Tradicionalmente, el sector agropecuario ha presentado serias dificultades para la negociación de sus productos, no solo por la falta de información disponible sobre precios, sino por la dispersión de las ofertas y demandas en todo el país. Es por esto, que en 1979 el gobierno nacional vio la necesidad de crear una bolsa de productos, vinculando a agentes privados, para solucionar los cuellos de botella que mostraba el sector. La existencia de una bolsa, minimiza el riesgo inherente a sus actividades propias, y sin duda alguna, disminuye los costos de transacción en los que se incurre al comercializar commodities. Es así como se crea en ese año la BOLSA NACIONAL AGROPECUARIA, con el ánimo de modernizar, las prácticas de comercialización existentes y de ofrecer al sector un escenario transparente, donde concurrieran productores y agroindustriales de todo el país. La Bolsa Nacional Agropecuaria, además de apoyar las políticas del gobierno dirigidas a reactivar el sector, es líder en la comercialización de productos, bienes y servicios de origen o destino agropecuario y títulos valores sobre subyacentes agropecuarios, bajo condiciones de transparencia, seguridad y honorabilidad. Cualquier productor, agroindustrial, empresas públicas y privadas, gremios de la producción y asociaciones pueden negociar en el mercado de la BNA, esto lo deberán hacer, única y exclusivamente, a través de los miembros comisionistas de la bolsa, quienes tienen la facultad de actuar en posición propia o a nombre de un tercero. Las transacciones son realizadas diariamente en la ruedas de negocios, donde interactúan firmas comisionistas ubicadas a lo largo y ancho de todo el país, gracias a la presencia de la BNA en 8 ciudades: Bogotá, Medellín, Cali, Bucaramanga, Ibagué, Barranquilla, Manizales y Villavicencio. De esta manera, la bolsa garantiza a los agentes del mercado que las ofertas y demandas de diferentes regiones convergen en un mismo escenario, dando transparencia a las negociaciones que allí se realizan. Uno de los valores agregados que ofrece la Bolsa Nacional Agropecuaria, es la Cámara de Compensación (CCBNA), empresa independiente que garantiza el cumplimiento de las transacciones realizadas en el mercado abierto de la bolsa, y que actúa como contraparte, tanto del comprador como del vendedor, en cada uno de los negocios realizados. CCBNA, esta encargada de compensar y liquidar dichas operaciones, y de administrar los recursos que sean necesarios para garantizar su cumplimiento. Teniendo en cuenta las dificultades que presenta el sector, para acceder a recursos de bajo costo para adelantar las actividades productivas, la Bolsa Nacional Agropecuaria ha diseñado una serie de instrumentos financieros que permitan llevar liquidez al campo colombiano. Además de ofrecer alternativas de comercialización, caso de las operaciones de físicos y las operaciones de compra-venta de cosecha futura (contratos forward), la bolsa ofrece al sector agropecuario opciones de financiamiento, diferentes a las tradicionales, con menores costos, sustentadas en un eficaz sistema de administración de garantías que brinda total seguridad a los negocios realizados. Entre los instrumentos más importantes tenemos los contratos forward, que contribuyen a reducir la incertidumbre, tanto para los productores como para los agroindustriales, permiten la planeación de la producción, la modernización de los mercados, vincula cadenas productivas y facilita el acceso a financiación a través de la banca comercial, al actuar como garantía de crédito complementando las garantías otorgadas por el Fondo Agropecuario de Garantías (FAG). De igual forma, en el mercado abierto de la bolsa, se adelantan operaciones de Reporto sobre Certificados de Deposito de Mercancías, descuentos de contratos y Contratos Avícolas a Término, entre otros negocios. Pero tal vez el más importante de los instrumentos desarrollados por la Bolsa Nacional Agropecuaria para financiar al sector, lo constituye la titularización de ganado de ceba GANAR 2000 y GANAR 2000 A. En los últimos seis meses y después de un año y medio de estructuración, se han colocado en el mercado cerca de $ 16.000 millones de pesos en títulos contra un Patrimonio Autónomo constituido por más de 36.000 cabezas de ganado para ceba y los correspondientes derechos sobre pasturas. El mecanismo requiere que los ganaderos adelanten el engorde de los novillos durante once meses para luego ser comercializados, con lo cuál se cubren el capital mas los intereses a que tienen derecho los inversionistas y las utilidades se distribuyen entre los ganaderos de acuerdo a su participación en el Patrimonio Autónomo.
La titularización cuenta con el respaldo de Fiducolombia, agente de manejo del patrimonio autónomo, y Cebar Ltda, firma operadora, encargada de seleccionar las regiones, los ganaderos, los animales y las fincas, realizar un acompañamiento técnico durante el periodo de engorde y finalmente de comercializar los novillos. El proceso se adelanta de la siguiente forma:
Cabe destacar la importancia que dentro del proceso tienen los mecanismos de cobertura, que garantizan a los inversionistas el retorno de su inversión más los intereses pactados. Se pueden mencionar los siguientes:
Como se puede ver, los ganaderos tienen en este mecanismo de financiamiento, la posibilidad de obtener recursos frescos a costos relativamente bajos, comparados con otras formas de financiación y sin mayor número de requerimientos. Además del anterior instrumento, la BNA ha venido estudiando otras posibilidades como la constitución de fondos especiales de inversión que permitan financiar actividades agrícolas y pecuarias, de manera expedita, teniendo como sustento básico para el retorno de las inversiones, los flujos de caja futuros propios de las actividades productivas que se financien. Lo que busca la Bolsa Nacional Agropecuaria es garantizar una provisión permanente de recursos hacia el sector agropecuario a través de diferentes instrumentos de financiamiento seguros y de bajo costo, que permitan obtener liquidez para adelantar las actividades productivas.
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