REVISTA DE MENOPAUSIA
DENSIDAD OSEA RADIAL Y VERTEBRAL EN LA MUJER BLANCA Y EN LA MUJER NEGRA: EVIDENCIA SOBRE DIFERENCIAS RACIALES EN LA HOMEOSTASIS OSEA
Luckey MM, Meier DE,
Mandeli JP, Dacosta MC, Hubbard ML, Goldsmith SJ. J.
Clin Endocrinol Metab 199; 69 (4): 762-770. Department of
Obstetrics, Mount Sinai Center,
New York, New York 10029.
Las razones para una diferencia en la incidencia de fracturas osteoporóticas entre la mujer blanca y negra son desconocidas. Previas comparaciones raciales de la masa ósea han estado limitadas por diferencias raciales en el peso corporal, condiciones socioeconómicas, salud y status nutricional. Este estudio transversal examinó la densidad ósea en 105 mujeres negras y 114 mujeres blancas, saludables y no obesas, entre los 24 y 65 años de edad, utilizando abserbimetría por fotón dual de la columna lumbar y absorbimetría por fotón simple del radio distal. La densidad ósea en ambos sitios fue más alta en las mujeres negras que en las mujeres blancas incluyendo todas las edades. Cuando se hicieron ajustes por edad e índice de masa corporal, el promedio de la densidad ósea fue 6.5% más alto en las mujeres negras tanto en la columna como en el radio (p<0.0001). La tasa transversal de disminución de la densidad ósea fue similar en ambas razas; sin embargo la densidad radial aumentó un 3.8% / década (p=0.03) en mujeres negras pre-menopáusicas por debajo de los 46 años de edad, mientras que disminuyó un 3.2%/década (p=0.09) en mujeres blancas pre-menopáusicas. La diferencia racial en los declives de sus curvas en esas mujeres pre-menopáusicas es significante (p=0.002). Estos hallazgos sugieren, que lograr un pico de masa ósea más alto y una demora en la iniciación de la pérdida ósea contribuyen a una incidencia más baja de fracturas osteoporóticas en las mujeres negras.
DENSIDAD
OSEA EN MUJERES PRE-MENOPAUSICAS: EFECTOS DE LA EDAD, INGESTA
NUTRICIONAL, ACTIVIDAD FISICA, HABITO DE FUMAR Y PILDORAS
CONTRACEPTIVAS.
Mazess RB, Barden HS. Am
J Clin Nutr 53 (1): 132-142 (142).
Department of Medical Physics, University of Wisconsin, Madison.
Los efectos de la edad, ingesta de calcio, hábito de fumar y actividad física sobre la densidad mineral ósea (BMD) apendicular y axial, fue evaluado en un estudio a 2 años de 200 a 300 mujeres jóvenes, saludables entre los 20 y 39 años de edad. No hubo cambio transversal de la BMD con la edad o un cambio longitudinal con la pérdida ósea. No se observó un efecto de la BMD con respecto a la píldora contraceptiva. Tampoco hubo asociación de la ingesta de calcio con respecto a la BMD o cambios de la misma. La ingesta corriente de calcio no tuvo una influencia significante sobre la BMD en este grupo de edad. La actividad diaria no tuvo efecto sobre la BMD y tampoco hubo una interacción aditiva de la actividad y la ingesta de calcio sobre la BMD. Las fumadoras tuvieron una BMD más baja en la columna y una tendencia a una BMD más baja en otros sitios. El peso corporal fue el mejor predictor de BMD que cualquier otro factor. No hubo asociación de BMD o cambios en la BMD factor. No hubo asociación de BMD o cambios en la BMD con el calcio urinario y la hidroxiprolina normalizada/creatinina.
EJERCICIO EN LA MUJER MENOPAUSICA.
Shangold MM. Obstet
Gynecol 1990; 75 (4 SuSpl): 53S-58S.
Department of Obstetrics and Gynecology, Hahnemann
University, Philadelphia, Pennsylvania.
Un programa de ejercicio para la mujer menopáusica que incluya un entrenamiento aeróbico de resistencia puede prevenir o liberar problemas tales como la enfermedad cardiovascular, obesidad, debilidad muscular, osteoporosis y depresión. El riesgo de enfermedad cardiovascular aumenta en la mujer después de la menopausia. Tanto en hombres como en mujeres, el ejercicio aeróbico regular puede mejorar la resistencia cardiorespiratoria e inducir el riesgo de enfermedad cardiovascular. El ejercicio aeróbico también puede prevenir algunos de los incrementos de la grasa corporal relacionados con la edad y la elevación de la tasa metabólica en reposo, la cual se correlaciona directamente con la masa corporal magra. La inactividad y no el cambio hormonal es la causa más frecuente de obesidad. Un entrenamiento de resistencia puede mejorar la fortaleza muscular y la densidad ósea. Aumentos en el contenido mineral óseo se han encontrado en la columna lumbar y en el radio distal de mujeres que participan en programas de ejercicio. Un programa de ejercicio bien compensado en conjunción con terapia estrogénica de reemplazo y una suplementación adecuada de calcio, ayuda a prevenir la osteoporosis. Muchas mujeres experimentan cambios de humor en la menopausia. Algunos de estos síntomas son causados por deprivación crónica de sueño debida a las oleadas de calor nocturnas, las cuales responden muy bien a la terapia estrogénica; otros síntomas están relacionados a cambios en los niveles químicos de ciertas sustancias en el cerebro y responden favorablemente al ejercicio.