La administración de suplementos de hierro
es una de las únicas prescripciones de indicaciones absoluta
durante el embarazo, dado que los requerimientos elevados del
mineral pocas veces pueden suplirse mediante la dieta habitual.
La mejor manera de suministrar hierro puede ser mediante una
dieta abundante en alimentos ricos en hierro y complementos
alimenticios enriquecidos. Se recomienda que las gestantes con
hemoglobina normal reciban un aporte diario de 30 mg de hierro
elemental. De esta cantidad, entre 15 y 25 mg son proporcionados
por la dieta promedio, en países del norte y Suraméricana,
siendo necesario administrar entre 5 y 15 mg en forma de
suplementos o alimentos enriquecidos, siendo preferibles estos
últimos por razones de aceptabilidad y tolerabilidad que
garantizan mejor adherencia por parte de las usuarias. ![]()
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| La administración de suplementos de hierro es esencial a partir del segundo trimestres, siendo recomendable desde la concepción. | ![]() |