LOS NIÑOS Y LAS MASCOTAS

 

Las mascotas pueden constituirse en un complemento importante para el desarrollo de los niños, tanto desde el punto de vista físico como afectivo.

Los niños que aprenden a cuidar a las mascotas, llegan a conocer la importancia del cariño y el respeto hacia los animales, aprenden a dar para recibir, y muchas veces la mascota se convierte en la mejor compañía para el niño, y en algunos casos, en la única.

Pero precisamente por la importancia que tienen para algunos niños, es que debemos conocer bien los riesgos, con el propósito de prevenirlos apropiadamente.

 

LOS NIÑOS Y LAS MASCOTAS

 

Una mascota puede enseñar a los niños importantes lecciones de vida, pero los padres deben decidir si sus familias tienen el tiempo y la devoción para criar una mascota.

Los niños pueden aprender que las mascotas necesitan ser tratadas con respeto y que todos los seres vivientes tienen sentimientos. Ellos aprenden que los animales se enojan, tienen sed y se cansan.

"Como las personas, algunas veces los animales quieren jugar, y algunas veces no quieren. Los niños también aprenden que las mascotas pueden ser asustadas por ruidos fuertes, como también se pueden asustar por algo inesperado.

 

LOS NIÑOS Y LAS MASCOTAS

 

¿Nos hemos planteado cuál es el efecto que producen las mascotas entre los niños?

Sin duda alguna amar a los animales nos humaniza, nos vincula con el mundo de los afectos y mejora nuestro estado de ánimo.

Diversos estudios señalan que el fenómeno de la recuperación es un hecho real, ya que el contacto con un animal y su interacción, provee beneficios terapéuticos.

Los efectos sanadores de este tipo de terapia ayudan a la recuperación de ciertos estados depresivos y a niños autistas.

A esta actividad se la conoce como "terapia de mascota" y se le atribuyen beneficios fisiológicos y psicológicos.

 

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