REVISTA DE MENOPAUSIA

 

LAS FACULTADES DE MEDICINA Y LA CALIDAD
EN LA SEGURIDAD SOCIAL.
Medicina basada en la Evidencia

 

Julio Enrique Ospina Lugo, MD.*
* Director Ejecutivo. ASCOFAME

La ley de seguridad social conocida como la Ley 100 de 1993. Establece nuevos parámetros para la práctica médica en Colombia. Personal e institucionalmente, estamos convencidos que en lo referente a la salud y en el período histórico que estamos viviendo, es una ley benéfica para los colombianos. Su interpretación y aplicación sin embargo, es motivo de discusión. Se arguye que los profesionales de la medicina han sido convertidos en simples autómatas de las EPSs, mal remunerados, sin tiempo para estudiar ciudadosamente a sus pacientes ni para actualizarse en las diferentes disciplinas médicas que ejercen. En una palabra, existe la queja de que la Ley 100 ha disminuido la calidad de vida de los profesionales médicos y la calidad de la atención médica que merecen los colombianos. No creemos que sea la Ley 100 la causante de estos fenómenos, sino mejor la deficiente interpretación de su espíritu y la falta de originalidad en la búsqueda de soluciones para los problemas que nos aquejan, así como fenómenos de carácter histórico-sociales que afectan nuestras políticas en salud así como la educación en sus Facultades de Medicina y de la práctica médica en todo el país. Creemos que es a través de la Calidad del servicio que prestamos a la comunidad, entendiéndose esta calidad como el equilibrio entre el compromiso social y el conocimiento científico, que los profesionales de la Medicina recuperamos la influencia hoy perdida.

Desde ya hace varios años, instituciones públicas y privadas de salud de nuestro país han tratado de establecer protocolos de diagnósticos y tratamiento de carácter nacional que permitan dentro de la libertad científica y académica, establecer procesos clínicos que aseguren la calidad del tratamiento que reciben los colombianos. Se han intentado hacerlo en Cáncer, en enfermedades cardiovasculares, gineco-obstétricas, metabólicas, etc. Con éxito desde el punto de vista técnico, debido fundamentalmente a la calidad científica de sus autores; sin embargo, sin aplicación práctica.

En 1980 el Dr David Sackett, internista de la Facultad de Medicina de la Universidad de McMaster (Canadá), introdujo el término de "Medicina Basada en la Evidencia" la que debía incluir, según su concepto, la epidemiología y la bioestadística las cuales podrían, con base en una evaluación crítica, impulsar la aplicación de esa evidencia en la clínica.

Por otra parte, existe la metodología de conferencias de consenso basada igualmente en el análisis de la literatura, aunque menos extensa, y en las discusiones que dichas conferencias originan en expertos y llevan a un consenso. La metodología seguida en el estudio, análisis y elaboración crítica, impulsar la aplicación de esa evidencia en la clínica.

Por otra parte, existe la metodología de conferencias de consenso basada igualmente en el análisis de la literatura, aunque menos extensa, y en las discusiones que dichas conferencias originan en expertos y llevan a un consenso. La metodología seguida en el estudio, análisis y elaboración de Guías de Diagnóstico y Tratamiento, según el proyecto ISS-ASCOFAME, integra los dos sistemas.

El convenio ISS-ASCOFAME para la elaboración de 43 guías de tratamiento tiene orígenes y metodología diferentes a los esfuerzos anteriormente hechos y contempla una serie de variables enteramente nuevas.

Nos permitimos a continuación definir algunas:

1. La profunda visión de futuro y país que tienen las actuales directivas del Seguro Social. Ha sido la decisión política del Seguro Social, en su deseo de servir al país y luchar por la calidad de la medicina que se debe brindar a los colombianos la que le ha permitido a ASCOFAME exponer sus ideas sobre futuro, país y calidad a una institución que valora y entiende la dimensión social y económica que tiene la universidad. ASCOFAME congrega a 23 Facultades de Medicina y su prestigio e influencia se basa no solamente en su capacidad de convocatoria, sino también en la forma tan decidida y constante como lucha por la calidad en la formación del médico y su práctica profesional. Es una calidad que se basa en la ciencia, el compromiso social y la ética. ASCOFAME, sin embargo, carece de poder político o económico y solamente, asociaciones como las que ha hecho en el Seguro Social, le permite desarrollar programas y proyectos tan complejos como éste.

2. Las 43 guías que ASCOFAME entrega el Seguro Social han implicado la convocatoria de 300 docentes de nuestras Facultades, autores de las guías bajo la coordinación de los respectivos Decanos y la supervisión global de ASCOFAME. Estamos hablando de un programa descentralizado conformado por 40 grupos de académicos localizados a lo largo y ancho del país, asesorados por epidemiológicos de 5 Facultades de Medicina, por 34 asesores internacionales procedentes de las mejores universidades de Norteamérica, Latinoamérica y Europa y reconocidas autoridades mundiales en cada tema, apoyados por más de 10.000 títulos obtenidos por medio de programas especiales de internet y sometidos al meta-análisis crítico de literatura científica que nos enseñan los epistemólogos y bioestadísticos. La producción final se refleja en la edición de 200.000 volúmenes que serán distribuidos entre los médicos del Seguro inicialmente.