REVISTA DE GASTROENTEROLOGÍA
ENFERMEDAD DE CROHN
PATRONES DE ENFERMEDAD
Al parecer la EC no es un trastorno homogéneo y único. Los pacientes pueden presentar desde sus inicios una mayor tendencia a la fistulización o la obstrucción y otros por el contrario sólo a presentar inflamación confinada al tracto digestivo. Se han descrito entonces tres patrones clásicos, Inflamatorio, estenosante y fistulizante (43). Dos recientes estudios indican que el comportamiento clínico y las complicaciones son distintos entre los diferentes patrones de la enfermedad (57-58). Se ha propuesto entonces cirugía mas temprana en el tipo fistulizante, que suele ser mas agresivo. Las observaciones apuntan a que hay un tipo inflamatorio primario, fistulizante primario y fibroestenosante primario. Con base en este concepto, el abordaje terapéutico mas conveniente sería inmunosupresores y antibióticos a los pacientes con patrón fistulizante, resección quirúrgica o resección para aquellos con tendencia a la obstrucción, sin esperar a prolongados tratamientos médicos y finalmente solo anti- inflamatorios tipo 5 -ASA y esteroides para los pacientes con patrón inflamatorio (43). Recientemente se encontró por primera vez una asociación negativa entre el alelo DRB1*03 y fístulas perianales en pacientes con EC (59) sugiriendo que las manifestaciones clínicas pueden ser influidas genéticamente.
HALLAZGOS DE LABORATORIO
No existe ninguna prueba de laboratorio específica de la enfermedad, Se presenta leucocitosis leve y trombocitosis con VSG elevada. La leucocitosis marcada hace sospechar un proceso supurativo activo. En general la cronicidad de la enfermedad se acompaña de hipoalbulinemia y anemia. Hay disminución de las reservas de hierro, folatos o Vitamina B12 (por enfermedad o resección ileal) y folatos. En la materia fecal se detectan leucocitos y eritrocitos y cuando hay malabsorción, grasa cualitativamente alta. (15-16).
IMAGENES DIAGNOSTICAS
El estudio radiológico requiere de un observador experimentado y de una técnica apropiada. La radiología es superior a la endoscopia para evaluar aspectos como extensión y distribución de la enfermedad, edema submucoso, rigidez, trayectos fistulosos, pesudodiverticulos y compromiso del intestino delgado y el íleon terminal (15-16). El colon por enema complementa la colonoscopia para evaluar aquellas zonas inaccesibles por estenosis o espasmo. Estos mismos detalles los revela el estudio de doble contraste por enteroclisis en el intestino delgado (60).
El TAC abdominal no sirve para evaluar la inflamación de la mucosa pero es de gran utilidad para estudiar las colecciones intrabdominales y las complicaciones extramurales. Es superior a la resonancia magnética nuclear (RMN) en la evaluación de la EC intrabdominal pero aquella es superior para estudiar los abscesos y las complicaciones pélvicas ( 60). La ecografía abdominal tiene un valor limitado en la EC. Es útil para evaluar masas hepáticas como abscesos y para diferenciar otros diagnósticos como apendicitis, enfermedad inflamatoria pélvica o embarazo ectópico.