IDEALIZANDO A LA UNIVERSIDAD.
Alvaro Monterrosa Castro
Maria Esperanza
Angarita de Sequeda
Nelson Cottiz
Pereira
La Universidad
como institución educativa superior, es el sitio donde se deben transmitir
y estimular el análisis y la síntesis de los aspectos relacionados con la
ciencia, y deben hacerse con libertad y claridad. La universidad debe ser
el epicentro de la ciencia y la investigación. Debido a la importancia que
esta institución tiene en la vida de aquellos que intervienen directa o
indirectamente en ella, su naturaleza, sus objetivos, su misión y la visión,
deben ser difundidos no sólo a través de la academia, sino también por
todas aquellas actividades que permitan sembrar en sus miembros el sentido
de pertenencia, de manera que el trabajo conjunto produzca ideas novedosas
que sean capaces de transformar no solamente la institución, sino también
la apreciación y la vivencia de todos sus miembros.
Al fomentar una
visión libre, creativa y abierta al cambio en los distintos estamentos de
la institución, se hará posible el verdadero desarrollo de la Universidad,
y a su vez se generará un gran impacto en la sociedad, la cual en nuestro
medio y en estas épocas de finales de siglo, está inmersa en la rutinade
los estrictos cánones teóricos, que no favorecen ni estimulan la creación
de otras opciones que a su vez permitan al estudiante conocer y
desarrollar todo su potencial humano y profesional, que a fin de cuentas
son los que fortalecen su criterio y por ende la calidad, enriqueciendo la
investigación, la integración y las actividades humanísticas. La
Universidad debe estar encargada de producir el desarrollo del potencial
humano. La tarea de la universidad no debe circunscribirse exclusivamente
a la formación de profesionales y/o científicos. Ella debe enfocar su
proceso educativo hacia la formación integral del individuo.
La Universidad
debe contar con la estructura física adecuada, que llene por completo las
expectativas de los estudiantes, docentes y administrativos. La
institución debe esforzarse por la conformación de salas y aulas cómodas,
que resulten agradables y que faciliten la actividad intelectual. Los
laboratorios y las dependencias especificas, según las áreas del
conocimiento, deben tener la dotación suficiente, y ella debe ser
tecnológicamente acorde con el desarrollo y la investigación mundial, para
que la actividad práctica vaya de la mano con el aporte y la construcción
del conocimiento teórico básico, esta relación teoría – práctica, es
una circunstancia bastante desafortunada en muchas de las Instituciones
Educativas superiores, en las cuales la escasa fundamentación práctica. se
refleja en mala calidad del profesional egresado.
Los
departamentos de bienestar universitario deben promover las actividades
informales de los estudiantes. Estos centros deben ser manejados por
personas activas, creativas, de personalidad arrolladora que atraiga al
personal, para que se integre y participe en los diferentes espacios que
sean organizados. El desarrollo de estas actividades requiere la
existencia de lugares propicios como auditorios, canchas deportivas, áreas
al aire libre, parques, etc.
La universidad
debe ser muy clara y exigente en la selección del personal docente, con
mecanismo de selección apropiados y deben estar exentos de las presiones
externas no relacionadas con el saber especifico y la pedagogía. El
personal docente debe ser altamente calificado, capaz e idóneo tanto desde
el punto de vista profesional en su área especifica del saber científico o
tecnológico, como desde el punto de vista pedagógico. Preocupado por la
circulación del conocimiento, fomentador del análisis, la autocrítica, el
sentido de la responsabilidad y tan exigente como honesto, en el sentido
más amplio de lo posible, al momento de la evaluación. El docente debe
brindar un continuo apoyo a las actividades de tipo investigativo:
supervisando, asesorando y realizando investigación. A la vez, la
universidad debe valorar su docente. Ofrecerle un salario digno, brindarle
oportunidades y facilidades de capacitación y programas de bienestar
social.
En la
Universidad deben prevalecer valores como: justicia, honestidad,
responsabilidad, idoneidad, solidaridad, equidad, autonomía, ponderación,
participación, humanismo, investigación, sabiduría, entre muchos otros. La
Universidad debe preparar individuos que desde el rincón y desde la óptica
de su profesión, sean sólidamente capaces de crecer y mantenerse
inteligentemente en su trabajo cotidiano, como en la vida misma, y sin
temores modificarla para mejorarla. La Universidad debe hacer un continuo
y persistente énfasis en la formación intelectual y en la formación moral.
