Yo no tengo Incontinencia

A las personas les costar reconocer la pérdida involuntaria de orina como un problema, debido a que temen admitir que no pueden tener control de su vejiga, que es uno de los síntomas de la vejiga hiperactiva.

No me atrevo a decírcelo a mi médico

La vejiga hiperactiva es una condición médica como la hipertensión o problemas de la vista: nunca debe ser vista como algo vergonzoso.

Los problemas de control de la vejiga son una parte normal del envejecimiento.

Aunque la vejiga hiperactiva es más común entre las personas de edad avanzada, no es una consecuencia natural del envejecimiento y no debe ser considerada normal entre los adultos de cualquier edad.

Soy demasiado viejo

Algunos pacientes pueden sentir que son demasiado viejos para recibir atención médica por problemas de control de vejiga. La realidad es que las personas mayores responden al tratamiento de forma similar a las personas más jóvenes, y pueden continuar con una vida activa.

Es normal

Muchas personas falsamente asumen que los problemas de control de vejiga son normales. Pero no lo son. La frecuencia urinaria ( orinar más de ocho veces en 24 horas, lo cual puede interrumpir el sueño ); urgencia ( la pérdida repentina involuntaria de orina ) son reconocidos como síntomas que se pueden tratar.

Yo no puedo hacer nada al respecto

Las buenas noticias son las que las personas con problemas de control de la vejiga tiene menores opciones para tratarse que en el pasado, y nuevos medicamentos, mejor tolerados, ya están siendo desarrollados en América Latina. Los pacientes deben hablar con sus médicos acerca de los tratamientos más apropiados para ellos.

La mayoría de los pacientes no acuden al médico, creyendo que el problema es una consecuencia natural de edad, muchos autocontrolan su problema con el uso de pañales. Estos pacientes muestran una variedad de efectos psicosociales desde la vergüenza y la pérdida de la autoestima, hasta el aislamiento y la depresión, algunos dejan de trabajar, de tener relaciones sexuales o actividades sociales.

Si usted o alguien de su familia padece de esto, quizá pueda sentirse muy incómodo hablando sobre un asunto personal, pero cuando hay conciencia de que la vejiga hiperactiva es un problema médico, usted se dará cuenta de que no es su culpa, ni tampoco es la única, pues millones de personas tienen el mismo problema.

Los pacientes deben hablar con sus médicos acerca de los tratamientos más apropiados para ellos. Si usted tiene este problema, libérese recupere el control de su vejiga... y de su vida.