LA EDUCACIÓN TRADICIONALISTA: UN PARADIGMA A
CAMBIAR.
Escilda Benavides
Benitez
El proceso
educativo se ha visto afectado por lo tradicional, lo memorístico y lo
rutinario en lo intelectual, posiblemente por que en los estudiantes no se
fomenta una educación activa y participativa, sino repetitiva, es decir se
incentiva a que el alumno obtenga un conocimiento a ciegas, lo cual va en
detrimento del proceso que debiese ser cien por cien cambiante, para
lograr un alto nivel académico.
He observado
que uno de los mayores problemas que se presentan en todas las facultades,
es la elevada prevalencia de maestros que “lo saben todo”, maestros
“dictadores de clases”, que asumen posiciones dogmáticas, dificultando con
ello el mejoramiento de la calidad educativa. En definitiva, influye la
educación tradicionalista de manera negativa en los procesos de enseñanza
– aprendizaje.
Las reflexiones
realizadas sobre el quehacer del docente, señalan que para que su
desempeño sea integral, debe disminuir su función de solo informador y
articular y complementar con acciones relacionadas con su labor de creador
como: renovación metodológica, didáctica del saber, trabajo con la
comunidad y permanente capacitación docente e investigativa, todo lo cual
permite crear un contacto estrecho alumno – profesor.
La educación
tradicionalista ha sido y es, represiva y coercitiva en la parte moral,
memorística en lo intelectual, discriminatoria y elitista en el plano
social, conformista en lo cívico; produciendo un estudiante pacifista en
lo intelectual, no creativo y sin iniciativa. Las característica de una
nueva educación, como resultado de la puesta en practica de ideas
innovadoras, pueden ser:
1. Una educación activa donde el
estudiante sea el centro del proceso.
2. Una educación fomentadora de
creatividad, donde el estudiante de manera sólida sea capaz de debatir,
argumentar racional y democráticamente determinados temas. Para ello se
debe partir del saber previo del estudiante y negociar lo que el docente
considera conveniente enseñar, teniendo presente los intereses de los
estudiantes, permitiendo de esta manera que se respeten las ideas de los
alumnos y de los profesores, y que a través del intercambio o acción
comunicativa se argumente y se construya un conocimiento. Este accionar a
la vez que permite respetar las diferencias de opiniones, viviéndose la
democracia en el aula, resulta mucho más productivo que la simple
transmisión de contenidos, o lo que es lo mismo: frena el afán tradicional
de dictar clases, de transmitir los mismos contenidos copiados de los
textos, y seleccionados por el profesor, expuestos por el profesor y
calificados por el profesor, quien es “el que sabe” y es quien decide
sobre las estrategias más afortunadas para cumplir los objetivos que él
misma a diseñado. Este proceder tradicional suele amparar la débil
formación en pedagogía y en didáctica que tenemos los profesores de la
Universidad Colombiana.
3. Una educación crítica, en la
que el alumno exponga sus puntos de vista. Una educación no competitiva,
integral, de formación permanente y de estructura abierta y
desescolarizada, que propicie cambios cualitativos duraderos en el proceso
de enseñanza- aprendizaje.
4. El uso de técnicas docentes que
causen impacto por la motivación que generen para reflexionar, interpretar
ideas existentes previamente o recién adquiridas, cambiando o completando
muchas de ellas, desarrollándose un sentido analítico y autocrático en
cada persona.
5. Modificar el sistema de notas,
exámenes y calificaciones, por un sistema evaluativo globalizado. Un
verdadero programa de incluya evaluación, auto evaluación y
heteroevaluación.
En lo aquí
expuesto, observamos como el proceso enseñanza – aprendizaje se desplaza
de la lección magistral al dialogo, al seminario, al taller, a la
participación activa, abierta y libre del estudiante. Esto es muy
importante, ya que el alumno no sólo aprende del profesor sino también de
sus compañeros. Este es un sistema interactivo que busca un contacto más
estrecho del profesor con los alumnos, en el marco amplio tanto intra como
extra institucional. Hay que darle a la educación una estructura flexible
en vez de rígida, completamente abierta, abierta a la sociedad, a la
comunidad, a sus problemas locales tanto sociales como políticos o
culturales. Hoy día los jóvenes aprenden mucho más, y más vívidamente de
sus compañeros y de los medios de comunicación de masas, y eso deben
tenerlo presentes y utilizarlo las instituciones educativas.
Las
innovaciones que se proponen conllevan a un replantemiento en la educación
superior, con miras a reducir el impacto de los paradigmas tradicionales.
Una nueva didáctica, que
consistirá en impartir teoría, pero complementada con el trabajo de campo,
Esto evitará que el estudiante termine sus estudios desconociendo esa
parte fundamental.
Fomentar la investigación en el
ámbito de todos los semestres de todos los programas académicos, de esta
forma se acabaría el predominio de la cátedra magistral y se contribuiría
a formar estudiantes más críticos y creadores de un nuevo concepto.
De carácter obligatorio, los
docentes durante cada año lectivo deberán realizar un numero mínimo de
cursos de capacitación pedagógica y profesional, con el objeto de
mantenerse actualizado en lo concerniente a su área especifica del
conocimiento y a sobre la labor docente.
La organización administrativa
debe estar en manos de personas idóneas con perfil adecuado al cargo a
desempeñar.
Crear una universidad
científica y crítica, con la cual el estudiante tendrá una formación de
razonamiento reflexivo.
Generar prestaciones de
servicio con el fin de proyectar a la universidad y buscar la generación
de recursos destinados a la atención de tareas docentes.
La enseñanza práctica debe
estar fundamentada y basada en equipos modernos, bibliotecas actualizadas
y laboratorios bien dotados.
Crear un departamento de
pedagogía universitaria con el fin de que los profesores se familiaricen
con las técnicas modernas para elaboración de currículos, evaluaciones y
métodos de enseñanza – aprendizaje.
Ofrecer una gama más amplia de
oportunidades educativas a costo moderado con el fin de que los
estudiantes puedan satisfacer sus necesidades académicas.
La universidad además de
impartir el nivel técnico y profesional superior, debe promover el
intercambio internacional, favoreciendo a docentes y alumnos.
Descentralizar la Universidad y
en las provincias crear las carreras técnicas que suplan las necesidades
propias de la región.
Concluyo que
las tendencias pedagógicas tradicionales al perpetuarse, dificultan las
innovaciones de distinta índole y la apertura a nuevas alternativas, como
las arriba enunciadas. Nuestro reto es por tanto que el sistema educativo
siga Avanzando en la búsqueda de modelos pedagógicos eficaces y
eficientes, que lleven hacia una educación que no sea de ojos vendados,
unidireccional e impositiva. La reflexión al interior del hecho de enseñar
y aprender, permite un crecimiento integral del maestro y del alumno,
enriquecimiento que favorece el desarrollo del conocimiento, es génesis
del proceso investigativo, mayor generación de información, y todo ello
permite que la práctica educativa se convierta en praxis pedagógica, para
encarar las demandas educativas del nuevo milenio. Este tipo de desempeño
es respuesta contundente a los retos generados en procura de niveles
óptimos de calidad y excelencia académica.