REVISTA DE MENOPAUSIA
TERAPIA HORMONAL DE SUPLENCIA - MODALIDADES
CONTINUAS
Ricardo Rueda Sáenz*
Los beneficios de la hormonoterapia de suplencia durante la menopausia son claros. Su
impacto epidemiológico en la
disminución de causas de morbimortalidad tan importantes como las enfermedades cardio y
cerebrovasculares, así como el
mantenimiento de la masa ósea, y mejoramiento de la calidad de vida al controlar los
efectos del hipoestrogenismo hace que
cada vez más no solamente la comunidad gineco-obstétrica sino las de otras
especialidades tome conciencia de los beneficios
tan grandes que otorga una terapia hormonal de suplencia (THS) bien conducida en la mujer
con falla ovárica de diferentescausas. Desafortunadamente, por temores fundados en los resultados de algunos estudios
epidemiológicos, como por ejemplo
el incremento de la incidencia de cáncer de seno con el uso continuado y a largo plazo de
la THS, así como la aparición de
sangrado menstrual y sintomatología premenstrual con la adición de progesterona a estos
regímenes, muchas mujeres prefieren
no iniciar la THS y algunas otras habiendo iniciado, la descontinuan rápidamente al
recibir información muchas veces
parcializada e incompleta. Por esto menos del 20% de las mujeres potenciales candidatas
para una THS se encuentran en
tratamiento hormonal.
Lo importante en nuestra labor de educación a nuestras pacientes así como a la comunidad
médica, no solamente es el
convertirnos en "hormone pushers" per se, sino que estemos en condiciones de
proveer una información lo más precisa y
objetiva posible para que la paciente tome una decisión basada en información sólida.
Sea cual fuere esta decisión, la mujer
deberá ser apoyada y guiada para mantener su estado de salud en la mejor forma posible.
La THS puede ser administrada de diversas formas de acuerdo con el tipo de compuesto
esteroideo, la vía de administración y
su posología y por último pero no menos importante de acuerdo con el objetivo perseguido
con la terapia. En esta
presentación he sido invitado a discutir los beneficios de las formas continuas de THS.
Antes de presentar los diferentes tipos de THS continua, se presentarán algunos conceptos
relevantes de la dinámica de
receptores estrogénicos y progestacionales y su interacción con estas hormonas.
Los estrógenos y la progesterona ejercen su acción biológica a nivel del órgano blanco
como el endometrio, por medio de su
interacción con receptores nucleares, los cuales inducen la transcripción del DNA y
producción de mRNA para traducirse
finalmente en síntesis proteica y funciones celulares especializadas. La acción de los
estrógenos en su receptor es a su vez
automoduladora, ya que induce la formación de nuevos receptores para estrógenos y
también para progesterona ("up
regulation"). De otro lado, la progesterona ejerce un efecto negativo sobre sus
propios receptores así como para los
receptores estrogénicos ("down regulation) posiblemente por medio de la inducción
de un factor regulador de los receptores
estrogénicos. Además la progesterona en el caso del endometrio incrementa la
concentración de la 17 HSD que es la enzima
responsable de la conversión del potente estradiol a estrona con menor potencia. Esta
dinámica de receptores esteroideos se
logra en cuestión de horas a unos pocos días y se puede manipular farmacológicamente
con la administración de estrógenos y
progesterona en las diferentes secuencias terapéuticas.
Con la reciente descripción de un segundo receptor para estrógenos (ER-beta) por
investigación conjunta de grupos
norteamericanos y europeos, cuyos efectos una vez ocupados por el ligando parecen ser
antagónicos a aquellos ejercidos por
el mismo ligando al ocupar el receptor estrogénico conocido tradicionalmente (ER-alfa),
se abren inmensas avenidas de
investigación que permitirán dilucidar el gran espectro de acción de los estrógenos y
podrían ayudar a explicar algunos de los
efectos paradójicos ejercidos por los compuestos estrogénicos. Estos receptores
estrogénicos no solamente difieren en su
efecto a nivel celular, sino que tienen una distribución diferente en el organismo.
