LENGUAJE Y COMUNICACIÓN: PILARES DEL DESARROLLO
MUNDIAL.
Maria Esperanza
Angarita de Sequeda
El lenguaje es
la facultad que posee el hombre para poder comunicar sus pensamientos, a
la vez es instrumento de comunicación íntimamente ligado a la
civilización. No todas las personas poseen el mismo caudal lingüístico,
pero no cabe duda que las ventajas estarán de parte de aquellas en que ese
caudal es más precioso.
Es bien sabido,
el que consigue hacerse entender mejor, es aquel que se expresa con mayor
claridad y precisión, el dueño de recursos poderosos para abrirse caminos
con el trato de sus semejantes. En el instante que hablamos interviene la
voluntad y la inteligencia, dos apropiaciones humanas que magnifican la
oportunidad y la calidad de la comunicación. Cuando se introducen
imágenes o pautas que permiten la transmisión o el reconocimiento de
significados a través de analogías o gestos, esquemas o símbolos y reglas
de construcción más o menos complejas, el hecho propio del ser humano como
hablar, dibujar o escribir son acciones con la definida intensión de
obtener o aportar información, con lo cual lo que se produce es
comunicación. No podemos concebir el hombre como un ser social sin la
capacidad de comunicarse. El ser humano, con el paso de los años y en
virtud de comunicarse ha ido cambiando sus patrones de conducta y
comportamiento. Al relacionarse con otros hombres y con el medio que le
rodea, ha logrado cambiar su entorno, mejorar los objetos disponibles para
su uso, desarrollar nuevas condiciones de vida, pasar de una existencia
aislada e individual a la existencia social comunitaria. En definitiva
paulatinamente a cambiando, y ese cambio empujado por la disponibilidad y
el uso de las comunicaciones, es lo que denominamos desarrollo. Con la
palabra el sujeto logra situarse en su entorno social, interactuar con
éste y vivenciar el carácter de los vocablos utilizados. El lenguaje como
puntal de lanza de la comunicación, juega importante y fundamental rol
dentro del proceso de enseñanza – aprendizaje. La correcta interpretación
de los mensajes y señales enviados a través de los canales de
comunicación, permiten la adecuada acción interactiva entre el emisor y
emisor o entre el emisor y receptor, y por medio de una bien fundamentada
retro alimentación, establecer patrones de reflexión. Se configura así el
dominio semántico del lenguaje. El lenguaje permite al sujeto organizar
los conocimientos en esquemas sistemáticos, lógicos, coherentes,
cohesionados, y en definitiva comunicables.
Es importante
reconocer que cada momento histórico tiene sus necesidades y formas de
expresión propias, lo cual conduce a que se cree “ el habla de la época”,
y esto por supuesto le otorga vida y mutabilidad a la lengua. La presencia
del hombre en el mundo pudo dar origen a la comunicación del conocimiento,
a su vez este conocimiento ha generado desarrollo, progreso tanto desde el
punto de vista científico como tecnológico, lo cual a su vez a definido un
mejor conocimiento de las características humanas del lenguaje y la
comunicación.