|Sunday, November 23, 2014

Puericultura del Recién Nacido  

La Crianza Humanizada

Boletín del grupo de pueícultura de la Universidad de Antioquia

“La mejor forma de decir es hacer”
José Martí

Ana Cecilia Correa Hernández
Pediatra, Profesora
Departamento de Pediatría y Puericultura
Facultad de Medicina, Universidad de Antioquia

Cuando se habla del período del recién nacido – primer mes de vida extrauterina – se hace referencia a un ser que inspira gran ternura y requiere de unos cuidados muy especiales. Este es el ser más desvalido de todas las especies de mamíferos, pero afortunadamente tiene gran capacidad de aprendizaje y unas posibilidades infinitas de cambio, las cuales son facilitadas y estimuladas por el afecto, las caricias y, en general, por todos los cuidados que le brindan la madre, el padre y las personas que están a su alrededor.

El recién nacido nace con unas funciones desarrolladas como la micción y la defecación, al igual que la succión y los demás reflejos. En este período tolera mal el calor y el frío excesivos. Existen algunas funciones, como el gusto y el olfato, que se encuentran bien desarrolladas al nacimiento; igualmente la audición, pues el niño es capaz de percibir la voz de sus padres. En cuanto a la visión, puede seguir y fijar la mirada, en especial el rostro de su madre, el cual se convierte en la primera relación interhumana. También es muy sensible a os estímulos táctiles. Para desarrollar más sus funciones y actividades tiene que esperar que el sistema nervioso madure a su propio ritmo.

Vínculo Afectivo

El vínculo que establece el recién nacido con sus padres se inicia desde que el niño es deseado o no por la pareja. La madre y el niño tienen una vida en común durante los nueve meses de la gestación, o sea que cuando nace el niño afronta su primera separación, que es la del cuerpo, pero continúa unido por las vivencias afectivas que ha tenido. El padre se debe vincular en todas las actividades del cuidado del niño para continuar desarrollando lo ya ganado desde la gestación.

El niño en esta edad se encuentra en el período de adquisición de la confianza básica, por lo cual sus necesidades tales como proximidad física, alimentación, vestido, calor y arrullo, entre otras, deben ser satisfechas en el momento que lo desee, para que pueda confiar en los demás cuando sea mayor. Además de esto es preciso darle algo más, como son las manifestaciones amorosas táctiles, visuales y auditivas.

Alimentación

El alimento ideal que debe recibir el recién nacido es la leche materna, la cual contiene todos los requerimientos nutricionales para su adecuado crecimiento y desarrollo; además lo protege contra las enfermedades más comunes de esta edad, está libre de contaminación y, lo más importante, favorece y estimula el vínculo afectivo con su madre. La leche materna debe ser suministrada desde el mismo momento del nacimiento, por libre demanda y de acuerdo con las necesidades de cada niño. Cuando el recién nacido tenga que ser privado de recibir la leche materna por cualquier motivo, se le deben dar las recomendaciones a los padres sobre el tipo de leche que le pueden suministrar y tranquilizarlos en el sentido de que un biberón brindado con amor, también puede resolver al niño sus necesidades afectivas, pues lo más importante es la actitud.

Baño

El baño cumple varias funciones importantes en la vida del niño; la más conocida es la de garantizarle una higiene adecuada. Otras funciones, más importantes aún, son: facilitar el vínculo padres-niño, estimular su desarrollo psicomotor, brindar experiencias sensitivas-caricias, frío, calor , humedad-, e introducirlo como elemento de juego. Además, sirve para estimular la circulación y los sentidos, brindar relajación y producir sueño. El baño de sol, fuente importante de vitamina D, se debe hacer diariamente en la mañana. El aseo del muñón umbilical se debe hacer con algodón y alcohol varias veces al día con el fin de evitar la humedad que favorece la infección.

Vestido

Se recomienda de acuerdo con el clima y teniendo en cuenta que el niño es muy susceptible a las temperaturas extremas. Es aconsejable el uso de ropas cómodas y amplias y en lo posible desprovistas de botones, ganchos o broches que lo puedan molestar; así se permite el libre movimiento del niño. Se recomienda el uso de telas de algodón tanto para el vestido como para la cobija.

Cuarto

El niño puede dormir en la alcoba de los padres durante los primeros tres a seis meses, pero en lo posible en una cama o cuna independiente. Después de este período, si las condiciones económicas lo permiten, el niño debe tener su cuarto individual y se recomienda una cama comoda y segura. La almohada no se recomienda en el primer año, porque puede flexionar el cuello y la tráquea, lo que podría causar asfixia en el niño.

Sueño

La mayoría de los recién nacidos duermen casi todo el día y despiertan para comer o cuando se sienten cansados o incómodos, pero después de la primera o segunda semana, empiezan a identificar el sueño con la noche y la vigilia con el día.

Estimulación Motriz y Sensitiva

Es el método de ayudar al niño a desarrollar al máximo sus capacidades motrices y sensitivas. Las personas más indicadas para ayudarlo son sus padres, sus hermanos y su familia en general. La mejor forma es mediante manifestaciones amorosas; se puede lograr por medio del tacto, la música, los colores, los olores. Los sabores, el arrullo, las caricias, el agua, el sol, el movimiento y el juego, pero evitando el exceso de estímulos. El momento más oportuno para hacer la estimulación es cuando se encuentre despierto.

Prevención de Accidentes

En la época neonatal el niño es propenso a los accidentes, por lo cual se debe evitar anillos, pulseras, cadenas y objetos pequeños que lo puedan ahogar, así como el uso de manoplas o escarpines atados con cordones porque pueden comprimir la circulación y causar daño. También se deben evitar los ganchos de ropa, pues pueden producirle heridas. Otros cuidados que se deben tener son: no dejar nunca solo al niño ni al cuidado de niños menores de 10 años, controlar la temperatura de los alimentos y del agua que se utilice para el baño para evitar quemaduras, no lanzar nunca el bebé al aire ni hacer ningún movimiento o golpe brusco, porque le pueden producir lesiones en el cerebro o en otro órgano vital. Es importante tener presente que a menor edad existe mayor vulnerabilidad a las lesiones cerebrales.

En resumen, el recién nacido necesita hacer grandes adaptaciones a la vida extrauterina, las cuales logrará con la ayuda amorosa de los padres o de los adultos encargados de su cuidado.

La actitud que los padres hermanos o sustitutos asuman con este ser en crecimiento y desarrollo, ávido de cariño, le servirá de equipaje en el camino de la vida y así podrá llegar a se un niño sano, solidario, creativo, autónomo, con un buen nivel de autoestima y feliz.

“Solo hay dos legados verdaderos que podemos abrigar la esperanza de dejar a nuestros hijos: uno, las raíces y el otro, las alas”
J.Salk

Bibliografía

  • Correa AC. Puericultura del recién nacido. En: Posada Á., Gómez, JF., Ramírez, H. El Niño Sano. Medellín, U. De A., 1997, en prensa.
  • Dolto F. Niños agresivos o niños agredidos? Barcelona, Paidos, 1981.
  • Gómez JF. La relación madre hijo. Interacciones tempranas. En: Memorias XIV curso de residentes de pediatría de la Universidad de Antioquia. Medellín, 1995.
  • Nágera H. Educación y desarrollo emocional del niño. México, 2° ed. La prensa Médica Mexicana, 1984.
  • Stoutt G. Jr. El primer mes de vida. Una guía para los padres sobre el cuidado del recién nacido. 2°. Ed. México, PLM., 1979.
Índice Pediatría Vol. 34 No. 4

 

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