|Miércoles, abril 23, 2014

Los Sofocos y los Sudores Nocturnos  

Investigadores británicos informan que los sofocos, los sudores nocturnos y los síntomas de las articulaciones de las pacientes de cáncer de mama que reciben tratamiento endocrino son señales de agotamiento u obstrucción de estrógeno y podrían señalar un tratamiento exitoso.

Compararon mujeres que informaron sobre estos síntomas y aquellas que no los mencionaron en su primera visita de seguimiento durante un ensayo que evaluaba tamoxifén o anastrozole como terapia adyuvante para el cáncer de mama posmenopáusico.

El 37.5 por ciento de las mujeres que informaron sobre sofocos y sudores nocturnos en la consulta de seguimiento de los tres meses tuvieron índices de recurrencia de cáncer de mama más bajos después de nueve años (el 18 por ciento) que las mujeres que no informaron sobre síntomas vasomotores (el 23 por ciento). El 31.4 por ciento de las mujeres que informaron sobre nuevos síntomas en las articulaciones en las consultas de seguimiento tuvieron un índice de catorce por ciento de recurrencia del cáncer, en comparación con el 23 por ciento de las que no informaron sobre estos síntomas.

Las diferencias en la recurrencia del cáncer se observaron tanto con tamoxifén como con anastrozole. En general, las pacientes con presencia o ausencia de estos síntomas que recibieron anastrozole tuvieron menores índices de recurrencia que las que recibieron tamoxifén.

El estudio fue publicado en línea y se espera que aparezca en la edición impresa de diciembre *de la revista The Lancet Oncology.

“La aparición de nuevos síntomas vasomotores o de las articulaciones durante los primeros tres meses es un marcador biológico útil que sugiere una mayor respuesta al tratamiento endocrinológico, en comparación con las mujeres que no presentan estos síntomas”, escribió el Profesor Jack Cuzick, de Investigación oncológica del R. U. y de la facultad de medicina y odontología de la Reina María, y sus colegas.

“Tener en cuenta la relación entre el tratamiento precoz, los síntomas emergentes y la respuesta beneficiosa a la terapia podría ser útil para asegurar a los pacientes que los presentan, y podría ayudar a mejor la adhesión a largo plazo al tratamiento cuando no se puedan aliviar los síntomas, señaló Cuzick en un comunicado de prensa de la revista.

HealthDay

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