Este gran descubrimiento permitirá la síntesis de moléculas estrogénicas con efectos
específicos y afinidades individuales por
cada receptor, de tal forma que se puedan individualizar los efectos deseados. Así por
ejemplo, el objetivo sería buscar aquel
estrógeno que proteja a la mujer postmenopáusica contra la enfermedad cardiovascular, la
enfermedad de Alzheimer y la
osteoporosis, sin incrementar el riesgo de carcinoma mamario o endometrial, como sucede
con los suplementos estrogénicos
actuales. De otro lado, se podría pensar en versiones de antiestrógenos como el
tamoxifeno que protejan contra el cáncer de
seno sin predisponer a riesgo de desarrollar neoplasias endometriales.
El argumento único con el cual se utilizan los progestágenos en asociación con los
estrógenos en la THS, es para lograr una
protección del endometrio contra los efectos mitogénicos de los estrógenos sobre éste,
y de esta forma reducir o abolir el
riesgo de hiperplasia y/o neoplasia del endometrio. Sin embargo, la utilización de
progesterona es la responsable de efectos
secundarios como la aparición de sangrado menstrual, sintomatología premenstrual,
depresión, irritabilidad, mastalgia y quizás
más importante, los progestágenos en cierta medida atenúan los efectos benéficos de
los estrógenos sobre el incremento de la
síntesis de HDL. Este último efecto no ocurre por ocupación del receptor de
progesterona, sino por un efecto de incremento
de lipasas hepáticas mediado por andrógenos, que conlleva a un incremento en la
degradación de la HDL.
Por esto último es recomendable en los diferentes regímenes de THS utilizar las dosis
más bajas posibles de progesterona y
por el menor tiempo para conferir protección endometrial.
Existen diferentes protocolos para la administración de THS. La mayoría de ellos
conllevan la utilización de estrógenos solos o
acompañados de la utilización de progesterona en diferentes modalidades. Algunos
combinan los dos anteriores con la
utilización de andrógenos y de tibolona, los cuales no serán discutidos en esta
presentación.
Los estrógenos administrados de manera cíclica, durante 21 días cada mes, han sido
utilizados durante varias décadas. Estos
protocolos en general tienen la desventaja de que dejan desprotegida a la usuaria durante
7 días del ciclo (25% de el tiempo)
de los efectos benéficos de los estrógenos. Aunque al combinarlos con la utilización
secuencial de progestágenos (por 7 a 10
días cada mes), proveen un adecuado control del ciclo menstrual evitando sangrados
uterinos anormales (SUA), y dando una
adecuada protección endometrial, tienen el inconveniente de asociarse con sintomatología
vasomotora y otras manifestaciones
de hipoestrogenismo durante los 7 días libres de THS. De otro lado, como en todos los
protocolos en que se utilizan
progestágenos en forma secuencial, se pueden observar síntomas premenstruales,
especialmente en mujeres con antecedentes
de síndrome de tensión premenstrual o disfórico de fase lútea (DSMIII). Este protocolo
de THS comúnmente llamado "cíclico
secuencial" además en el plano teórico, priva a las pacientes de los efectos
protectores de los estrógenos sobre la síntesis de
HDL y la regulación de la resorción ósea por inhibición de la actividad osteoclástica
durante el 25% de tiempo efectivo de la
THS. Aunque no existen grandes estudios prospectivos de asignación aleatoria que
evidencien las apreciaciones anteriores,
desde el punto de vista puramente fisiopatológico la falta de estrógenos durante 7 días
de el mes, y su asociación con
progestágenos durante otros 7 a 10 días hace que el "up regulation" de
receptores homólogos (de sus propios receptores) y
heterólogo (de receptores de progesterona) éste abolido durante esos días, y por
consiguiente no existe receptividad para
estas hormonas en los diferentes órganos blanco.
Los protocolos en los cuales se utilizan los estrógenos de manera continua son diversos.
Existe la administración de estrógenos
no asociada a progestágenos, reservada exclusivamente para la paciente histerectomizada
por diversas causas, con contadas
excepciones, denominada estrogenoterapia de suplencia (ETS).
Los protocolos en que se utilizan estrógenos continuamente en asociación con
progesterona se pueden clasificar de la siguiente
forma:
1. THS continua secuencial (THS-CS): En esta se administran estrógenos durante los 30
días de el mes y se combinan la
utilización de progesterona durante 13 días. Esta modalidad ofrece una adecuada
protección endometrial, pero se asocia con
los efectos indeseables de la utilización secuencial de progesterona antes descritos.
