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Paola Turbay: |
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«con este EMBARAZO |
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estoy REPITIENDO el CURSO» |
| A sus siete y medio meses de embarazo, la presentadora de los secretos de CM& le contó a Tv novelas lo que se siente cuando ya no se es madre primípara. |
Paola ya se siente una mamá experimentada y por eso en este segundo embarazo está más tranquila. |
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Ya confirmó que la cigüeña le traerá,
a finales de septiembre o comienzos de octubre, un niño, y aunque no ha
decidido qué nombre colocarle, porque todos sus familiares y amistades cercanas quieren opinar al
respecto, está segura que no saldrá de Lucas, Gregorio o Lorenzo.
Tanto Paola como su esposo Alejandro están contentos de que haya sido
un hombrecito porque ahora sabrán qué se siente criar un varoncito y
porque es rico que su pequeña Sofía, de 3 años y medio, pueda
compartir su vida con un hermanito: «Claro
que lo que viniera estaba bien. Lo que pasa es que cuando uno ya tiene
la niña, quiere que el próximo sea el varoncito. Pero si no hubiera
sido así, también estaría muy contenta».
EL
SEGUNDO NO ES IGUAL… Paola confiesa que con este segundo embarazo se ha vuelto “descarada”. Su tranquilidad es tal, que ya nada la asusta: «He viajado todo lo que quieras, he montado en moto, claro que con amortiguadores especiales. En todo caso, el médico me pegó mi regaño porque estaba abusando; es que estar embarazada por segunda vez es completamente diferente. El primero genera expectativa y lo coge a uno inexperto; el segundo es como repetir el curso, está uno más enterado de los cambios, me siento más tranquila, tengo menos susto para el parto, porque con el embarazo de Sofía veía cómo gritaban esas mujeres y me daban nervios; en cambio en este ya sé que si estoy relajada y me preparo para que el parto salga bien, todo va a salir así». |
| También
explica que con el primero estaba pendiente de absolutamente todo lo que
le ocurría a su cuerpo y de los cambios emocionales, pero que ahora
tiene tantas cosas en la cabeza que ya no cuenta con el tiempo
suficiente para ponerse a experimentar todo eso. Y aunque en este
embarazo le han sucedido las mismas cosas que en el primero, porque
también le dieron rebotes, malestares, sueño y pereza los tres
primeros meses, no dejó de asombrarse cuando hace aproximadamente un mes se dio cuenta de que estaba como un fosforito: todo la
irritaba y permanecía de mal genio e histérica. Así que cogió su
libro de cabecera sobre embarazo, y leyó: «Justo
por este mes debes estar muy sensible, cualquier cosa te irritará...
etc., etc., etc.» Y no tuvo más remedio que advertirles a sus
compañeros de trabajo: «¿Se dan
cuenta? Me deben tener paciencia».
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LAS
COMPRAS «Esta es otra de las cosas que ya no son iguales. En el primer embarazo, apenas uno se entera de que va a tener un hijo, empieza a comprarle de todo; desde el primer mes está uno visitando almacenes. En cambio con el segundo como que la fiebre ya ha pasado, y está uno más calmado, y se compra ropita y cositas pero de una manera más moderada. Por ejemplo, a este le hemos comprado ropa para cuando nazca y ya le estamos organizando la cuna que le regalaron los abuelos a Sofía, porque será la misma donde él duerma hasta los seis meses; pero ya no es la locura de tenerle de todo desde el comienzo», dice Paola.
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