REVISTA DE GINECOLOGÍA
Análisis Estadístico
Los datos descriptivos de las variables estudiadas son presentados en las diferentes gráficas como promedios o promedios y error estandard. El análisis de las diferencias entre los grupos estudiados y en los intervalos de tiempo (trimestres del embarazo o rondas en el grupo control) fue realizado utilizando el Análisis de Varianza (ANOVA) de dos vías con todos los datos. Debido a las diferencias en las razas en varias medidas antropométricas, el análisis fue hecho con la raza como covariante. Cuando hubo diferencias significantes entre los grupos o el intervalo de tiempo (trimestre o ronda), se utilizó el ANOVA de una vía con la prueba post-hoc de rango múltiple de Bonferoni. Los cálculos estadísticos se hicieron con el programa STATA 4.0 (STATA corp, College Station, TX, USA) (30) o con programas estadísticos derivados de procedimientos descritos por Schnedecor y Cochran (31). La hipótesis nula fue rechazada a p<0.05 y fue considerada límite a p=0.05-0.10.
Resultados
En la encuesta Sociodemográfica y Antropométrica de las Adolescentes de Cali, realizada en el segundo semestre de 1995, como parte preliminar en la ejecución del protocolo en las adolescentes embarazadas, se incluyeron un total de 1.822 adolescentes sanas entre los 10 y 17 años de edad, 1400 (77%) de ESE bajo (ESEB) y 422 (23%) de ESE alto (ESEA) en quienes se obtuvieron datos sociodemográficos y antropométricos de acuerdo a un formulario estructurado y previamente validado en la comunidad. Los cuadros Nos. 1 y 2 muestran la distribución del Peso (kg) y de la Talla (cm) por grupos de edad comparadas con sus congéneres adolescentes de los Estados Unidos, percentiles 5th y 50th del Centro Nacional de Estadística para la Salud (CNES) (32). Las adolescentes del ESEA tenían un peso y una talla significantemente mayores (p<0.001) que las adolescentes del ESEB y estaban muy cercanos al percentil 50th de la población de referencia de los Estados Unidos (32). El peso promedio de las adolescentes del ESEB, en los diferentes grupos de edad, se situó un poco por encima del percentil 30th de la población de referencia, lo cual nos habla de una baja prevalencia de desnutrición. El cuadro No. 3 muestra los valores promedio del Indice de Masa Corporal (IMC=kg/m²) que aumenta con la edad sin que haya diferencias significantes entre los dos ESE estudiados, y se comporta de manera similar que la población de referencia (32). En el cuadro No. 4 podemos observar algunas características de la menarca en los dos grupos estudiados. El 62% de las adolescentes de ambos ESE ya habían presentado la menarca al momento de la encuesta. La edad promedio fue de 12.6 años, igual para ambos ESE, comparable con la edad en que presentan la menarca las adolescentes de países industrializados como los Estados Unidos (33). Es bien conocido que la edad de la menarca es un marcador definido del desarrollo de una comunidad, sin embargo las diferencias en el peso y la talla hablan de unas condiciones de vida disímiles de las adolescentes en los dos ESE estudiados.
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Cuadro 0025i01
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Cuadro 0025i02
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Cuadro 0025i03
Adolescentes de Cali
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Cuadro 0025i04 ESEA ESEB
ADOLESCENTES DE CALI, 1995
EDAD DE LA MENARCA
n
EDAD (a) 261/422
62%
12.6 875/1400
62.5%
12.6
La tabla 1 nos muestra el universo estudiado: el grupo de estudio, las adolescentes embarazadas y los dos grupos controles: las adolescentes no-embarazadas y las mujeres adultas embarazadas en los tres trimestres o rondas, descritas anteriormente.
Tabla 1
ADOLESCENTES EMBARAZADAS Universo de Estudio
| Ronda 1 | Ronda 2 | Ronda 3 | Ronda 4 | |
| Adolescentes Embarazadas | 180 | 149 | 132 | 461 |
| Adolescentes No Embarazadas | 131 | 113 | 83 | 327 |
| Adultas Embarazadas | 53 | 74 | 64 | 191 |
| TOTAL | 364 | 336 | 279 | 979 |
La edad promedio de los dos grupos de adolescentes estudiadas no fue diferente, 16,2 años para las embarazadas y 15.3 años para las adolescentes controles no-embarazadas. La edad promedio de las mujeres adultas embarazadas fue de 30.2 años. En el panel izquierdo del cuadro No. 5 se observan los valores promedio del peso de las adolescentes estudiadas. El peso de las adolescentes embarazadas aumenta con el embarazo, especialmente en el último trimestre, al igual que en las mujeres adultas embarazadas. En contraste el peso de las adolescentes no-embarazadas no cambia significantemente durante el período de observación. De igual manera aumenta con el embarazo el Indice de Masa Corporal (panel derecho), y las diferencias son significantes entre los tres grupos y por rondas (p<0.05), indicando un aumento progresivo en los depósitos de grasa en respuesta a las demandas de calorías y de nutrientes para el crecimiento fetal y los tejidos asociados. El Indice de Masa Corporal no cambia de manera significante en las adolescentes controles.
