REVISTA DE PEDIATRÍA

 

2. RESULTADOS DE LOS ESTUDIOS CITOGENÉTICOS

Para realizar el estudio de cariotipo se seleccionaron 163 individuos: 34 controles sanos (sin catarata congénita) y 129 personas afectadas con catarata congénita-infantil, pertenecientes a 83 familias de 8 ciudades diferentes del país.

En los 129 afectados en quienes se hizo estudio citogenético (utilizando diferentes bandeos cromosómicos), había 68 hombres y 61 mujeres, con edades entre los 2 meses y los 63 años. Ellos mostraron los siguientes resultados:

Ahora bien, detallemos el tipo de alteraciones encontradas en los 11 pacientes (8.53%) mencionados con alteraciones cromosómicas:

  1. Un individuo con Síndrome Sex-reversal, varón 46 XX, en el 100% de las mitosis analizadas
  2. Nueve individuos con trisomía 21, en el 100% de las mitosis analizadas (síndrome de Down
  3. Un individuo con un cromosoma 12 en anillo, en el 1% de las mitosis (su cariotipo se muestra más adelante).
TIPOS DE ANORMALIDADES CROMOSÓMICAS EN 11 PACIENTES
CON CATARATA CONGÉNITA - INFANTIL (n=129)
Tipos de anormalidades cromosómicas No. %
S. Sex-reversal (varón 46,XX) 1 9.09
mos46,XY/46,XY,r(12)(p13@p24) 1 9.09
Trisomía 21 9 81.82
TOTAL 11 100%

El análisis de estas alteraciones es el siguiente:

  1. Sex-reversal (varón 46,XX) (Encontrado en el 100% de las mitosis): Los varones XX son varones fenotípicos con un cariotipo 46,XX, que generalmente poseen algunas secuencias cromosómicas del Y translocadas al brazo corto del X. Estas secuencias no son visibles citogenéticamente. Este trastorno ocurre con una incidencia de 1 por cada 20.000 nacimientos. Solo en 1 de los 69 varones involucrados en este estudio se evidenció esta anomalía.
  2. Mos46,XY/46,XY,r(12) (p13®q24) (Encontrado en el 1% de las mitosis).La ruptura ha ocurrido en la banda 12p13 en el brazo corto y en la banda 12q24 en el brazo largo del cromosoma 12. Con la deleción de los segmentos distales de estas bandas, las rupturas de los extremos se unen para formar un cromosoma en anillo. En nuestra población afectada de catarata congénita-infantil, esta anomalía solo se observó en un individuo.
  3. Trisomía 21: Dentro de la población afectada incluida en este estudio (129 individuos), se encontraron 9 pacientes con síndrome de Down, lo que equivale a un 6.92% de los individuos involucrados en la investigación citogenética. La trisomía se evidenció en el 100% de las mitosis.

La idea de realizar cariotipos a los casos reconocidamente genéticos, también era detectar alguna posible alteración cromosómica que nos pudiera indicar el sitio de un gen causal, como paso previo a los estudios moleculares. Es bien sabido que en algunos tipos de catarata congénita-infantil, como la polar anterior, se han descrito algunas alteraciones cromosómicas; se encuentran reportes de una traslocación 2,14, de otra 3,4. T(2,14)(P25;q24) y, de una T(3,4)(p26.2;p15). El hallazgo de anormalidades cromosómicas en la catarata congénita es un hecho poco frecuente, pero ya conocido y muchos autores coinciden en afirmar que estas pudieran ser el reflejo de sitios específicos para genes causales. Es por esto que nos pareció importante incluir la búsqueda de anormalidades cromosómicas en nuestra población estudiada. Aunque no fueron muchas, ni muy significativas las alteraciones encontradas en nuestra muestra, sí nos parece importante reseñar la confluencia de manifestaciones clínicas típicas de X-frágil con la catarata, pues no es uno de los hallazgos fenotípicos propios de ese síndrome. Es probable que estemos hablando de asociaciones nuevas no descritas hasta el momento y eso hace más relevante la propuesta de estudios moleculares futuros en este tipo de población afectada.

Ahora bien, en este orden de ideas nos pareció interesante correlacionar la frecuencia de anormalidades cromosómicas con el origen básico de la catarata. (Como veremos más adelante, se definió la etiología básica en cada caso, clasificando los pacientes en etiología genética, adquirida o desconocida). En la tabla No. 2 se evidencia que el mayor número de alteraciones cromosómicas se observó entre el grupo de origen genético (7,69%), comparado con un 0% en el grupo de las causas adquiridas. Este resultado era esperable, dado que en ese grupo se incluyeron los pacientes con síndrome de Down;pero también puede concluirse que la mayor proporción de anormalidades cromosómicas está en el grupo de los casos genéticos, precisamente porque su relación puede ser de causalidad. Eso explicaría que ningún paciente del grupo de catarata adquirida haya presentado alteración cromosómica alguna.