2. THS continua combinada (THS-CC): En esta se utilizan estrógenos de manera continua
durante 30 días y se combina con la
utilización de progesterona en dosis bajas durante los mismos 30 días del ciclo. Esta se
usa con el argumento de abolir el
sangrado menstrual cíclico por deprivación, y evitar la sintomatología premenstrual
asociada a el uso cíclico de progestágenos.
Aunque tiene ventajas como la utilización de dosis totales más bajas de gestágenos
durante el ciclo, desafortunadamente
durante los primeros 6 meses de terapia se observa con frecuencia SUA en forma de
manchados, lo que afecta las tasas de
continuidad de la terapia. De otro lado, el grado de protección endometrial en este
protocolo no ha sido aún adecuadamente
evaluado.
3. THS continua intermitentemente (THS-CI): En esta se utilizan los estrógenos de manera
continua, y se combina con la
administración de progesterona cada 60 a 90 días durante un período de 13 a 14 días.
Esta modalidad se utiliza en pacientes
que desean espaciar sus menstruaciones, pero requiere de medidas para la vigilancia
endometrial más estrictas, ya que aunque
tampoco se ha evaluado de manera precisa el grado de protección endometrial, se teme que
éste no sea el ideal.
4. THS continua interrumpida: En esta se utilizan los estrógenos también en forma
continua y se asocia a la administración de
progestágenos en dosis bajas 3 días sí y 3 días no. Este protocolo, uno de los más
recientemente descritos por investigadores
canadienses, tiene ventajas teóricas cómo ofrecer la mejor alternativa para una
dinámica de receptores estrogénicos y
progestacionales adecuada, manteniendo concentraciones satisfactorias de ambos receptores
en todo momento en los
diferentes órganos blanco. Sin embargo, aunque su eficacia ha sido demostrada en estudios
piloto, su seguridad necesita ser
evaluada en estudios comparativos con adecuado diseño experimental a más largo plazo.
En términos generales, las modalidades de THS que utilizan la administración continua de
estrógenos como lo sostiene el
Profesor Malcom Whitehead de el Kings's College de Londres, Reino Unido, obedecen el
principio fisiológico fundamental de
que los ovarios no detienen su producción esteroidea en ningún momento de el ciclo
durante los años de vida reproductiva y
esto debe regir también para los diferentes protocolos de THS.
Finalmente, la utilización de los diferentes protocolos de THS se debe siempre basar en
evidencias sólidas de investigación bien
conducida, rigiéndose estrictamente por los principios de "MEDICINA BASADA EN
EVIDENCIAS".
LECTURAS SUGERIDAS
1. Bush Tl, Miller SR. Menopause, hormone therapy and prevention of cardiovascular
disease. En: Wallach EE, Zacur HE eds:
Reproductive Medicine and Surgery. Mosby 1995; 1019-1027.
2. Byyny RL, Speroff L. A clinical guide for the care of older women. Williams and
Wilkins, 1990.
3. Pennisi E. Differing Roles found for estrogen's two receptors. Science. 1997;
277(5331): 1439.
4. Paech K, Webb P, Kuiper GGJM et al. Differential Ligand activation of estrogen
receptors ER-alpha and ER-Beta at AP1
sites. Science. 1997; 277(5331): 1508-1510.
5. Casper RF. Modes of sex steroid replacement: Novel concepts. En: Adashi EY, Rock JA,
Rosenwaks Z, eds: reproductive
Endocrinology, Surgery and Technology, Vol. 2. Lippincott-Raven, Philadelphia - New York,
1996; 1776-1782.
6. Zacur HA. (Editorial). A balanced view of hormone replacement therapy. The
endocrinologist 1991; 1(2): 71-72.
* M.D. FRCSC Centro de Fertilidad Reprotec. Asociación Médica de Los Andes. Bogotá,
Colombia.
Tipo y Manejo de Complicaciones Hemorrágicas en la TRH Esquema Cíclico
Rev. Col. de Menop. - Vol. 4 No. 2 - 1998
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