REVISTA DE UROLOGÍA
Melanoma del pene
Reporte de caso clínico
Jorge Carbonell
González
Jefe División de Urología,
Hospital Universitario del Valle
Omar Rivera
Beltrán
Residente III año de Urología, Universidad del Valle,
Hospital Universitario del Valle
Resumen
Objetivo:
definir que el melanoma es una más de las histologías a tener en cuenta en la
sospecha de neoplasias del pene, que aunque es poco frecuente, debe
identificarse precozmente para poder ofrecer algún tipo de terapia. Materiales
y métodos: un paciente captado en el Servicio de Urgencias de nuestra
institución, remitido de un centro de salud periférico en 1997. Resultados:
paciente con estadio clínico avanzado, con compromiso a distancia donde fue
imposible ofrecer tratamiento alguno. Melanoma
primario de pene con
alto grado de penetración en estratos dérmicos profundos. Metástasis
ganglionares de región inguinal, retroperitoneal y metástasis a bases pulmonares.
Conclusiones: pocos son los casos reportados en la literatura mundial
acerca de esta patología. Su evolución, terapéutica y pronóstico dependen
del estadío clínico en el que se capte al paciente.
Siempre
debe sospecharse en pacientes con lesiones tipo nevus melanocítico en genitales
externos, además de tener presente que la lesión puede ser primaria en uretra.
Introducción
El
melanoma del pene es una de las entidades neoplásicas en los genitales que se
presenta con muy poca frecuencia, pero no por ello debe pasarse inadvertida al
ver una lesión sospechosa para ello.
Aproximadamente
han sido reportados en la literatura mundial un número de 206 casos de esta
patología. Su incidencia es menor al 1% en el total de la población general.
El país con mayor número de pacientes reportados ha sido el Japón seguido de
Australia.
Puede
presentarse como lesión primaria en genitales masculinos o femeninos, pudiendo
ser su lugar de origen la uretra, aunque esta presentación es la menos
frecuente de todas. La lesión primaria también puede presentarse en glande,
tercio proximal o distal de pene, sobre el prepucio, base del pene, escroto o
periné como lesiones atípicas.
También
puede presentarse como metástasis de otros órganos, generalmente de origen gástrico
con mayor frecuencia y su aspecto es igual al que tienen en cualquier otra área
con presencia de melanocitos.
Su
forma de presentación es similar a la de cualquier otra área corporal, con
igual agresividad en su comportamiento, definiendo así el manejo y su pronóstico
El
método de diagnóstico más confiable siempre será la biopsia con toma de
muestra profunda en cuña. Si la lesión inicial compromete glande y tercio
distal de cuerpo del pene, debe incluirse en la biopsia una porción del cuerpo
cavernoso para definir el tipo de penectomía a realizar.
Si
se diagnostica en estadíos clínicos tempranos, la sola excisión biopsia
ampliada se convierte en el tratamiento final, que en el caso del pene se
entendería como penectomía total o parcial dependiendo de su penetración a
estromas dérmicos superficiales y/o profundos. Cuando las lesiones macroscópicamente
solo dejan evidenciar compromiso del glande, la excisión biopsia se puede
realizar con diferentes métodos, entre los que se cuentan terapia láser con
Neodymium (YAG) y criocirugía.
Todos
los pacientes deben ser llevados de forma inmediata sin contemporizar con ellos
a linfadenectomía superficial y de acuerdo a su resultado positivo para
ganglios linfáticos superficiales llevar a linfadenectomía profunda para
estadificación clínica, siempre y cuando se confirme previamente la ausencia
escanográfica de metástasis a distancia, pues luego de que estas se presentan
el pronóstico es desfavorable y la mortalidad alta a corto plazo.
Existe
un caso reportado de melanoma primario en uretra de una paciente femenina que
fue llevada a exanteración pélvica más derivación continente tipo
Mitrofanoff con buenos resultados de sobrevida
Se clasifica desde el punto
de vista histopatologico con la escala de CLARK y su estadío clínico se reduce
a la misma clasificación emitida por el COMITÉ AMERICANO DE CANCER desde 1967.
Objetivo
El propósito de presentar
este caso es sensibilizar a los estudiantes de nuestras facultades de medicina,
médicos generales, especialistas y residentes de las diferentes áreas, a
considerar el sistema genitourinario como uno más a revisar en la historia clínica
y examen físico de todos los pacientes valorados en diferentes circunstancias,
y no solamente enfocar al paciente como poseedor del sistema que lo hace
consultar pasando por alto los demás, que a pesar de no ser referidos pueden
cursar con patologías de alta complejidad no censadas por el paciente ni el
medico tratante.
