REVISTA DE ODONTOLOGÍA 

 

El espíritu del ALCA y el oasis
de la ley Marco

 

 

Cómo vamos los profesionales universitarios en Colombia, estamos peor a lo experimentado por la funesta Ley 100 de 1993. El ALCA, Área de Libre Comercio de las Américas, nueva imposición de los organismos internacionales al país, es orientado por la Organización Mundial del Comercio, la OMC, que inició en primer lugar a "negociar" los servicios profesionales vaticinándose qué puede resultar de una entidad regida únicamente por el mercantilismo?. Es una nueva andanada del neoliberalismo, ahora para que los profesionales de todas las disciplinas, no solo los de la salud vendamos "mercancías" a una clientela, como ya se hace en el Sistema Nacional de Salud, pero sin fronteras. Aberrante esta situación, cuando el ALCA inhibe cualquier logro en las economías nacionales, prohíbe tener políticas públicas en cada nación y en el área de la educación se vislumbra lo mismo y ya a la universidad la preparan también para la venta de sus servicios como indicativo para una posterior privatización y para lo cual ya el sistema está preparando y colocando los encargados de esta "misión" que va a ser idéntica a la de cualquiera de las ya iniciadas y culminadas con nuestras máximas empresas de la producción, bajo el manido argumento de su ineficiencia sin importar llegar a los principales orígenes de los conflictos laborales. Ahora bien, dentro del ALCA, no sólo viene lo de exportar servicios sino como vamos a defendernos de la "invasión" en un país con un desempleo de ingenieros del 60%, de arquitectos del 90%, de economistas del 30%; con un 80% de subempleo entre los contadores, como que el 96% del Producto Interno Bruto PIB está siendo auditado por empresas extranjeras, dentro de esta asfixiante globalización que al amparar el mercado mundial hace que la competencia genere deterioros como ya lo hizo en Colombia con el agro.

Los acuerdos del ALCA, como ya dice una declaración de los profesionales colombianos sobre sus impactos, de la cual participamos, atentan contra la seguridad laboral de la gran mayoría de los profesionales, la estabilidad de sus ingresos y el bienestar de sus familias. Dichos acuerdos se han venido imponiendo para favorecer los negocios de las multinacionales y someter a nuestros países a sus intereses. Estos efectos son de varias dimensiones ya que "además de la vana ilusión de poder salir a ejercer en otros países, o de poder competir con los profesionales de otros países en el nuestro, como segunda tragedia al terminar de arrasarse la producción industrial y agrícola para favorecerse la libre circulación de las mercaderías de las multinacionales y los productos agropecuarios seguir subsidiados, descienden las oportunidades y espacios donde aplicar el talento nacional en el desarrollo del país y se aumenta el subempleo y desempleo profesional; y por otro lado al entregar nuestro mercado de servicios profesionales a extranjeros con la eliminación de la regulaciones profesionales y darles el mismo trato nacional sin reciprocidad, quedaremos la gran mayoría de los profesionales colombianos excluidos de ejercer dignamente nuestras profesiones". Esto ya se está viendo, como en el caso de los contadores ya comentado y puedo agregar el de los economistas, asfixiados por las misiones económicas de las entidades financieras internacionales y sus áulicos neoliberales. Hasta los abogados con los tribunales internacionales como vías de solución de controversias.

En fin, los agrónomos sin agro, los químicos farmacéuticos con imposiciones de sus multinacionales para las formulaciones sobre propiedad intelectual y nosotros, los de la salud, más deteriorados económicamente, como lo experimentamos desde 1993, por el cúmulo de presiones y arbitrariedades de las EPS, ARS, IPS, ESS, etc. Y como si fuera poco, para "redondear la faena" ya es decisión unilateral y onimoda del Gobierno Nacional a través del Ministerio de la Protección Social de llevar al Congreso de la república el proyecto de ley marco para el ejercicio de las profesiones de la salud, esperpento que ya se había eliminado pero que hoy se revive bajo la amenaza de que se hará gústele o no le guste a los profesionales de la salud, para dejar con el sellada la entrega de todas las actividades de la salud a la política productivista, así demagógicamente se dicten normas sobre "garantía de la calidad en la atención de la salud" cuando la mejor calidad emana de un ejercicio con bienestar, no atropellado y con una dotación de insumos no sometidos a los mecanismos infames del comercio, como lo orienta la OMC, máxima organización de la compra venta de todo lo habido y por haber, a nivel mundial. Es entonces el espejismo y el oasis contra los cuales debemos seguir luchando y lo estaremos haciendo participando de la organización "Frente Gremial Nacional de Profesionales Colombianos", creado bajo el objetivo principal de "promover la unión inter gremial de las distintas disciplinas científicas, técnicas, económicas y sociales que hacen parte del ejercicio profesional en Colombia, uniendo los esfuerzos individuales para trabajar armónicamente en todos los aspectos de interés común, en beneficio de una sociedad más justa e incluyente, que concilie el servicio profesional con los intereses fundamentales y prioritarios de nuestro país". Y este propósito incluye el fortalecimiento de las acciones contra el ALCA y la exigencia de tornar público el proceso que a espaldas de la población se viene negociando.

Víctor Hugo Montes Campuzano