HISTORIA DE LOS HUMEDALES

Humedal de Juan Amarillo

Reseña Histórica

El humedal de Juan Amarillo se conoce también como humedal de Tibabuyes, y es el remanente de un gran lago que se extendía en el sector de la Sabana. Es hábitat natural de una amplia variedad de plantas adaptadas al medio acuático, además de un sinnúmero de mamíferos y aves, estas últimas nativas y migratorias, como la garza azul, el chirlobirlo o el pájaro carpintero.

Tibabuyes en lengua chibcha significa: Tierra de labradores. "Los muiscas allí celebraban la fiesta de las flores, a la cual asistían los caciques de Suba, Cota, Funza y Engativá".3

Desde la Colonia la laguna estaba rodeada por haciendas y fincas de descanso dedicadas a la ganadería. A principios del siglo XX los terrenos aledaños a la laguna se destinaron al cultivo de papa, maíz y hortalizas, por lo que los habitantes de sus inmediaciones eran campesinos. El agua de la laguna se utilizaba para el ganado, el riego de cultivos y el consumo doméstico.

Para la década de los cincuenta los municipios de Suba y Engativa fueron anexados a la ciudad, y las grandes haciendas fueron parceladas con el fin de dar paso a las urbanizaciones.

Del humedal de Juan Amarillo existen fotos aéreas a partir de 1956, la observación de la secuencia fotográfica permite conocer la evolución del ecosistema en el último medio siglo.

En las fotos de noviembre de 1956 el humedal presentaba cuerpo de agua en toda su extensión, por causa de las fuertes lluvias de ese año, lo que demuestra la función básica del ecosistema en períodos de alta precipitación, por tanto las zonas aledañas al humedal no presentan problemas de inundación.

Para 1969 se observan varios cambios. Por un laso, el cause del río Juan Amarillo fue desviado de su curso original mediante la construcción de un jarillón, obra que afectó al humedal, desecándolo y reduciendo su volumen de agua, pues se taponó la fuente natural de alimentación. En consecuencia, se incrementaron la vegetación lacustre (en un 30%) y la sedimentación del humedal, ocasionando una disminución del cuerpo de agua cercana al 65%.

 



LOCALIZACIÓN

Pertenece a la Localidad de Suba, y limita por el norte con los barrios el Rubí, Joroba, San Cayetano, Villa Rincón, Carolina, Atenas, Cañiza, Nueva Tibabuyes y Miramar; por el oriente, con la transversal 91 y con los barrios Almirante Colón, Bachué y Ciudad Hunza; por el occidente, con el río Bogotá y los barrios Lisboa y Santa Cecilia, y por el sur, con la Ciudadela Colsubsidio, El Cortijo y Baschué.

Está conformado por la confluencia de los ríos Salitre y Negro, y los terrenos pantanosos al norte de la avenida 127. En la actualidad se alimenta de aguas residuales, industriales y lluvias.

 


Para 1969 se ha fraccionado el humedal en zonas bien diferenciadas: en la foto, de un tramo del cuerpo de agua, se observan unas piscinas artificiales sobre el cuerpo de agua, zonas de cultivo que invaden el humedal, zonas con espejo de agua y zonas con densa vegetación lacustre, entre otras.

De otro lado, se advierte otro tipo de intervención en uno de los brazos del humedal, se trata de la construcción de una vía y el loteo de los sectores aledaños.

Para 1977 y como efecto de la construcción del jarillón, grandes áreas del humedal habían perdido su carácter lacustre, transformándose en pastizales, por lo que el espejo de agua se redujo en un gran porcentaje. También se aprecian algunos canales artificiales, construidos al parecer con el fin de desecar el cuerpo de agua para su posterior invasión con viviendas o zonas de pastoreo.

