Los otros sitios son el paciente pasa la mayor parte de su tiempo son el sitio de trabajo o estudio. Estos sitios son de más difícil control pues implican la convivencia con grupos de personas que no requieren las restricciones del paciente alérgico. Sin embargo se puede conciliar con los compañeros de trabajo, estudio y profesores para reducir la contaminación ambiental. He aquí algunos consejos útiles:

1. Lidere en su oficina una campaña para mejorar el ambiente y reducir la contaminación.

Sus jefes apreciarán y apoyarán seguramente una campaña para erradicar los fumadores o cuando menos aislarlos a sitios para no fumadores muy específicos. Desde el punto de vista de la Salud Ocupacional contacte en su empresa a las personas encargadas de este aspecto y revise que haya normas de ventilación, aireación y manejo de inhalantes particularmente en empresas que manejen químicos y sustancias polucionantes.

  1. Mantenga su sitio de trabajo y/o estudio limpio, organizado y con lo mínimo necesario. No acumule libros, papeles, sobres, etc. Limpie diariamente con un trapo húmedo su estación de trabajo incluyendo equipos como máquinas de escribir y computadores. Maneje con la debida precaución archivos, bibliotecas, gaveteros, etc. Puede tapar su nariz con una mascarilla si es necesario revisar frecuentemente este tipo de elementos. Evite estar presente en las tareas de limpieza de la oficina pero vele porque ésta sea frecuente y bien hecha.
  2. 3. En el colegio evite que su hijo sea asignado a labores de limpieza de las aulas. Pida una certificación de su médico. Solicite que su hijo sea colocado a prudente distancia de tableros donde se use tiza. Enseña a su hijo a tener precaución con el uso de pegantes, marcadores que no sean a base de agua y en general elementos de papelería y actividad escolar que puedan despedir olores fuertes.
  3. Los colegios campestres pueden presentar problemas para los pacientes con alergias a pólenes y pastos, en donde haya contacto profuso y frecuente con material vegetal (flores, árboles, pastos, tierra, etc). La evitación ayuda pero puede interferir en el transcurso de la actividad escolar en recreos, deporte, etc. Su médico le puede ayudar a detectar específicamente si hay alergias a este tipo de sustancias y sugerir además de los medicamentos la posibilidad de vacunas para contrarrestar este fenómeno.

Aunque en las actividades recreativas usualmente no se piensa en restricciones para los pacientes alérgicos, aunque suene drástico no debe bajarse la guardia, porque de lo contrario un agradable paseo puede terminar en una severa crisis de asma o rinitis. Recuerde los siguientes consejos:

  1. Planifique su itinerario adecuadamente en lo referente a horarios de salida y llegada, vuelos etc. Lógicamente prefiera las llegadas y salidas de día y no en horas extremas de la noche y la madrugada, donde habrá fuertes transiciones de temperatura.
  2. Escoja para sus lugares de recreación y vacaciones sitios de baja contaminación, con aire fresco y ambientes secos y soleados. Los climas cálidos y secos son mejores para los pacientes alérgicos así como los ambientes marinos. No frecuente climas húmedos, lluviosos y de vegetación exhuberante. El comportamiento de los pacientes alérgicos en los diferentes climas y topografías son dato de utilidad para su médico; identifique en que sitios los pacientes pasan con menos síntomas y viceversa coménteselo a su doctor.
  3. Evite al máximo el AIRE ACONDICIONADO en la habitación de hoteles. Debido a ellos se puede desencadenar crisis serias de asma y rinitis.
A su regreso de vacaciones y después de varios días de ausencia ventile exhaustivamente las habitaciones y prepare ropa de cama limpia el día de la llegada. Haga un especial aseo y aspire cuidadosamente, recuerde que después de varios días el polvo se acumula de una forma muy importante. Los estornudos suyos o de su hijo le informarán qué tanto polvo se acumuló en su ausencia.

 

| VOLVER PAGINA MENU |