REVISTA DE PEDIATRÍA 

 

 

 

LA CRIANZA HUMANIZADA

Boletín del grupo de puerícultura de la Universidad de Antioquia

 

 

¿Cómo lograr que los niños se concentren o pongan atención en la casa o en la escuela?.

 

Hay que hacer todo lo posible porque los niños con dificultades de atención sean mirados en la casa y en la escuela del mismo modo que los niños que no tengan estas dificultades, pero con algunas acciones específicas.

 

En la casa, al niño (a) se le debe facilitar y proporcionar:

 

• Suficientes horas de sueño y poder estar despierto para poner atención cuando sea necesario.

 

• Trato con dignidad, respeto, paciencia, comprensión y tolerancia.


• Reglas razonables, claras y justas, así como establecer premios y sanciones que sean lo más simples posibles y fáciles de seguir.


• Reconocimiento por lo que se hace bien: usar sellos, estrellas, puntos que pueda acumular para ganar un premio o privilegio. Es mejor usar refuerzos frecuentes y no trabajar con metas a largo plazo.

 

• Sanciones que sean efectivas, tales como: ignorar, para comportamientos cuyo fin es llamar la atención; pérdida de privilegios o imposición de multas, como quitarle puntos o estrellas; aislamiento, por un período corto y amonestación verbal, sin gritos.

 

Cuando se sancione, hay que tener cuidado de centrarse en el comportamiento inapropiado. No se debe atacar diciendo que es malo (a) o criticando el carácter. Cuando se dictamine una consecuencia se debe ser directo y evitar la cantaleta.

 

• Tono de la voz variable según el caso: suave, fuerte, murmullo. Se debe tratar de dar órdenes más fuertes, seguidas por unos pocos segundos de silencio antes de proceder con un tono normal de voz para dar las instrucciones.

 

• Ensayos de teatro y juegos creativos para conseguir la atención y el interés.

 

• La práctica de deportes que requieran control postural, de atención, control de impulsos, precisión y relaciones interpersonales (tenis, béisbol, sótbol, basquetbol, por ejemplo). Se deben evitar deportes de choque como boxeo, artes marciales, fútbol, jockey, entre otros.

 

• Juegos que le ayuden a mantener su atención y a tener agilidad mental como los de preguntas, concéntrese, stop, lotería, etcétera.

 

• Contacto visual, el cual es muy importante. Cunado se le hable o se le den instrucciones se debe mirar directamente a la cara. Puede que sea necesario acercársele y tocarlo.

 

• Lugares que no sean excesivamente estimulantes o donde sea muy difícil la supervisión. Se deben sacar de situaciones en las cuales se esté comportando mal o esté dando muestras de pérdida del control.

 

• La enseñanza de estrategias que ayuden a resolver conflictos, manejar la frustración y pensar antes de actuar.

 

• Lugares adecuados y cómodos para estudiar en la casa, con todos sus implementos de estudio.

 

• Ayuda para empezar la tarea, pero sin hacerla jamás por él o ella, no importa cuanta tentación se tenga. Se puede usar un cronómetro para retar a permanecer haciendo la tarea hasta que suene.

 

• Supervisión de que las tareas estén terminadas y listas para llevar al colegio.

 

• Con claridad, lo que se quiere que se haga, repasando los pasos y asegurándose de que se entienda.

 

• Apoyo en el trabajo para el logro de una tarea específica, de tal modo que poco a poco se consiga más y más independencia hasta que la pueda hacer por sí mismo(a).

 

En la escuela, los alumnos (as) con frecuencia pueden funcionar bien entre la estructura del salón de clase pero tienen mayores problemas durante el recreo, en el almuerzo, subiéndose al bus, o sea, cuando pasan de un período a otro. Por eso en la escuela, al niño (a) se le debe facilitar y proporcionar:

 

• Cambios en las rutinas por medio de la discusión, evitando coger a los estudiantes fuera de vigilancia. Se debe comunicar claramente cuándo comienzan y terminan las actividades, así como utilizar señales para la transición (ejemplo: una guitarra, una luz, una campanita) y disponer de un poco de tiempo para organizar y limpiar.

 

• Un horario de actividades y rutinas a la vista del alumno(a). Los más pequeños deben tener un horario con dibujos que muestre la secuencia de las actividades diarias.

 

• Actividades de relajación y ejercicios breves entre las actividades, particularmente entre aquellas que suponen mucho tiempo de trabajo sentado o un nivel de concentración muy alto.

 

• Enseñanza y práctica de procedimientos como: entrar y salir del salón, estar en la fila, tomar agua, cambiar de puesto o lugar, llevar la silla, mover los pupitres, etcétera.

 

• Supervisión mayor durante los períodos de transición: almuerzo, recreo, llegada y salida del colegio, llegada después de educación física, para que ingresen en forma tranquila y ordenada a su salón de clase.

 

• Transformación de las tareas que no le gusten en algo placentero, haciendo de ellas un juego cuando sea posible. Esta transformación puede ser: hacer una pregunta interesante, especulativa; mostrar una lámina, contar una historia o leer un poema que genere discusión.

 

• Señales visuales, como linternas, levantar las manos, cerrar la boca hasta que todos estén en silencio, señalando con claridad: "todo el mundo..., todos listos".

 

• La posibilidad de evitar los sonidos que interfieran en el ambiente del salón o del lugar. Se debe tener siempre contacto visual ya que los estudiantes necesitan enfocar la atención en la cara del maestro(a), de tal modo que si es necesario, de deben voltear sillas para que todos miren.

 

• Que estén al frente de la clase y cerca del maestro (a) aquellos que necesiten instrucción directa.

 

• Un modelo de entusiasmo para la lección que se va a presentar, la cual se debe hacer con ritmo y con diferentes medios visuales (videos, dibujos, gestos, etcétera).

 

• Instrucciones cortas, de tal modo que las informaciones sean claras, directas y precisas.

 

• Cantidad razonable de trabajo.

 

• Tareas que sean un tiempo para repasar y practicar lo aprendido en clase y no un trabajo para mantener ocupados a los alumnos. Las tareas no deben ser una sanción o una consecuencia de un mal comportamiento en la escuela.

 

• Refuerzo positivo (premios, certificados, privilegios) a aquellos estudiantes que tengan todo organizado.

 

En resumen, cuando interactúe con un niño con dificultades de atención recuerde que usted alguna vez también fue niño(a) y que tuvo que afrontar lo mismo que él vive hoy. Trátelo como niño(a), no como el adulto que usted quisiera que fuera. Déle tiempo de crecer, déle tiempo para que su organismo se desarrolle y alcance, en forma natural, el estado de madurez necesario.

 

Si quiere su interés y atención, búsquelo con amor y paciencia, verá todo lo que logrará. No se desanime, anímelo(a) a seguir adelante; muy pronto usted notará los cambios.

 

Bibliografía

 

1.  Fundación Pro-Américas. Encuentro Déficit de atención/hiperactividad, Medellín, 1998.

 

2.  Pineda d. Déficit de atención. En: Memorias del Simposio Internacional de Déficit  de Atención, Medellín, 1996.

 

3.  Rief S. Factores críticos para el éxito escolar  de niños y adolescentes con problemas de atención e hiperactividad: técnicas, prácticas, estrategias e intervenciones. En: Memorias de Grupo de apoyo para niños y adultos con déficit de atención-hiperactividad, Medellín.1998.    

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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