|Martes, septiembre 30, 2014

Imágenes por Resonancia Magnética del Cartílago Articular  

Avances Recientes

*Carlos Pineda Villaseñor, Reumatólogo y osteoradiólogo
adscrito al servicio de reumatología del Instituto Nacional de
Cardiología Ignacio Chávez. Investigador Nacional. Investigador
titular de los Institutos Nacionales de Salud. México, DF.

Resumen

Las articulaciones sinoviales están recubiertas por cartílago hialino, este es esencial para la adecuada función de las articulaciones diartrodiales del cuerpo humano. Desafortunadamente, a pesar de gran durabilidad, la degeneración y su destrucción pueden ser el resultado final de diferentes padecimientos reumáticos, tanto inflamatorios como no inflamatorios. Los recientes avances tanto quirúrgicos como farmacológicos para la prevención y tratamiento de la degeneración cartilaginosa, han creado la necesidad de un método de imagen para la evaluación del cartílago articular, en este sentido la resonancia magnética parece ser el método más promisorio, aunque en el momento su papel exacto aún no está definido. Aquí se presenta el estado actual y direcciones futuras de la resonancia magnética del cartílago articular.

Summary

Synovial joint articular surfaces are lined by hyaline articular cartilage, it is essential for normal function of diarthrodial joints in the body. Unfortunately, despite remarkable durability, degeneration or destruction can result from a number of rheumatologic conditions, both inflammatory and noninflammatory in nature. The recent development of surgical and pharmacologic methods for the treatment and prevention of chondral degeneration has created a need for an accurate imaging method for the evaluation of articular cartilage, although its role remains undefined in this regard, magnetic resonance imaging appears to be the most promising method. Here the current status and future directions of magnetic resonance imaging of the articular cartilage are presented.

El cartílago articular es una estructura esencial para la función normal de las articulaciones diartrodiales del cuerpo humano. Desafortunadamente, a pesar de su gran durabilidad, su degeneración y/o destrucción trae por resultado o bien es la consecuencia de diversos padecimientos reumáticos, tanto de naturaleza no inflamatoria como inflamatoria. Por otro lado, las lesiones traumáticas del cartílago, como las fracturas cartilaginosas u osteocartilaginosas, pueden también interferir con la función normal del cartílago articular. El reciente desarrollo de novedosas alternativas tanto quirúrgicas como farmacológicas para el tratamiento y prevención de la degeneración del cartílago articular, ha creado la necesidad de métodos de imagen adecuados para valorar el cartílago articular.

Métodos de imagen para la evaluación del cartílago articular

La radiología convencional. Es el método tradicional para evaluar el cartílago, nos permite exclusivamente una valoración indirecta de esta estructura intra-articular y es un método inadecuado para demostrar lesiones cartilaginosas en estadios tempranos, en su estructura interna o bien en su integridad.

La artrografía convencional, mediante la inyección intra-articular de material de contraste, logramos la visualización de las superficies cartilaginosas; sin embargo, esta técnica invasiva de imagen no permite la valoración de la estructura cartilaginosa interna. Por otro lado, debido a la anatomía compleja de la mayoría de las articulaciones diartrodiales, sobre todo de la rodilla, tampoco permite la valoración completa e integral de todas sus superficies.

El uso simultáneo de tomografía computada con artrografía, la llamada artrotomografía computada mejora la habilidad de evaluar articulaciones anatómicamente complejas. No obstante, la restricción de espacio que impone la reducida entrada del gantry del tomógrafo, que físicamente limita su capacidad para obtener imágenes en múltiples planos.

