REVISTA DE UROLOGÍA
Ureterocistoplastia en el Hospital de la Misericordia
Dr. Gustavo Malo
Profesor
Asociado, Universidad Nacional de Colombia, Hospital de la Misericordia
Dr. Camilo Orjuela
Instructor Asociado,
Universidad Nacional de Colombia, Hospital de la Misericordia
Definición
En
el manejo de pacientes con vejigas de baja capacidad y con altas
presiones, uno de los objetivos primordiales es obtener un reservorio de buena
capacidad y bajas presiones, para lo cual se hace necesario el uso de las
plastias de agrandamiento vesical. Las alternativas que siempre se habían
considerado, como el estómago y el intestino, tienen complicaciones tales como
los disturbios metabólicos, el riesgo de malignización, la producción de
moco y la formación de cálculos, entre otras. En busca de un tejido más
adecuado para el aumento vesical, se encuentra descrito en la literatura desde
1993 el uso de uréter dilatado, con ventajas importantes sobre las
enterocistoplastias, como son:
• Evitar la necesidad de resección y anastomosis
intestinal.
• Evitar los trastornos metabólicos.
• Ausencia de moco.
• Posibilidad de abordaje extraperitoneal, preservando la integridad de la
cavidad abdominal.
Objetivos
Se
desea mostrar nuestra experiencia con
la ureterocistoplastia de aumento, pues consideramos que es una alternativa muy
importante de agrandamiento vesical en casos seleccionados, con ventajas
significativas sobre las otras alternativas disponibles.
Materiales
y métodos
Se
presentan los 4 casos de pacientes manejados con ureterocistoplastia de aumento
en el Hospital de la Misericordia desde 1995.
Resultados
Se
presentan los 4 casos clínicos, cuya patología de base es: secuelas de
mielomeningocele, mielitis transversa, daño miogénico por ureterocele ectópico
y malformación anorrectal respectivamente, el estado inicial del aparato
urinario, las indicaciones del procedimiento y la evolución postoperatoria
incluyendo un caso de mortalidad por sepsis de origen urinario.
Conclusiones
Aunque
la serie no es grande, consideramos importante que la población urológica
identifique la ureterocistoplastia como una posibilidad en el manejo de los
pacientes con vejigas de baja capacidad y altas presiones que requieren manejo
con plastia de agrandamiento vesical.
El
manejo de los pacientes con vejigas de baja capacidad y altas presiones, sea
cual sea su etiología, ha permitido una evolución importante de la urología
como lo menciona Pugach1.
La búsqueda de alternativas para evitar el efecto de este tipo de vejigas sobre
el aparato urinario superior llevó inicialmente a la utilización de
derivaciones urinarias, como la ureterosigmoidostomía y el conducto ileal.
Posteriormente se abrieron camino las técnicas de sustitución y de aumento
vesical con segmentos intestinales, lo cual permitió la mejoría clínica de
muchos pacientes, pero también se empezaron a ver sus problemas y
complicaciones, como son la producción de moco, la infección, la producción
de cálculos, la perforación espontánea, los disturbios metabólicos y el
potencial de malignidad. Por esta razón se siguieron buscando alternativas,
describiéndose técnicas como la gastrocistoplastia, el autoaumento, y la
cistoplastia seromuscular. Hacia 1993 se encuentran en la literatura los
reportes de 3 grupos diferentes liderados por Churchill2,
Bellinger3
y Wolff4
sobre el uso de uréter dilatado para el aumento vesical, denominándose la técnica
ureterocistoplastia. El caso ideal que
inicialmente se consideraba para utilizar el uréter era aquel en el que coexistía
una vejiga de baja capacidad y altas presiones con un megauréter obstructivo
o refluyente con una unidad renal con pobre función. La evolución posterior en
este campo llevó a la propuesta de técnicas en las que se puede recurrir a un
segmento ureteral sin que necesariamente se pierda la unidad renal
correspondiente, mediante la realización de procedimientos como la
transuretero-ureterostomía (TUU) o en pacientes con sistemas duplicados
uretero-pielostomía del superior al inferior, para posteriormente realizar la
TUU, lográndose así utilizar los uréteres de los dos sistemas para realizar
el aumento vesical tal, como lo describen Gosalbez5
y Dewan6.
En cuanto al desarrollo de la técnica, se describió la importancia de la
suplencia vascular del uréter a utilizar, siendo los aportes más importantes
los de Wolff y Turzan4,
quienes refieren en su técnica la importancia de no detubularizar
completamente el uréter para preservar su irrigación por ramas de la arteria
vesical superior. Adams7
reporta 13 casos de ureterocistoplastias en las que preserva sin detubularizar
los 3 cm. distales y describe, mediante el uso de fórmulas matemáticas, cómo
el dejar esta porción sin detubularizar disminuye la capacidad del reservorio
entre un 5 y un 12%, considerando los autores que esto no es significativo para
no aplicar la técnica descrita. Churchill8
reporta cómo preservando la irrigación superior del uréter dada por los vasos
gonadales y ramas de la arteria renal es posible realizar ureterocistoplastia
en pacientes en quienes se había devascularizado previamente el uréter distal
(antecedente de reimplante vésico-ureteral con remodelación o sin remodelación).
Tal vez los últimos esfuerzos están encaminados a lograr la dilatación
“artificial” del uréter a utilizar en la plastia de aumento, proceso que se
encuentra en fase experimental con modelos animales (conejos y cerdos), evidenciándose
en primera medida la dilatación exitosa de segmentos ureterales con catéteres
insertados en la luz ureteral y con dispositivos para inyección de solución
salina a nivel subcutáneo sin preservación de la unida renal en conejos, como
lo describen Lailas, Cilento y Atala9,
y con preservación de la unidad renal, como lo describe Stifelman, Ikeguchi y
Hensle10
en porcinos. Los mismos autores publicaron en 199811
sus resultados al realizar ureterocistoplastia de aumento en porcinos con uréter
dilatado artificialmente, demostrándose cómo el tejido ureteral expandido no
presenta retracción al ser utilizado en la plastia de agrandamiento. Por último,
vale la pena mencionar que en el momento se considera que la ureterocistoplastia
es la cirugía de aumento vesical de elección, de ser ella posible, en los
pacientes que van a ser sometidos a transplante renal, evitándose las
potenciales complicaciones de las gastro o enterocistoplastias que causan
morbilidad importante en este grupo de pacientes12.
Describiremos
entonces los 4 casos manejados en nuestra institución, amplíando las ventajas
y desventajas de la ureterocistoplastia y haremos comentarios sobre la técnica
quirúrgica en sí.