La población para el inesperado y brusco debut de la Diabetes Tipo 1 son las
niños, adolescentes y jóvenes que llegan a los centros de salud casi siempre con
tendencia a la Cetoacidósis, manifestada por los síntomas característicos de
hiperglucemia, deshidratación, respiración agitada y aliento a frutas. La
destrucción paulatina y total de las células Beta del páncreas marca la llegada
de esta afección a la vida de quienes, sin tener antecedentes familiares, ni
sobrepeso tiene una predisposición genética y una respuesta autoinmune, como
factor determínate.
Algunas investigaciones agregan también a este Tipo 1 factores ambientales y
virales que podrían ser los que desencadena este tipo de diabetes
insulinodependientes.