Cuadro0025i05
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Las adolescentes del presente estudio ganaron en
promedio un total de 9.48 Kg de peso durante el embarazo,hasta la semana 35. Este valor está por encima del
valor mínimo de 9 Kg que se asocia con una mayor
prevalencia de recién nacidos bajos de
peso (20). El cuadro No. 6 muestra los valores promedio del peso
pre-concepcional obtenido por recordatorio en el 73% de las
adolescentes embarazadas y el peso obtenido en las tres rondas
(trimestres) de observación, incluidos en la gráfica
construida con base en los valores promedio de ganancia de peso
de mujeres adultas de Colombia, según la
Organización Mundial de la Salud (OMS)
(34). Las adolescentes embarazadas mostraron un aumento progresivo del peso
aproximándose al percentil 50th de dicha gráfica, al final
del embarazo. En el cuadro No. 7 podemos observar los
valores promedio de la ganancia de peso
en Kg en cada uno de los trimestres (rondas) de observación. En el primer
trimestre la ganancia promedio fue de 0.08 Kg/semana
comparado con el valor mínimo de 0.1 Kg/semana sugerido
por Strauss & Dietz con base en los estudios de
seguimiento del Proyecto Nacional Colaborativo y el Estudio de
Salud y Desarrollo de la Infancia de los Estados
Unidos (35). En el segundo trimestre la ganancia promedio de peso fue
de 0.28 Kg/semana, comparado con el valor mínimo de
0.3 Kg/semana recomendado por el Instituto de Medicina
de los Estados Unidos para el segundo y tercer trimestres
del embarazo (20). En el tercer trimestre las
adolescentes embarazadas de nuestro estudio ganaron 0.47
Kg/semana. Si tenemos en cuenta que nuestros sujetos son
adolescentes que tienen un peso significantemente menor que
las mujeres adultas, creemos que los valores promedio de ganancia de peso en los dos primeros trimestres es
adecuada, especialmente en el segundo trimestre, en el cual
una pobre ganancia de peso de la madre gestante se asocia
con una mayor frecuencia de bajo peso al
nacimiento (35).
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Cuadro0025i06
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Cuadro0025i07
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El cuadro No. 8 nos muestra los valores promedio de la talla de los grupos estudiados. La talla promedio de los dos grupos de adolescentes estudiadas fue similar, 154.2 cm en las adolescentes embarazadas y 154.6 cm en las adolescentes no-embarazadas, y tampoco hubo diferencias ni variaciones significantes durante las tres rondas de estudio. La talla promedio de las mujeres adultas fue 156.4 cm. La talla promedio de las adolescentes embarazadas estuvo por encima del valor crítico (<150 cm) para un mayor riesgo de complicaciones en el embarazo (34).
Cuadro0025i08
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Talla - cm |
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Grupos |
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Los pliegues cutáneos tricipital, escapular y de la pantorrilla no aumentaron significantemente durante el embarazo en los tres grupos estudiados, pero el pliegue subescapular en las mujeres adultas fue significantemente mayor que en las adolescentes (cuadro No.9). Llama la atención que los valores del pliegue de la pantorrilla fue significantemente menor durante todo el período de observación en las adolescentes embarazadas. En cambio los pliegues del muslo y de la región ilíaca aumentaron significantemente durante el embarazo (p<0.05), lo cual representa un aumento en los depósitos de grasa corporal como reserva calórica para la formación de los tejidos fetales, tanto en las adolescentes como en las mujeres adultas. El cuadro No. 10 muestra el aumento progresivo y significante en los depósitos de grasa corporal central durante el embarazo, representados por el aumento en la circunferencia de la cadera en las adolescentes y en las mujeres adultas (p<0.05). El aumento progresivo en la circunferencia de la cintura y de la relación cintura/cadera se debe primordialmente al aumento en el tamaño del útero grávido.
Cuadro0025i09
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