REVISTA DE MENOPAUSIA
Lo expuesto anteriormente indica claramente que una idea de esta naturaleza solamente puede hacerse en la Universidad, con sus Facultades de Medicina y, específicamente en Colombia, con ASCOFAME. La decisión política del Seguro Social abrió el sendero que nos llevará a la integración académica y asistencial en aras de la calidad. No podemos o no debemos olvidar que la referida decisión fue altamente motivada por la Consejería en Salud de la Presidencia de la República. El proyecto que hoy presentamos genera y generará sin duda alguna, una serie de importantes consecuencias para el manejo de la salud del país por parte del Estado y de las instituciones privadas. Algunas son previsibles pero habrá muchas que hasta cuando ocurran, no serán conocidas.
Entre las primeras resaltamos las siguientes:
a. Reformas en la metodología docente de pre y postgrado en nuestras Facultades de Medicina. Profesores y alumnos insistirán sin duda alguna, en la búsqueda masiva de información científica actualizada y depurada tanto para los procesos de aprendizaje como para los docentes. Los procedimientos de la informática tendrán que ser actualizados y el acceso de alumnos y profesores a los sistemas de información electrónica tendrán que ser garantizados por la Universidad. Esto origina una actualización permanente, garantía de calidad en todos los niveles.
b. Creemos que las Guías establecen una dimensión adicional en las relaciones docentes asistenciales por medio del restablecimiento de la preponderante influencia de la academia en los estamentos administrativos hospitalarios, única garantía de calidad. La facultad de medicina debe desarrollar por intermedio de ASCOFAME, las estrategias necesarias para llegar a una relación docente asistencial basada en la actualización y producción adicional de las guías.
c. Las Guías de Diagnóstico y Tratamiento representan apenas una parte de un gran Sistema Nacional de Educación Continua que permita la Integración de nuestros 4.500 docentes de las Facultades de Medicina con los médicos del Seguro y también de todos aquellos que decidan acudir a la cita en talleres y seminarios que periódicamente conducirán, en forma regular y descentralizada, nuestras Facultades de Medicina por medio de los 300 autores de las guías presentes y de los autores de las futuras, para su discusión y actualización práctica. Se constituyen así, grupos interactivos para el intercambio de opiniones y conocimientos que le permitan a los médicos tener una alta calidad científica, mecanismo de gran importancia para competir por medio de acciones concretas ante la comunidad.
d. Las Guías de Tratamiento y el Sistema Nacional de Educación Continua pueden y deben ser aplicados por otras instituciones del país, públicas y privadas, sin ningún costo para ellas. Si así fuese, el país y los profesionales de la salud estarían dando un gigantesco paso que llenaría muchos de los vacíos sociales y médicos de la Ley 100. Me atrevería a decir que es también por medio de estas Guías y los Sistemas propuestos, que las IPSs podrían recuperar una posición de igualdad ante las EPSs, argumentando y con razón, el importante factor de la calidad. Queda muy claro que las Guías de Diagnóstico y Tratamiento Clínico no se encuentran limitadas en sus diversos aspectos por procedimientos que tienden a basarse en bajos costos. Lo que interesa ante todo, es brindarle a la comunidad en general y al paciente en particular, una medicina que corresponda a las expectativas de nuestra sociedad, bajo términos de igualdad total. Tampoco quiere decir que se disparen los costos tecnológicos o terapéuticos, pues la metodología aplicada lo que permite esencialmente es el uso adecuado e integrado de ella de acuerdo con las necesidades reales de los pacientes. Por otra parte, el establecimiento de un sistema de calidad como el que proponemos disminuye los errores, los desperdicios, las solicitudes innecesarias, las demandas jurídicas, etc. Que conjuntamente representan una carga económica muy pesada para las EPSs. En una palabra, estamos intentando demostrar que la calidad es rentable.
Finalmente, hablemos de las críticas:
a. Se dice que la metodología de "Medicina Basada en al Evidencia" presenta dificultades que se originan por ejemplo en el costo del montaje de una infraestructura informática electrónica que permita la búsqueda y el análisis epidemiológico y bioestadístico de miles de títulos. Esto es muy cierto y para eso existen las Universidades que cuentan con esta infraestructura y con los epidemiológos y bioestadísticas que permiten su análisis. En una palabra, hacemos referencia a la necesidad de un trabajo en equipo tan raro en Colombia pero tan comprobado por el Convenio ISS-ASCOFAME.
b. Que en algunos casos la búsqueda de la bibliografía no resuelve el problema inmediato y puede ocasionar frustraciones. Estos raros casos representan casi siempre, en su mayoría, descubrimientos de nuevas patologías ya descubiertas que ameritarían un estudio investigativo por parte de un observador, de incalculables y satisfactorias consecuencias.
c. Podría argumentarse que no podemos garantizar su aplicación práctica en un país como el nuestro tan caracterizado por sus abruptos y frecuentes cambios de políticas y directivos. La garantía de su continuidad la dan las Facultades de Medicina y ASCOFAME por medio de un proceso de revaluación continua que permite, como lo expuse anteriormente, la integración de los docentes y médicos interesados en un determinado tema por medio de seminarios y talleres a lo largo del año. Para este efecto, ya tenemos una programación propuesta al Consejo Directivo de ASCOFAME que incluye la participación personal o a distancia de los asesores internacionales. Para que las ideas persistan no son tan necesarias las personas como la filosofía que las inspira y ASCOFAME, mientras dure nuestro aliento y constancia (esta última infinita), no dejará olvidar las Guías.
d. Que las Guías pueden ser voluminosas y corresponden más a un tratado de Medicina que a una enumeración de procedimientos. Debemos insistir que lo que hoy entregamos, no son simples orientaciones procedimentales, sino metodologías científicas que tratan de estar a la altura de la gran calidad profesional que caracteriza a la mayoría de nuestros médicos.
Programas como éste son los que nos reconcilian individual y colectivamente con la azarosa situación social que vivimos. Sin embargo, el entusiasmo que genera nuestro trabajo, la convicción que tenemos de servir al país sin distingos ni discriminaciones, nos llevan a ser optimistas sobre el futuro de nuestra patria. Como dice un grafiti escrito en las calles de Bogotá... "Dejemos el pesimismo para mejores tiempos..."