revista de otorrinolaringología
Monitorización y observación
clínica del uso de fexofenadina
en niños mayores de 12 años
y adultos con rinitis alérgica
*pediatra-colegio mayor de Nuestra Señora del rosario.
alergóloga.
universidad de tulane. Jefe de servicio
alergología pediátrica,
Fundación Santa Fe de Bogotá.
RESUMEN
A la luz de los conocimientos actuales, los trastornos alérgicos resultarían de la interrelación entre factores genéticos, ambientales sensibilizantes y factores inespecíficos adyuvantes de dicha sensibilización.
Se realizó un estudio de monitorización y observación clínica del uso de fexofenadina en 1338 niños mayores de 12 años y adultos de ambos sexos con historia clínica de rinitis alérgica sintomática.
Las opciones terapéuticas para el manejo del paciente alérgico son variadas. Conocer la gran variedad de medicamentos con sus probables efectos colaterales, indicaciones y mecanismos de acción es fundamental para enfrentar una terapia racional.
Sobre estas bases, la aparición de la fexofenadina, un antihistamínico no sedante y desprovisto de efectos sobre los receptores dopaminérgicos, adrenérgicos y muscarínicos, constituyó un avance mayor en el tratamiento de la rinitis alérgica y otros trastornos cuyas manifestaciones dependen de la liberación de histamina.
Palabras clave:
Rinitis alérgica, antihistamínicos, eficacia, seguridad.
INTRODUCCIÓN
La
rinitis alérgica es un trastorno
de presentación frecuente y de alto impacto por su periodicidad, cronicidad y
alteración de la calidad de vida. Los pacientes habitualmente cambian con
frecuencia de medicación y frecuentemente
deben recibir varios medicamentos al tiempo, no siempre con control adecuado de
la sintomatología.
Los antagonistas de los receptores
H1 producen un
bloqueo reversible y competitivo de la histamina y han demostrado ser muy
eficientes en el control de trastornos mediados por histamina, como la urticaria
crónica y la rinitis alérgica entre otros. Los antagonistas de los receptores
H1 de primera
generación causan con frecuencia efectos adversos por su penetración al
sistema nervioso central lo que llevó al desarrollo de los de segunda generación
que por ser menos lipofílicos atraviesan menos la barrera hematoencefálica y
no causan sedación. Algunos de los nuevos antagonistas demostraron tener
algunos efectos sobre el intervalo QT corregido en el electrocardiograma,
asociados con arritmias ventriculares. La fexofenadina, uno de los más
recientes inhibidores de receptores H1 de segunda generación ha demostrado en
estudios clínicos ser segura y no tener efectos clínicos sobre la repolarización
miocárdica.
Métodos
Pacientes
Niños mayores de 12 años y adultos con diagnóstico de
rinitis alérgica sintomática en las últimas 24 horas antes del ingreso a la
observación clínica. Luego de la explicación se obtuvo información con
respecto a cada paciente sobre antecedentes médicos importantes, enfermedades
concomitantes y medicamentos que estuvieran recibiendo. Así mismo sobre
tratamiento antialérgico previo, para caracterizar la enfermedad existente. Se
registró también la identificación del alergeno o alergenos que se hubiese
encontrado.
Diseño
Esta monitorización y observación clínica multicéntrica
se llevó a cabo durante los meses comprendidos entre junio y octubre de 1998.
Se registraron cinco síntomas (estornudos, rinorrea, obstrucción nasal,
prurito nasal y conjuntivitis) con una calificación de 0 a 3 según severidad,
así: (0 = Ausente; 1 = Leve (sin molestia);
2 = Moderado (molesto sin afectar el sueño) y 3 = Intenso (afecta el sueño).
También se realizó una evaluación a través de una Escala Visual Análoga de
10 cm, en la que el investigador hacía una apreciación del estado del
paciente, donde 0 = Pésimo y 10 = Óptimo. La marcación era visual
cualitativa, pero la medición para efectos de análisis se hacía cuantitativa
en milímetros desde el cero de base. También al paciente se le pidió que
hiciera una evaluación de síntomas, utilizando la misma escala de 0 a 3, sobre
los siguientes síntomas (estornudos, escurrimiento nasal, congestión nasal y
rasquiña nasal) y una evaluación en Escala Visual Análoga, con las mismas
características de la que hacía el investigador.
