INFLAMACIÓN ARTICULAR
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TRATAMIENTO

 

Disminución del daño articular

Tanto el sobre uso como el desuso del sistema musculoesquelético tienen consecuencias funestas. Por un lado, una articulación sometida a gran presión puede presentar desgaste, inflamación e incluso ruptura de algunas de sus estructuras. De otra parte, la inmovilidad o el desuso lleva a que los tejidos vivos que componen la articulación no tengan estímulo para nutrirse, crecer y fortalecerse llevando a un estado denominado atrofia, en el cual no sólo se altera la función sino que hay debilidad manifiesta.
Para disminuir o prevenir el daño de nuestras articulaciones debemos entonces revisar nuestras actividades y determinar cuales de ellas no ponen en peligro de sufrir daño articular. Existen indicaciones precisas para quienes tienen oficios que sobre cargan algunas articulaciones. Por ejemplo quienes permanecen de pie deben, periódicamente, descansar el peso de su cuerpo en uno u otro pie permitiendo que una de las articulaciones se relaje. También es útil colocar una butaca o un objeto que permita mantener un pie más elevado que otro para que la articulación de la cadera no reciba un exceso de presión.