La ronda y el cuerpo de agua seguían siendo objeto de relleno s ilegales e invasiones, loteo y construcción de viviendas en la margen que corresponde a Suba, mientras que de otro lado, en los predios que forman parte de Engativá, se mantenía la actividad agropecuaria. Sin embargo, esta situación no duraría mucho, ya que ha comienzos de la década de los ochenta las fincas cedieron sus terrenos a grandes urbanizaciones como la Ciudadela Colsubsidio, proyecto que cuenta con un alto nivel de planificación, comodidades y servicios públicos, respetando así mismo, tanto la ronda como el cuerpo de agua del humedal.

En 1991 se continuaron presentando desarrollos urbanos en los dos costados del humedal. De lado de Suba se construyeron nuevas viviendas y se abrieron nuevas vías, consolidándose  los barrios Bachué, el Carmen y Tibabuyes. También aumentaron las viviendas y los lotes baldíos o de pastoreo que invadían el ecosistema . Los asentamientos subnormales, carentes de servicio de alcantarillado generaron una serie de canales artificiales para la evacuación de sus aguas residuales , vertiéndolos directamente al humedal, lo que incrementó el proceso de sedimentación.

Durante la década de los noventa se incrementaron los rellenos y las construcciones ilegales en la ronda y en el cuerpo de inundación, en el sector de Suba.

Para 1994, un 15% del área total del humedal presentaba espejo de agua, alimentado por algunas bifurcaciones del Juan Amarillo, y algunas aperturas en el jarillón, que permitían el ingreso de parte del cauce del río al ecosistema. La vegetación lacustre cubría cerca del 45% del área total, el porcentaje restante lo conformaban pastizales y zonas de sedimentación, lo que revela que el 65% del cuerpo inundable del humedal había dejado de cumplir con su función ecológica.

La urbanización en torno al humedal era casi absoluta en 1990, como se observa en la foto, y sólo unas cuantas hectáreas de la ronda no presentaban construcciones.

La rata sedimentaria se incrementó en forma acelerada, llegando casi al 20% anual, con respecto al área total, situación que se evidencia en las grandes zonas de pastizales.

Actualmente, en el sector norte del humedal, el DAMA adelanta el proyecto de construcción de la planta de tratamiento de aguas residuales del Salitre, como parte del proyecto de Recuperación del Río Bogotá, que incluye dos plantas más, una en el Ría Tunjuelo y otra en la Fucha.

1977

 

 

1998

Obsérvese la evolución urbana, que en un período de 11  años invadió gran parte de las rondas y del cuerpo de agua del humedal con edificaciones.

La primera fase de la planta del Salitre dará el tratamiento adecuado a las aguas servidas del norte de la ciudad, se ejecutó mediante un contrato de concesión con la firma Degremont de Francia y fue inaugurada el 12 de septiembre del año 2000.

Localización de Engativá

Lavanderas de la Sabana

Engativá es un vocablo chibcha que significa "Cacique de Inga", y fue asiento de indígenas muiscas y lugar de duros enfrentamientos entre nativos y conquistadores. Por aquel tiempo los indígenas se veían afectados por las continuas inundaciones tanto de los lagos y humedales como del río Bogotá, ecosistema donde cazan y pescaban para su alimentación.

Desde que se construyó el Santuario de Nuestra Señora de los Dolores, en 1737, Engativá fue el destino de muchas peregrinaciones, pero los terremotos acabaron con la ermita.

Como ya se mencionó, Engativá fue anexado a Bogotá en 1554, pero su carácter rural se mantuvo hasta la construcción del Aeropuerto Eldorado.

La localidad se caracteriza por los barrios de autoconstrucción, que a pesar de carecer de servicios públicos durante muchos años, se han ido consolidando poco a poco. No obstante, en las décadas más recientes se han construido importantes conjuntos urbanísticos, como la Ciudadela Colsubsidio.

La localidad se ha visto afectada continuamente por los desbordamientos del río Bogotá. Actualmente la situación se torna preocupante por la invasión de las rondas del río, y de los humedales de Juan Amarillo (o Tibabuyes) y Jaboque.

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