Una vez que se tenía identificado y caracterizado al paciente se le iniciaban 120 mg de en una dosis única diaria por vía oral. Se hizo seguimiento de cada paciente al completar 10 días de la iniciación del medicamento de estudio. En la visita de seguimiento se evaluaba el cumplimiento con respecto a la terapia, medicaciones concomitantes que hubiese recibido diferentes a las ya anotadas. Se procedió a evaluar los síntomas de la misma forma descrita en la evaluación inicial. Se registró cualquier efecto adverso, definido como cualquier acontecimiento, incluyendo cualquier enfermedad o accidente relacionado con el medicamento que alterara el bienestar del paciente o que se presentara en forma de un resultado anormal en una prueba de laboratorio.
Para cada evento adverso se debía tener en cuenta cualquier signo, síntoma, síndrome, o enfermedad que apareciera o empeorara en el paciente durante el período de observación en el estudio clínico y que deteriorara el estado de salud del sujeto. El término evento adverso, también cubría resultados de laboratorio o resultados en procedimientos diagnósticos que se consideraran clínicamente relevantes (por ejemplo que requirieran procedimientos diagnósticos o tratamientos médicos, o retiro del paciente del COMP).
Se realizó una evaluación final de tratamiento por el médico, clasificando la eficacia como muy buena, buena, regular o mala y la tolerancia también con la misma clasificación. Finalmente se hacía una evaluación conjunta con el paciente y se respondía a la pregunta de si continuaba o no con el tratamiento.
Análisis de datos
El análisis se hizo mediante estadística descriptiva (promedios, desviaciones estándar, cuartiles e intervalos de confianza para variables continuas) y valores mínimo, máximo y moda para variables nominales y medianas para las ordinales. Las comparaciones entre grupos se hicieron con pruebas t y chi cuadrado según fuera pertinente. Se hizo análisis de varianza para mediciones repetidas y se presentó finalmente la información en gráficos y tablas para mostrar las distribuciones.
RESULTADOS
Población sujeto
Un total de 1.338 pacientes fueron ingresado a la
observación clínica por 410 médicos, cada uno de los cuales recolectó como máximo
la información sobre 3 pacientes. 573
hombres (42.83%) y 749 mujeres (56.6%) de edades entre 12 y 90 años (promedio
32.6 años) ingresaron al estudio y lo completaron.
Del total de 1.338 pacientes en el 97.01% se encontró
antecedente de diagnóstico previo de rinitis alérgica (n = 1.298).
En la mayoría de los pacientes participantes (n = 834, 62.33%) no se había
logrado la identificación del alergeno. Faltó información en 19 pacientes
(1.42%) y en 485 sujetos (36.25%) se había identificado al menos un alergeno
que producía las reacciones alérgicas. Los alergenos más frecuentemente
reportados fueron: polvo casero 50%, frío
19% y
polen 5%.
Un total de 904 pacientes (67.56%) informaron haber
recibido tratamiento antialérgico, faltó información en 20 sujetos (1.49%),
en 414 casos se informó específicamente
que no recibían tratamiento (30.94%). En la Tabla 1 se presenta
los medicamentos antialérgicos previos. Los más
frecuentemente reportados fueron, loratadina, cetirizina, astemizol.
| TABLA1 Medicamentos antialérgicos antes del estudio |
|
| Medicamento | Porcentaje |
| Loratadina Cetirizina Astemizol |
43.14 14.93 10.50 |
Un total de 460 pacientes informaron algún tipo de enfermedad concomitante (34.38%); 864 sujetos (64.57%) afirmaron no tener enfermedades concomitantes y faltó información en 14 personas (1.05%). Las enfermedades concomitantes más frecuentemente informadas se presentan en la Tabla 2 junto con los porcentajes de personas que las reportaron. Las enfermedades más frecuentemente reportadas corresponden a las de personas con trasfondo alérgico, como asma bronquial, sinusitis, dermatitis atópica y conjuntivitis.
| TABLA
2 Enfermedades concomitantes |
|
| Enfermedad | Porcentaje |
| Asma bronquial Sinusitis Enfermedad ácido-péptica Dermatitis atópica Conjuntivitis |
14.78 11.52 8.26 3.91 2.17 |
Los tratamientos concomitantes se presentaron en un
total de 426 pacientes (31.84%), no estaban presentes en 887 (66.29%) y faltó
información en 25 sujetos (1.87%). La mayoría de los pacientes que recibía
medicaciones concomitantes recibía un medicamento, aunque un porcentaje
significativo recibía más de una medicación. Entre los medicamentos más
frecuentemente utilizados incluyen a los AINEs, penicilinas semisintéticas,
cefalosporinas, antagonistas de calcio, macrólidos, y antagonistas de receptores H2.