Las imágenes por resonancia magnética (RM), en virtud de su excelente resolución de los tejidos blandos, su capacidad multiplanar y su capacidad de visualizar directamente el cartílago, es sin duda el método más adecuado y promisorio para la evaluación del cartílago articular en diferentes padecimientos, tanto de naturaleza degenerativa como en la osteoartrosis, traumáticos como en el caso de las fracturas osteocartilaginosas, así como de naturaleza inflamatoria como en el caso de la artritis reumatoide. A pesar de sus teóricas ventajas, la RM no ha alcanzado un uso generalizado en la valoración de diferentes anormalidades cartilaginosas muy probablemente debido a que: No han sido completamente definidas ni la apariencia normal del cartílago articular ni tampoco las secuencias de pulso que demuestren las alteraciones cartilaginosas de manera óptima, por otro lado, el elevado costo del estudio y la preferencia de los Cirujanos Ortopédicos para efectuar artroscopia diagnóstica y terapéutica.

Estudios recientes, han iniciado la definición de estos puntos. Mi objetivo es entonces el de revisar de manera resumida los avances de las imágenes por RM en la valoración del cartílago articular y señalar sus tendencias futuras.

Aspecto normal de cartílago articular en IRM

Estado actual

Inicialmente, la mayor parte de los estudios de RM se dirigieron a evaluar la apariencia normal del cartílago articular, ésta fue descrita como una estructura con una intensidad de señal homogénea1-2. En el primer estudio in vitro dedicado a correlacionar la apariencia de RM con la histología del cartílago bovino, Lehner y sus colaboradores3 en 1989, demostraron la existencia de dos zonas de cartílago con diferentes tiempos de relajación en las secuencias T1 y T2. Con el uso de secuencias de pulso más intensas, el comportamiento magnético de estas dos zonas demostraba dos diferentes intensidades, una capa hipointensa superficial y una capa profunda que demostraba una mayor intensidad de la señal, conformándose así una estructura de apariencia bilaminar. Estas dos zonas fueron entonces correlacionadas con las capas histológicas normales del cartílago articular, encontrando que las dos diferentes intensidades de la señal obtenidas en RM correspondían a diferentes concentraciones de agua contenidas en las capas de cartílago, la superficial (82%) y la profunda (76%).

Dos años más tarde, Modl y colaboradores4, en un estudio in vitro de cartílago humano, confirmaron la apariencia laminar del cartílago articular; sin embargo, describieron un aspecto trilaminar mas que una apariencia bilaminar. Esta apariencia multilaminar fue también correlacionada con las diferentes zonas histológicas del cartílago articular, sin embargo, en esta ocasión se postuló que la apariencia trilaminar era debida a la diversa orientación de las fibras de colágena, mas que a diferencias en la concentración de agua dentro de las capas histológicas del cartílago. Una apariencia similar, de tres capas, ha sido confirmada en estudios in vivo de rodilla5, articulaciones facetarias6 y de articulaciones interfalángicas7 llevados a cabo en seres humanos.

Un estudio llevado a cabo en rotulas bovinas clarificó y confirmó aún más la apariencia multilaminar del cartílago. Rubenstein y sus colaboradores8 estudiaron la rótula en diferentes ángulos en relación con el campo magnético y encontraron que el cartílago adoptaba varias apariencias que dependían de la angulación con la que se estudiaba el cartílago. De esta manera, el cartílago mostraba una apariencia trilaminar que era más evidente en las posiciones de 0° y 90° con relación al campo magnético principal; el cartílago mostraba una apariencia homogénea a los 55° y a este fenómeno se le denominó “ángulo mágico”.

Usando microscopía de transmisión electrónica, Rubenstein y sus coautores8, correlacionaron las diferentes láminas observadas en RM con las capas histológicas del cartílago articular de la siguiente manera: la lámina superficial hiperintensa se postula que represente las capas histológicas tangencial y transicional y la parte superior de la capa radial. La lámina media, hipointensa, se cree que representa el grueso de la capa radial, y la capa profunda, isointensa, se correlacionó con la porción inferior de la zona radial. La zona de cartílago calcificado y la corteza ósea se señaló que forman la zona hipointensa que normalmente separa el cartílago de la médula ósea adyacente.

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