PARA EDUCAR PENSADORES HOLISTICOS Y CRÍTICOS.
( O Leyendo
un texto de Renée-Marie Croose Parry)
Alvaro Monterrosa Castro
La primera idea
que surge al finalizar la lectura del texto “Reflexiones sobre la
educación para el siglo XXI”, es que esas líneas más que un texto, son una
llave maestra, una llave para abrir numerosas puertas.
El texto nos
abre la puerta del recinto llamado: PIERRE TEILHARD DE CHARDIN, y se
comporta como una caja de pandora. Desde el comienzo mismo impacta con la
afirmación de lo imperativo de una educación temprana, holística y
profundamente ecológica como condición imprescindible para el
sostenimiento y supervivencia de la especie humana en el planeta tierra.
Cuan lejano se está en nuestra cotidianidad de este concepto. Plantados en
un paradigma educativo fundamentado en el preescolar, escolar y
universitario, pobres en sustentación pedagógica y llenos de un
relajamiento en las exigencias académicas: tanto docentes como
estudiantiles, condiciones que por consiguiente conllevan a deleznables
expectativas educativas, a que prolifere la superficialidad y el
facilísimo, a que se haga perpetua la miopía investigativa y el
desconocimiento generalizado de la realidad universitaria. Las Facultades
están llenas de profesionales con dedicación y compromiso en la docencia,
que saben tanto o mucho en su rama especifica del saber profesional, y
poco o nada de los aspectos relacionados con la educación. Gran falencia
de la Universidad publica y privada.
El texto nos
presenta a la humanidad de espaldas a la cooperación y al llamado de
amorización, con lo cual se está llevando la evolución a un callejón sin
salida. Teilhard lo dijo y lo subraya la autora del texto: si la humanidad
descubriese el amor es como si hubiese descubierto el fuego por segunda
vez. El texto abre la puerta para que el maestro se haga consciente que
puede verse y ser visto en su esencia misma, la de maestro. Estimula a
crecer con el paso de los años, a tener en cuenta la luz brillante de sus
propios maestros, a convertirse en un excelente paradigma de la educación,
verdadero héroe de la realidad educativa. Cada maestro debe esforzarse por
ser el super héroe soñado por su educando. La autora lleva de la mano,
comunicando posturas, ideas y concepciones que resultan reveladoras,
sorprendentes, enriquecedoras y motivadoras para escudriñar los textos del
jesuita y prolífico paleontólogo francés. Profundizar en sus concepciones
y puntos de vista sobre el quehacer educativo, permite obtener
herramientas valiosas para educar a los alumnos como pensadores holísticos
y críticos, programadores del desarrollo social, líderes, y no simples
recitadores de textos sin comprender, citadores de autores no analizados,
profesionales simplistas y superfluos, con escasa capacidad de análisis,
piezas desechables para el engranaje de la maquinaria social.
Compartimos con
la autora que es del maestro la responsabilidad de intentar abrir las
mentes, despejarlas para que sean capaces de albergar sentimientos de
paciencia, aceptación, tolerancia, respeto, magnanimidad y
responsabilidad, todas ellas enmarcadas en elevados niveles
profesionalizantes, condiciones generadoras de bienestar, de no-violencia
y enriquecimiento para la población.