Estadio
Clínico e histológico del melanoma
| Clínico | Histológico | |
| Estadio I | Enfermedad localizada sin ganglios palpables |
Ausencia de tumor en ganglios |
| Estadío II | Ganglios rigionales palpables |
Evidencia
de compromiso ganglionar |
| Estadío III | Presencia de métastasis distantes |
Evidencia histológica de metástis distantes |
En
julio de 1997 ingresa al Servicio de Urgencias del Hospital Universitario del
Valle un paciente de 67 años de edad que se encontraba recién ingresado a una
institución de atención a los pacientes de la tercera edad, remitido de un
centro de salud periférico de la ciudad, por un cuadro de 3 meses de evolución
consistente en una lesión que se inicio en el glande del pene de mas o menos 5
mm de diámetro, hiperpigmentada, redondeada, y por la cual el paciente consultó
a médico particular el cual hace diagnóstico de enfermedad venerea no
determinada, para lo cual ordenó antibióticos que se desconocen, pues no hay
resumen de historia clínica previa.
Luego
de 3 semanas de tratamiento, el paciente acude a consulta en centro de salud. Al
no ver resultados con el tratamiento inicial, el medico que lo valora,
nuevamente decide cambiar el tratamiento pensando en otra etiología de la lesión,
pues observa la presencia de múltiples adenopatías inguinales acompañando la
lesión previamente descrita. Prorroga su tratamiento por 4 semanas más con
manejos tópicos y orales desconocidos.
En
vista de su tórpida evolución al término de este tiempo, el paciente decide
acudir a medicinas alternativas, pues sus lesiones han aumentado en numero y
tamaño, comenzando a producir en el paciente edema de tipo linfático severo en
miembros inferiores y genitales, compromiso de su estado general y dolor
abdominal intratable, por lo que deciden remitirlo nuevamente a un centro de
salud y de este último a nuestra institución.
Al
examen físico, el paciente presentaba linfedema
genital proyectado desde miembros inferiores, prepucio, escroto y compromiso del
hemi-abdomen inferior.
Se
observaban lesiones francamente pigmentadas, de aspecto perlado, de diferentes
tamaños y localizaciones múltiples, que variaban entre 5 mm hasta 50 mm y que
se agrupaban en forma de racimos hacia la base del pene, asociadas a grandes
adenopatías en la región inguinal de forma bilateral.
Se
encontraban muchas de estas lesiones sobreinfectadas llevando al paciente a un
estado de postración marcada.
Se
decide iniciar manejo antibiótico y al estabilizar al paciente se le realiza
biopsia bajo anestesia local, pensando en el diagnóstico de ingreso de cáncer
de pene de tipo histopatologico por aclarar. La biopsia fue reportada como
melanoma infiltrante El paciente carecía de otras lesiones sospechosas en el
resto de su área corporal.
Se
decide llevar a escanografia abdominal para ver el compromiso ganglionar y a
distancia, encontrandose múltiple compromiso ganglionar inguinal, tanto
superficial como profundo, comprometiendo vasos iliacos, además de múltiples
imágenes retroperitoneales, periaorta, pericavas sugestivas de metástasis
infradiafragmáticas.
El
paciente fue valorado de forma multidisciplinaria en Junta de Oncología por los
servicios de Oncología, Radioterapia, Dermatología, Cirugía Oncologica y
Urología sin poder ofrecerle al paciente ningún tipo de tratamiento por su
estadío clínico avanzado.
Se
decide manejar de forma ambulatoria
por parte de Clínica del Dolor y soporte psicológico por dicho departamento.
A
los 13 días que es dado de alta se le informa al servicio de su fallecimiento.
Discusión
Existen
una serie de lesiones en los genitales que deben considerarse como precursoras
de malignidad a este nivel y a las cuales debemos darles la opción de ser
sospechosas para ello, en especial para el melanoma maligno.
Dichas
lesiones son las siguientes:
- LENTIGO
MALIGNO
- NEVUS
MELANOCITICO CONGENITO
- NEVUS
DISPLASICO
- LENTIGO ACRAL MELANOCITICO.
Dichas
lesiones pueden generar confusión para el diagnóstico, pero también deben
hacer sospechar malignidad por su aspecto característico en cuanto a pigmentación,
forma y evolución.
Solamente
puede ser determinada con exactitud mediante estudio histopatológico, por lo
que es mandatoria la toma de biopsia.
El
diagnóstico debe hacerse de forma rápida en los estadíos tempranos de la
enfermedad para poder ofrecer a los pacientes algún tipo de manejo curativo y
no solamente paliativo.
Este
sería la resección de la lesión (penectomía
total o subtotal ) siempre y cuando no se encuentre compromiso ganglionar macro
o microscópico a distancia.
Cuando
nos enfrentamos a pacientes con algunas de las lesiones descritas como premalignas,
estos deben vigilarse y manejarse en asocio con los servicios de Dermatología
Oncologica para determinar el momento exacto de llevar a los pacientes a cirugía.
Las
conductas quirúrgicas en este tipo de pacientes aun no están estandarizadas
con protocolos, pero el manejo hasta ahora definido a dado los resultados
esperados.
Somos
los responsables de crear conciencia en nuestros departamentos formadores de
profesionales al servicio de la salud, de la importancia de considerar al
sistema genitourinario como uno más en la evaluación integral de los
pacientes.
Bibliografía
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