fenavi, la industria avícola participa activamente en la definición de la nueva norma, que se enmarca dentro de la filosofía de la Organización Mundial del Comercio, OMC.
Antes de que finalice el presente año, la industria de alimentos y bebidas de Colombia deberá someter el uso de sustancias limpiadoras y desinfectantes a un reglamento de alcance nacional, cuyo estudio viene adelantado desde hace unos cuatro meses un comité de especialistas, conformado por los responsables de las áreas técnica y operativa de las empresas del sector. El trabajo se viene haciendo a instancias del Instituto Colombiano de Normas Técnicas, Icontec, luego de que este organismo viera la necesidad de unificar criterios en torno al tema, en busca de estructurar una legislación que consulte la realidad del momento.
En consideración a la diversidad de alimentos y bebidas que produce, procesa y transforma esta industria, el tema es objeto de análisis por parte de cuatro subcomités, representantes cada uno de ellos de los subsectores de cárnicos, de lácteos, de grasas y aceites, y de bebidas. Cada uno de estos equipos trabaja para definir y precisar aspectos puntuales como el objetivo de un programa de limpieza y desinfección, la forma de llevarlo a cabo y los equipos y utensilios necesarios.
La normatividad sanitaria es clave en la regulación de actividades como limpieza y desinfección de operarios, equipos y utensilios de las industrias que en cualquier país del mundo procesan, transforman, empacan y manipulan alimentos para consumo humano, pues son básicas en la inocuidad que debe caracterizar a estos productos, y por ello se constituyen en soporte de las buenas prácticas de manufactura que debe aplicar toda empresa que aspire a que la autoridad certifique la calidad de sus procesos o sus productos.
Como todas las normas que expide Icontec, la que hoy se estudia pasará a consideración de la autoridad encargada de decretar obligatorio su cumplimiento, en este caso el Ministerio de Salud.
Recientemente, el Instituto para la Vigilancia de Medicamentos y Alimentos, Invima, expidió el Decreto 60 en el que se establece que todo programa de limpieza y desinfección debe corresponder a un procedimiento operativo estandarizado que responda a las preguntas siguientes: qué se va a limpiar y desinfectar, quién lo hace, en qué forma, con qué productos y con qué frecuencia.
En opinión de Santiago Orozco Vallecilla, asesor de Fenavi en el tema HACCP e integrante del Subcomité de Cárnicos, esta norma debe hacer énfasis en aspectos valiosos como la capacitación del personal de aplicación, la clase y la calidad del desinfectante, el sitio de almacenamiento del producto, las diluciones que deben utilizarse, y el tiempo de contacto con la superficie donde se aplica. Fenavi aporta al debate la experiencia de sus profesionales en el tema de la legislación sanitaria y en los aspectos técnicos y operativos involucrados en la asesoría que en limpieza y desinfección presta a cerca de treinta plantas de beneficio de aves en todo el país como paso previo a la adopción del programa HACCP.
SANTIAGO
OROZCO,
ASESOR DE FENAVI
Orozco Vallecilla dice que la industria avícola puede mostrar ante el país la responsabilidad con que ha asumido la adopción de estos procesos de limpieza y desinfección, lo que ha elevado a las plantas de beneficio de pollo a la categoría de modelo en Colombia en esta materia.
Entre las empresas avícolas afiliadas a Fenavi, no menos de dieciséis, de distintas regiones, constituyen hoy el grupo más avanzado en la aplicación de limpieza y desinfección, prerrequisito para recibir la certificación HACCP. Entre estas están El Bucanero y Nápoles (Cali), Pollo Conquistador (Popayán), Savicol, La Granjita, Agroindustrias UV (Bogotá), Superpollo Paisa (Medellín), Distraves (Bucaramanga), Pollos Eldorado (Duitama), Altair y Ucana (Santa Marta) y Pimpollo (Barranquilla). Detrás de ellas están otras, como Pollos Carioca (Buga), Don Pollo (Armenia) Pollos Vencedor, Pollo Super, Olympico (Bogotá), Indupollo (Cartagena), Acondesa y Granjas El Socorro (Barranquilla) y PolloSan (Bucaramanga), que transitan el mismo camino, y a las que los asesores de la Federación les han recomendado introducir ajustes a los sistemas que aplican.
Revela Santiago Orozco haber encontrado en el citado comité, consenso alrededor de la necesidad de que se expida una norma, y en los sectores y las industrias involucrados, aportes importantes al estudio y a la discusión, pues todos buscan que las disposiciones que expida el Icontec consulten los intereses de todo el sector colombiano productor de alimentos. “El principal ganador en todo este proceso será el consumidor final, por la seguridad que tendrá de estar adquiriendo un alimento totalmente inocuo”, opina.