Anteriormente aclarábamos que todo varón normal posee una próstata y que esta glándula crece durante el transcurso de la vida. Por lo tanto, es el sentido amplio, todo hombre es "prostático".
Hemos mencionado también que la próstata rodea la uretra (conducto de salida de la orina) y que el problema con la hiperplasia (crecimiento más allá de lo deseable) es que se dificulta la evacuación de la vejiga. La micción (expulsión de la orina) se hace muy frecuente, con esfuerzo y "a cuentagotas".
| SEÑALES PARA
SOSPECHAR HIPERPLASIA PROSTÁTICA |
| ¿CÓMO SABER SI
ES LA PRÓSTATA? |
Naturalmente, no siempre que hay molestias para orinar se debe a hiperplasia prostática. Si bien es cierto que ésta es la causa más frecuente de dificultades en la micción en hombres maduros, también puede existir otras enfermedades (infecciones, inflamatorias, tumores, etc.) que se manifiestan en formas parecidas. Lo que sí es claro es que cualquier cambio de la micción normal es un motivo de alerta que requiere atención médica sin demora, especialmente si se presentan signos que hagan sospechar complicaciones, caso en el cual se requiere acudir al servicio de urgencias.
| SIGNOS DE
COMPLICACIONES |
| ¿QUÉ ME VA HACER
EL MÉDICO? |
|
| ¿TENDRÉ
CÁNCER? |
La hiperplasia prostática benigna (HPB) se llama "benigna" porque no tiene relación con el cáncer. Más bien se trata de un crecimiento del órgano. Tener HPB no implica que se tenga mayor o menor riesgo de cáncer que otro hombre de la misma edad. Son dos procesos independientes. Esto tampoco debe llevarnos al extremo opuesto de confundir "benigna" con "trivial". La HPB debe ser tratada sin demora para evitar complicaciones.
En otra entrega de esta colección analizaremos los tratamientos disponibles para la hiperplasia prostática benigna y respuesta frecuentes sobre este tema.