SISTEMA DE SOPORTE DEL CUERPO

Movimientos normales de las articulaciones



Arcos de movimiento de las manos

La forma de los extremos óseos que hacen parte de la articulación, la cápsula articular y la relación de éstos con los músculos y tendones determinan la dirección en que puede moverse una articulación y la amplitud del ángulo que puede formar al movilizarse. La forma de los extremos óseos explica por qué la articulación del hombro, por ejemplo, tiene tanta movilidad, pues sus componentes semejan uno una esfera y el otro una amplia cavidad en la que la esfera pueda girar en diferentes direcciones. Por su parte, otra articulación de forma similar es la de la cadera, lo que en teoría debería facilitar numerosos arcos de motilidad, pero como hay numerosos músculos y ligamentos rodeando la cápsula fibrosa de la articulación de manera muy fuerte, ésta disminuye los arcos que podría utilizar y, en cambio, gana en resistencia y estabilidad. Algo diferente sucede con las articulaciones del codo y la muñeca, que semejan una fuelle, que puede moverse casi en una sola dirección. Sin embargo, sirven como punto de apoyo para la fuerza que debe desarrollar la mano y el resto del brazo, en general, pues permiten la inserción de numerosos músculos y tendones alrededor suyo.

 

 

 

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