TÉCNICAS GRUPALES: PARA MEJORAR EL PROCESO
ENSEÑANZA – APRENDIZAJE.
Ana Susana
Cantillo Orozco
La comunicación
es un elemento primario para establecer la interrelación de los seres
humanos en forma efectiva y productiva. Tradicionalmente hemos manejado el
concepto de comunicación como un modelo, el cual establece un proceso con
actores diversos, en el que se distingue a un orador que emite una idea,
la cual es transferida por un medio a algún o algunos receptores con la
intención de producir un cambio. El cambio que se busca puede incluir, la
adquisición de un conocimiento o modificación en la actitud. Bajo estos
criterios se ha manejado la comunicación en el ámbito docente. Transmisión
de ordenes, informes, ideas, mensajes, sin llegar a profundizar en el
análisis y sin una expresión de compromiso.
Dentro del
proceso de enseñanza – aprendizaje, las habilidades expositivas de
comunicación juegan un papel muy importante, ya que la función básica del
docente es facilitar el aprendizaje y su herramienta principal es la
comunicación. Garantizar la unidad en el proceso enseñanza y aprendizaje,
debe ser un objetivo de todo docente y de toda institución educativa. Es
incuestionable que el marco por excelencia para concretar esta idea es la
clase, ella constituye la forma fundamental de organización del proceso
docente, pues permite llevarlo a cabo de forma sistemática y como un
proceso único.
Bajo los
paradigmas educativos modernos, en las clases que se desarrollan en los
centros de enseñanza, el alumno tiene las mayores oportunidades de
satisfacer sus necesidades de comunicación, de interrelación con sus
congéneres, de expresión, de pertenencia, de percibirse a sí mismo como
sujeto activo de su propia formación, por consiguiente es la clase el
contexto idóneo para comunicarnos y educar pero, debemos preguntarnos: ¿Se
aprovechan todas las oportunidades educativas en la clase, con las
llamadas “Clases Magistrales”, que son las que más predominan en nuestras
universidades?. Evidentemente la respuesta es NO, y ello nos induce a la
necesidad de concebir el proceso de la clase mediante el empleo de
dinámicas grupales, actividades que propician que las interrelaciones
entre docentes – estudiantes y estudiantes – estudiantes, sean más
multifaceticas y por tanto conlleven a una comunicación más productiva.
Es necesario en
este instante, conceptualizar el término dinámica grupal como: “fuerzas
que actúan en cada grupo a lo largo de su existencia y que lo hacen
comportarse en la forma como se comporta”, así lo define Klimberg. Hay que
diferenciar dinámica de técnica grupal, para ubicar al lector en nuestra
intención, la dinámica nos permite conocer los aspectos del grupo en
cuanto a movimiento, acción, cambio, interacción, reacción,
transformación, según Kurt Lewin, iniciador de la dinámica de grupo en la
década de los 30. La técnica grupal nos permite activar los impulsos y las
motivaciones individuales y estimula a la dinámica, para que las fuerzas
puedan estar mejor integradas y dirigidas hacia las metas del grupo en el
proceso enseñanza – aprendizaje. ¿Conoce usted como docente los requisitos
par aplicar las técnicas grupales? ¿Cuenta usted con el dominio suficiente
del grupo, para poner en practica las técnicas grupales?
Para aplicar
las técnicas grupales se requiere conocer algunos aspectos que nos
permitirán a su vez elegir la técnica grupal adecuada. Estas
consideraciones son: Los objetivos que se persiguen, la madurez y
entrenamiento del grupo, el tamaño del grupo, el ambiente físico, las
características de los miembros y la capacitación del docente.
Dentro de los
principios básicos para la acción del grupo, se debe tener en cuenta:
Propiciar un ambiente favorable, reducir la timidez de los miembros del
grupo, establecer liderazgo, formular claramente los objetivos, mantener
una adecuada flexibilidad, estimular las conclusiones por consenso,
favorecer la comprensión del proceso y realizar una evaluación continua.
Para lograr una
adecuada comunicación con el empleo de las técnicas grupales se requiere
que el docente conozca que el alumno como miembro del grupo tiene un papel
que asumir. El alumno debe tener en cuenta: En lugar de escuchar, debe
hablar, participar. En lugar de recibir ordenes, tiene libertad y
autonomía para moverse. En Lugar de sólo competir, debe permanentemente
colaborar con los demás miembros del grupo. En lugar de obediencia hay
comprensión de sus necesidades y las del grupo. En lugar de sanciones y
penitencias hay responsabilidades. En lugar de un clima intimidatorio hay
un ambiente coordinado. En lugar de una atención centralizada en el
profesor, hay un inmenso interés centrado en la actividad grupal. En lugar
de decisiones siempre tomadas por el docente, hay decisiones propias del
grupo. En lugar de calificaciones y notas inapelables del profesor, hay
evaluaciones realizadas por todo el grupo.
El cumplimiento
de todos los tópicos señalados al aplicar técnicas grupales, permiten al
docente lograr una mayor calidad en el proceso docente, mejorándose la
comunicación con el mismo.
Para culminar
este aporte general sobre las técnicas grupales, es procedente hacer las
siguientes sugerencias:
1. Cuando
inicie la aplicación de una técnica de grupo, tenga en cuenta que los
alumnos vienen con actitudes, conductas y hábitos formados y tal vez bien
arraigados.
2. Observe,
estudie y comprenda los mecanismos psicológicos que ponen en juego como
“medio de ajuste” o “de defensa”, ante la nueva situación.
3. Esfuércese
para que no existan motivos de intimidación o de amenaza expresa o
latente.
4. Acepte de
buen grado que la conducta de los alumnos en el grupo sea distinta a la
que manifiestan cuando hablan individualmente.
Tenga en cuenta
que las actividades a realizar deben estar bien orientadas y
especificadas, una buena base orientadora es la clave del éxito. Los
alumnos deben saber muy bien que hacer, como hacerlo y por qué hacerlo.
Sin creer haber
recorrido todo el camino del conocimiento, se asevera que las sugerencias
y consideraciones para aplicar a las técnicas grupales en el salón de
clases, son herramientas valiosas, aportes que pueden contribuir a elevar
la calidad del acto comunicativo y con ello el proceso de enseñanza –
aprendizaje.