En el proceso educativo las consideraciones de tipo axiológico deben ir de
la mano del profesional. Los aspectos éticos deben ser la piedra angular
de la pedagogía, las consideraciones éticas debe ser punta de lanza para
la estructuración de una nueva generación de conciudadanos enriquecidos en
preceptos axiológicos, capacitados profesional y éticamente para mover el
país dentro de los movimientos que se generan a escala mundial. Lo ético
no debe ser una asignatura o un programa, lo ético debe ser una parte del
quehacer diario, cotidiano, una formación y accionar de la vida y para la
vida, una estrategia valida y provechosa para luchar y prevenir la
corrupción que nos asfixia. Así como la ciencia, la ética también debe ser
el epicentro de la universidad.
La enseñanza
que imparta la universidad debe estar dirigida a estimular la vida y el
trabajo de los individuos, ejerciendo por ende una gran influencia, que
debe ser benéfica, sobre la sociedad y contribuir de esa manera a resolver
adecuadamente la problemática que afecta negativamente la calidad de vida.
La enseñanza impartida, debe realizarse con las técnicas didácticas
adecuadas, correctamente aplicadas y justamente evaluadas, para que se
busque siempre la excelencia académica. La universidad no puede quedarse
relegada en materia educativa, debe estar a la vanguardia como institución
innovadora y pionera de los cambios en la educación, que conlleven a una
pedagogía más eficiente y eficaz.
La enseñanza
impartida debe estimular y fomentar una condición de vida creativa e
innovadora, comprometida con el desarrollo autónomo y permanente del ser
humano, interesada en la competencia científica y con un gran interés de
servicio hacia la comunidad. La Universidad debe ser un ente propiciador
de progreso de las personas y de la sociedad. La Universidad Colombiana
debe fomentando la paz y la integración, impulsar al país desde la
condición nefasta y triste del subdesarrollo a una posición de avanzada en
aspectos científicos, tecnológicos y humanístico. La Universidad no debe
entregar el conocimiento ya desglosado y fragmentado a sus estudiantes,
sino estimular la capacidad de aprender buscando las partes del todo
conceptual.
La investigación
entendida como el principio del conocimiento y de la praxis, es una
actividad fundamental en la educación superior. La universidad debe
promover y realizar investigaciones. Un proceso investigativo continuo que
involucre a todos los docentes, directivos académicos, estudiantes tanto
de Pre como de Post grado, que entrelazados y trabajando de manera
colaborativa, mientras se construye y edifica el conocimiento, al interior
de exigentes líneas multidisciplinarias de investigación, tanto de corte
experimental como de repercusión social, sea el componente básico de los
programas de formación académica y humana. La paulatina aprehensión de
destrezas en el diseño de proyectos y la ejecución de actividades
investigativas, conllevaran a cada vez un mayor desarrollo y progreso
académico, con lo cual se permitirán el surgimiento de ideas nuevas y
aportes epistemológicos, que fomentaran el desarrollo tecnológico al
interior de la Universidad, mientras sus integrantes se crecen
paulatinamente en su discurso científico. La investigación debe ser una
metodología a desarrollar en toda interacción del docente con el
estudiante, presentándose por consiguiente un intercambio continuo de
conceptos entre el docente y el alumno.
La universidad
debe conocer las necesidades de su área de influencia, debe conocer los
problemas de su comunidad y con base a lo anterior, instaurar programas de
extensión que contribuyan a solucionar, con la puesta en practica de
actividades educativas escolarizadas y desescolarizadas, los problemas
comunitarios. A la vez estimular, entre la población en general de su área
de influencia, un profundo sentido de pertenencia, para que estas personas
la conozcan, la quieran y la respeten. Si bien la Universidad debe
volcarse y comprometerse con su área o región geográfica, para contribuir
a modificar o solucionar la problemática, no puede quedar enmarcada en
esos linderos. El DEBER SER de la Universidad obliga al fortalecimiento de
las relaciones nacionales e internacionales, en las cuales encontrará un
gran apoyo para que su gestión sea satisfactoria. La universidad debe ir a
la par de los modernos avances tecnológicos. La tecnología debe estar al
servicio de la educación y de la investigación.
La universidad
debe tener un Departamento o Unidad de pedagogía que estructure verdaderos
pedagogos y desarrolle programas permanentes de capacitación para los
docentes, colocándoles al alcance los frutos de las modernas tecnologías
educativas las cuales permitirán que su actividad docente sea de mayor
eficacia.
La Universidad
debe ser la expresión de la cultura, del deporte. La universidad debe ser
dinámica, no debe ser inerte. Debe tener programas de educación continua,
desarrollados permanentemente en diferentes áreas del saber lo cual
contribuye sin duda al desarrollo de la región.
Se deben tomar
nuevos rumbos, buscar nuevos horizontes para romper los paradigmas
vigentes. Romper lo tradicional y lo cotidiano es un reto que se debe
asumir. El esfuerzo permanente, sincero y mancomunado de todos sus
estamentos, es el que puede llevar a que la Universidad, cambiando, lidere
el proceso de modernización y desarrollo que esperamos para los años
venideros.