REVISTA DE MENOPAUSIA


DIETA, EJERCICIO Y ESTILO DE VIDA COMO PREPARACION PARA LA MENOPAUSIA

Ravnikar VA. Obstet Gynecol Clin North Am 1993; 20(2): 365-378. Departament of Obstetricts and Gyecology, University of Massachusetts Medica. Center, Worcester, Massachusetts.

Este artículo revisa algunas medidas conservativas relacionadas con la osteoporosis y la prevención de la enfermedad cardiovascular. Es difícil extractar una evidencia científica para cada intervención singular, por que hay muchos parámetros confusos. Sin embargo una mejoría en la nutrición y la dieta tiene uno de los mayores impactos en la mujer pre-menopáusica. No es necesario decir que un enfoque sobre la salud total es aún benéfico: ejercicio, una dieta baja en grasas y normocalcémica y un uso adecuado de la Terapia Hormonal de Suplencia. Estos aspectos deben ser competencia tanto para la mujer pre-menopáusica como para la post-menopáusica. Los ginecólogos como proveedores de la salud primaria necesitan incorporar a este conocimiento dentro de su práctica. Ellos deben entender claramente los beneficios y desventajas de un enfoque nutricional y ejercicio en la osteoporosis y en la profilaxis de la enfermedad cardiovascular. Utilizando sus conocimientos en la mujer pre-menopáusica, ellos pueden prepararla mejor para la menopausia.

 

DIFERENCIAS EN APOLIPROTEINAS Y SUB-FRACCIONES DE LIPOPROTEINAS DE BAJA DENSIDAD EN MUJERES POST-MENOPAUSICAS CON Y SIN TERAPIA ESTROGENICA: RESULTADOS DEL ESTUDIO.

Campos H, Wilson PW, Jimenes D. Mc Namara JR, Ordovas J., Schaefer EJ. Metabolismo 1990; 39(10): 1033-1038. US
Departament of Agriculture Human Nutrition Research Center on Aging, Tufs University, Boston, MA 02111. Framingham.

El uso de estrógenos en mujeres post-menopáusicas ha sido asociado con reducción de enfermedad coronaria (CAD) en algunos estudios, posiblemente debido a los efectos favorables de los estrógenos sobre las lipoproteínas del plasma. Con el objeto de examinar tales efectos, nosotros decidimos estudiar 180 mujeres post-menopáusicas del Estudio Framingham y se seleccionaron de acuerdo al tipo de menopausia (natural o quirúrgica) y uso de estrógenos. Nosotros determinamos en ayunas, valores de colesterol total, triglicéridos, lipoproteínas de muy baja densidad (VLDL), lipoproteínas de baja densidad (LDL), colesterol ligado a lipoproteínas de alta densidad (HDL) y apolipoproteína (apo) A-I y B, como también subfracciones de la LDL (LDL 1 a LDL 6).

Los niveles de Apo A-1 fueron significativamente (p<.005) más altos, y la presión diastólica y los niveles de glucosa fueron significativamente (p<0.5) más bajos en mujeres post-menopáusicas usuarias de estrógenos sin importar el tipo de menopausia. Los niveles de HDL fueron también más altos en mujeres usuarias de estrógenos orales, pero las diferencias fueron solamente significativas para el grupo de menopausia quirúrgica (p<.02). Los niveles de colesterol total y VLDL Y LDL, fueron significativamente más bajos (p<.01) en mujeres con menopausia natural usuarias de estrógenos orales que en las mujeres no usuarias. No se encontraron diferencias significativas entre usuarias y no usuarias de estrógenos con respecto a los niveles de triglicéridos o las sub-fracciones de LDL ni entre el grupo de menopausia natural comparado con el de menopáusica quirúrgica. Los resultados de este estudio indican que el uso de estrógenos en mujeres post-menopáusicas está asociado en forma significante con niveles elevados de apo A-I y disminución de las concentraciones de LDL.