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Tras
once años de matrimonio
A Luces la vida le cambió desde el 3 de octubre. No importó que le
practicaran cesárea; para ella la alegría de tener a su hija suplía
cualquier dolor y todo inconveniente pasa
inadvertido desde que Oriana llegó a sus brazos. La actriz, después de
luchar durante cuatro años para tener un hijo, logró que su embarazo
llegara a feliz término al nacer su primera hija, que además se
convirtió en su mejor regalo de cumpleaños.
EL
PARTO Como
la cesárea estaba planeada, la actriz se internó en la Clínica del
Country a las 6 a.m., y en hora y media ya tenía a su hija. En el parto
la acompañó su marido, quien es médico cirujano estético. Luces
estuvo siempre consciente y atenta al nacimiento: «Cuando
nació, lloramos los dos y empezó a llegar todo el mundo. La primera
noche en la clínica sólo quería verla y saber que estaba bien; no
dormí. La primera noche en la casa la pusimos en la cama en la mitad, y
se manejó bien; es que no es necia». Dos semanas después del nacimiento, Luces volvió al trabajo para grabar el parto de Marlene en Francisco, el matemático y está próxima a grabar en Yo soy Betty, la fea. Y aunque a ella le gusta su trabajo, no piensa separarse de su hija: «Me llevo una niñera para que me la cuide y yo la alimento. Es que esta niña ha sido muy esperada y ella está primero que todo en la vida. Descubrí que mi verdadera profesión es ser mamá».
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