GRUPO ESTUDIADO
Carata congénita
de origen genético (89)
Carata congénita
de origen No definido
Carata congénita
de origen adquirido
Resultado
Normal
Resultado
Anormal
Resultado
Normal
Resultado
Anormal
Resultado
Normal
Resultado
Anormal
79
(60.77%)
10
(7.69%)
28
(21.54%)
1
(0.77%)
11
(9.23%)9.09
0

Tabla No 2 Resultados
citogenéticos en 129 individuos según la etiología básica de la catarata

Pero la presencia de estas anormalidades es muy interesante en este estudio. Los 9 casos con síndrome de Down se explican por la frecuencia de este síndrome en la población general y por la alta frecuencia de catarata congénita-infantil en esa patología.

No puede decirse lo mismo de las otras alteraciones encontradas. El "sex reversal syndrome" es muy raro y sólo hemos visto un caso en la población colombiana (este individuo). Revisamos la literatura mundial y no hay información acerca de si la catarata es o no es parte del síndrome, pues no se reporta esta alteración en los pocos casos publicados. De manera que aún nos queda la duda de si fue un hallazgo aislado encontrado casualmente o de si es parte de su enfermedad general. Lo más probable es que sea parte de su síndrome, debido a que el paciente presentaba otras características fenotípicas especiales y muy propias, no observadas en otras personas de la familia ni en la muestra poblacional examinada por nosotros, tal como un moderado retardo mental, microcefalia, clinodactilia e hipogonadismo con hipogenitalismo.

Por último, la presencia del cromosoma 12 en anillo es otra rareza. El paciente que lo presentaba no tenía ninguna manifestación fenotípica que hiciera sospechar alguna alteración cromosómica, por lo que fue un hallazgo meramente incidental, que no se encontró en ningún otro miembro de la familia y sólo fue observado en el 1% de las mitosis examinadas; lo que obviamente se confirmó con otros estudios posteriores. Nadie más en la familia presentaba este tipo de alteración y no se volvió a observar en más del 1% de las mitosis. Esta baja proporción está más a favor de que sea una alteración incidental sin mayor importancia clínica o de que pueda tratarse de una posible sitio de ruptura que signifique la localización del gen causal de la patología. Nuevamente tendríamos que proponer futuros estudios moleculares para estos casos.

Finalmente, vale la pena comentar que adicional a las anomalías cromosómicas ya descritas, en nuestro estudio no encontramos otros síndromes cromosómicos que suelen cursar con catarata congénita-infantil, como los descritos en la literatura: Trisomia 13, Trisomia 18, Trisomia 8, Síndrome de Wolf-Hirschhorn (del 4p), Deleción 18p, Deleción 18q, o Síndrome de Turner. Se debe aclarar que el hecho de que acá no los hallamos encontrado, no quiere decir que no existan en Colombia; de hecho sí hemos observado casos de estas enfermedades, pero no en esta muestra examinada.

 

3. DISTRIBUCIÓN DE LA POBLACIÓN SEGÚN PATRÓN DE HERENCIA

Ya hemos mencionado que encontramos una alta proporción de casos familiares, que nos arrojaron unos resultados muy llamativos en cuanto a variabilidad clínica intra e interfamiliar. Nos parece importante reseñar las familias más llamativas y adicionalmente, clasificar estos casos familiares según el patrón de herencia encontrado. La clasificación de la herencia existente en cada familia, obviamente se basó en los análisis de las historias clínicas, los antecedentes familiares y el examen oftalmológico realizado a padres y hermanos durante nuestra investigación nacional.

Desde ahora queremos enfatizar y reseñar la tremenda importancia que tuvo el haber examinado el cristalino de los padres y hermanos de los propositus, pues esa evaluación sí nos permitió definir en una buena proporción de los casos algún mecanismo de herencia específico y nos permitió en consecuencia, clasificar estas familiares como cataratas de origen genético. Dicha evaluación clínica tuvo una especial relevancia para la definición de la causa básica.

La figura No. 3 muestra las proporciones de los casos reconocidamente hereditarios. Los resultados evidenciaron que el 42% de los pacientes tenían una clara herencia autosómica dominante, el 8% de autosómico recesivo y sólo el 1.5% del total mostró una herencia recesiva ligada a X. Finalmente, quedó un 48.5% de casos que no eran hereditarios. Es evidente entonces que el mecanismo de herencia predominante fue el autosómico dominante (42%), seguido a gran distancia del autosómico recesivo y del recesivo ligado a X.

DISTRIBUCIÓN SEGÚN ETIOLOGÍA BÁSICA

Figura No. 3 Distribución según patrón de herencia