REVISTA AVICULTORES
|
INTERNACIONAL |
SubsidiosEl presidente de los estadounidenses levantó ampollas en el mundo entero por los generosos subsidios que su gobierno entregará a los granjeros de su país.
- Las medidas proteccionistas de Estados Unidos, tanto en agricultura como en el sector del acero, así como las tensiones entre Washington y Bruselas, están deteriorando el ambiente negociador en la organización Mundial de Comercio, OMC. El gobierno australiano examinará la Ley, para determinar si el nivel de apoyo de Estados Unidos a su agricultura cumple los compromisos suscritos en el contexto de dicha organización. Mark Vaile, ministro de Comercio Exterior de Australia.
- Es una (la Ley) muy mala señal de parte de quien aspiraría a encabezar un proceso mundial de liberación comercial. Estados Unidos defendió muy acaloradamente el libre comercio agrícola en la última reunión de la OMC en Qatar, pero esta medida va exactamente en sentido contrario. Osvaldo Rosales, director de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería de Chile.
- Para Argentina, el Area de Libre Comercio de las Américas, Alca, no será una prioridad si Estados Unidos no se compromete a eliminar los subsidios agrícolas. Martín Redrado, secretario de Relaciones Económicas Internacionales de Argentina.
- De ahora en adelante, las negociaciones estarán limitadas por el cambio de los objetivos que Estados Unidos imprimió a su nueva Ley Agrícola. Marcus Vinicius Pratini de Moraes, ministro de Agricultura de Brasil.
Grupo
Cairns:
|
PERJUICIOS DE LA LEY AGRÍCOLACinco días antes de que Bush promulgara la nueva Ley Agrícola, el diario La Nación, de Argentina, publicó el siguiente análisis sobre los perjuicios que acarrearán los subsidios que recibirán los productores estadounidenses. De todos los problemas que azotan a los países pobres del mundo en la era de la globalización, pocos son tan ampliamente condenados como los subsidios que los países ricos suministran a sus agricultores. Las naciones pobres sufren porque los precios de sus cosechas se desploman en los mercados mundiales cuando productores agropecuarios relativamente prósperos reciben incentivos gubernamentales para aumentar la producción. Los subsidios agrícolas de la Unión Europea, UE, provocaron los ataques más duros de parte de los críticos, entre los cuales figuran activistas de la izquierda, economistas, académicos, funcionarios del Banco Mundial, y partidarios de la derecha y el libre mercado. Pero gracias al proyecto de ley agropecuaria que el presidente George W. Bush prometió firmar una vez que sea aprobado formalmente por el Senado norteamericano esta semana, la política agraria de Estados Unidos acaso esté a la altura de la de Europa como la más denostada entre los especialistas en las economías del Tercer Mundo, particularmente porque se contrapone a la retórica del libre comercio del gobierno de Bush. El proyecto de ley agropecuaria, que sustancialmente incrementa las garantías de precio para cosechas como la del maíz y el trigo y crea nuevos subsidios para otras como la de soya, "es muy desalentador para los países en vías de desarrollo", afirmó Nancy Birdsall, directora del Centro para el Desarrollo Global, un organismo de investigación con sede en Washignton. El costo de la ley, estimado oficialmente en US$180.000 millones en un lapso de diez años, aunque muchos especialistas en presupuestos creen que será mayor, se sumará a los US$350.000 millones en subsidios agrícolas que los países más ricos suministran cada año. El presidente del Banco Mundial, James Wolfensohn, no ha tenido pelos en la lengua a la hora de condenar a las naciones ricas por ser tan pródigas con sus sectores agropecuarios, al tiempo que advirtió que la suma que destinan con ese fin equivale al producto bruto interno de todo el continente africano al sur del Sahara. Un estudio del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional ilustra algunos de los efectos perversos de los subsidios en mercados como el del algodón. Si su precio no estuviera deprimido por los subsidios, en seis años se podría reducir a la mitad el número de gente que vive en la pobreza en la nación africana de Burkina Faso. El informe advierte que los subsidios equivalen a cerca de un tercio del ingreso anual promedio de US$35 mil de los algodoneros norteamericanos. En Burkina Faso el ingreso per cápita es de menos de un dólar por día. Proyecto
exasperante
|