TRI-CILEST |
Régimen de 21 días (empezando un domingo): Cuando se administre TRI-CILEST, la primera tableta blanca se deberá tomar el primer domingo después del comienzo de la menstruación. Si el periodo comienza el domingo, la primera tableta blanca se toma ese día. Si se cambia directamente de otro anticonceptivo oral, se deberá tomar la primera tableta blanca en el primer domingo siguiente a la última tableta ACTIVA del producto anterior. Las tabletas se toman sin interrupción por 21 días, según las siguientes instrucciones. Una tableta blanca diariamente durante 7 días, luego una tableta azul clara por 7 días, luego una tableta azul todos lo días durante 7 días, seguida de 7 días sin ninguna medicación.
Para los ciclos subsiguientes, no se toma ninguna tableta por 7 días y luego se inicia un nuevo curso de una tableta al día durante 21 días. Si la administración de los anticonceptivos orales sólo se inicia más de cinco días después de la iniciación de los menstruos, no se debe confiar en estos productos sino hasta que transcurran los primeros 7 días consecutivos de administración. Se puede iniciar el uso de TRI-CILEST para anticoncepción después del parto.
Si se administran las tabletas durante este último periodo, debe considerarse el mayor riesgo de enfermedad tromboembólica asociado a dicho periodo (ver Contraindicaciones y advertencias en relación con enfermedad tromboembólica). Igualmente, se deberá tener en cuenta la posibilidad de ovulación y concepción antes de iniciar la medicación.
Si la paciente olvida más de una tableta, deberá empezar de nuevo tan pronto como lo recuerde y usar otro método de anticoncepción para el equilibrio de ese ciclo de tabletas.
Para todos los anticonceptivos orales:
Hemorragias intramenstruales, manchado y amenorrea son motivos por los que las pacientes
suelen suspender los anticonceptivos orales. En el caso de las hemorragias
intermenstruales, como en todos los de sangrado irregular de la vagina, se deberán tener
en cuenta causas no funcionales.
En la presencia de sangrado anormal recurrente o persistente, no diagnosticado, de la
vagina, se indica la aplicación de medidas de diagnóstico adecuadas para descartar la
posibilidad de embarazo o malignidad. Si se ha excluído la patología, el tiempo o un
cambio a otra formulación puede solucionar el problema. El cambio a un anticonceptivo
oral con un mayor contenido de estrógenos, si bien es útil potencialmente para minimizar
las irregularidades menstruales, sólo se debe hacer en los casos necesarios toda vez que
puede aumentar el riesgo de enfermedad tromboembólica.
Uso de anticonceptivos orales en el caso en que no se presente un periodo menstrual: