|Monday, December 22, 2014

Nuevos Conceptos de la Alimentación y Realimentación Durante la Diarrea Aguda en Pediatría  

Dr. Pedro Alberto Sierra Rodríguez
Profesor Asistente, Universidad Nacional
Jefe del Servicio de Lactantes
Hospital de la Misericordia

Nutr. Yolanda Quintero Gómez
Nutricionista, Hospital de la Misericordia.

Introducción:

La diarrea aguda continúa siendo una de las causas más importantes de morbilidad y mortalidad en los niños de los países subdesarrollados, produciendo al año aproximadamente 1.5 billones de episodios diarreicos y 4 millones de muertes en niños menores de 5 años de edad1.

Es países desarrollados como Estados Unidos, 16.5 millones de niños menores de 5 años tienen entre 21 27 millones de episodios diarreicos anualmente. De estos 2.1 a 3.7 millones son llevados a consulta médica y un total de 220.000 niños hospitalizados y entre 325 a 425 niños mueren anualmente en Estados Unidos.2

Es de vital importancia para el pediatra, el médico general y para todo el personal de la salud, dar unas buenas recomendaciones alimenticias a la madre del niño que presenta un cuadro de diarrea.

Muchas madres cuando el niño presenta diarrea acuden a la farmacia, donde casi siempre les formulan drogas y nunca les dan buenas recomendaciones con relación a la hidratación y a los alimentos que se les deben de dar al niño durante y después de la diarrea. Otras madres siguen las recomendaciones de la vecina, como dar aromáticas, cocacola con terramicina, agua de apio, limoncillo, yerbabuena, malba, llanten, albahaca, manzanillo, cidrón o cilantro.

En otras ocasiones la madre acude a curaciones mágicas porque el niño “está descuajado” y lo hacen sobar por un buen sobandero.

Muchas veces el niño es visto por una enfermera, médico general o pediatra y estos se limitan a formular suero de rehidratación oral o drogas, pero todo el mundo olvida las recomendaciones de la dieta, piedra angular importantísima para el buen manejo del niño durante y después de la diarrea.

Tratamos de crear conciencia entre los médicos de la importancia de la dieta durante la diarrea y que se cambien algunos conceptos de si usa agua de arroz, si se le adiciona o no grasas a las comidas y de si hay algunos líquidos que cumplan las recomendaciones de la Organización de la Salud para líquidos caseros: una concentración de sodio entre 30 y 80 mmol/L, una relación sodio glucosa entre 1:1 y 1:14 y una osmoralidad de 300 mOsm/l. Si la fuente de carbohidrato es el almidón, su concentración debe estar cerca de los 50gr/l3. Además, en los primeros 6 meses de vida, el niño de esta edad, la leche materna no es suficiente para los requerimientos de este lactante, por lo tanto se debe iniciar la alimentación complementaria y la diarrea que ocurre en este período es secundaria a la falta de medidas higiénicas en la preparación de los alimentos. Por lo tanto la lactancia materna siempre protege contra la diarrea y nunca debería suspenderse4.

La desnutrición aumenta 1.5 veces el riesgo de mortalidad por diarrea por cada unidad que se disminuye en tabla peso para la edad 5.

La mayoría de casos de malnutrición relacionada a muerte son atribuidas a desnutrición leve o moderada5.

También el desnutrido presentará más cuadros de diarrea y tendrá menor capacidad para defenderse de las enfermedades gastrointestinales y por lo tanto en éste es fundamental prolonga la lactancia materna.

Durante el primer año de vida, el lactante crece a un ritmo notable y un gran porcentaje de la ingesta de alimentos se utiliza para crecimiento y formación de nuevos tejidos, es por esto que el balance de nutrientes en el que se encuentre debe ser siempre positivo, es decir que su ingesta de alimentos debe ser mayor que sus pérdidas y entre menor sea el niño, este balance debe ser más positivo, por su mayor velocidad de crecimiento y su menores reservas de nutrientes1.

En diarrea, este balance se hace negativo debido a la notable disminución en el ingreso de nutrientes provocada por una anorexia, ayuno inducido por inadecuadas prácticas médicas respecto a la alimentación, dietas inadecuadas, disminución en la absorción de nutrientes y a su vez un aumento en la excreción de éstos, dietas inadecuadas, disminución en la absorción de nutrientes ya su vez un aumento en la excreción de éstos, favorecido por vómito, fiebre y aumento considerable en las pérdidas fecales. Este balance negativo resulta muy peligroso especialmente en niños en crecimiento, ya que puede o bien agravar la desnutrición aguda por pérdida de peso o a una desnutrición crónica e interrumpir el crecimiento. Este último concepto está asociado con la frecuencia de cada episodio diarreico, pues entre más frecuente sea la diarrea, menor tiempo existe para recuperar la velocidad de crecimiento previa a la enfermedad1.

Es por esto, que la diarrea es una causa importante de desnutrición y generalmente se combinan para formar un círculo vicioso, el que si no se rompe puede causar la muerte.

Líquidos Caseros y Diarrea:

En diarrea existe una pérdida considerable de agua y electrolitos, pero su vez pierden nutrientes fuentes de energía como carbohidratos, grasas y proteínas. En esta explicación de por qué a través del tiempo, se ha intentado crear un líquido casero que pueda lograr no sólo el objetivo de prevenir la deshidratación o de rehidratar, sino también que realice la función de nutrir al niño.

En la mayoría de los niños, el tratamiento de la diarrea en el hogar con líquidos caseros, puede resultar útil mediante el reemplazo de las pérdidas a medida que éstas ocurren. La medida crucial del tratamiento casero consiste entonces, en dar al niño más líquidos de los acostumbrados y continuar alimentándolo.

Existe varias opciones para recomendar el tipo de líquidos caseros que pueden usarse en el hogar. En lactantes menores de 6 meses, se debe recomendar el uso frecuente de la leche materna, que aunque se considera como alimento es también un líquido casero muy importante en este grupo de lactantes, pues constituye prácticamente su única fuente de alimentación. Debe administrarse también el suero de rehidratación y fueron rehidratados en el plan B o C y debe continuarse hasta que termine la diarrea1.

En niños mayores de 6 meses se puede recomendar un líquido casero que sea basado en alimentos (arroz, cereales cocidos, pollo, carne, verduras) los cuales deben ser preparados de la manera tradicional y no deben diluirse. Sin embargo la diarrea está acompañada en su gran mayoría de anorexia, lo cual hace muy difícil el consumo de cualquier líquido casero, haciéndose necesario entonces la continuidad del SRO3.

A veces el niño tolera el mejor el agua de arroz que el suero; la cual se prepara así: 5 cucharadas soperas rasas de arroz tostado y molido (50 gr), más 1 y medio litro de agua y una cucharadita cafetera de sal, luego cocción por 15 minutos.

Para que sea recomendable, el líquido casero debe llenar requisitos que son:

1. Seguros: Evitar bebidas de alto contenido de azúcar, las cuales son hiperosmolares y pueden causar diarrea osmótica agravando la deshidratación.
2. Fáciles de preparar: Los ingredientes deben ser conocidos y su preparación no debe exigir mucho tiempo o trabajo.
3. Aceptables: Para que las madres estén dispuestas a administrar en mayor cantidad en niños con diarrea y éstos lo acepten bien.
4. Eficaces: Son aquellos que además de rehidratar o mantener la hidratación, puede tener efectos benéficos en la nutrición del niño (sopas caseras).

Existen además, algunos líquidos que no deben darse en niños con diarrea. Estos incluyen jugos y refrescos industrializados, bebidas de hidratación para deportistas éstos, en su conjunto, son hiperosmolares por su alto contenido de glucosa y pueden causar diarrea3. (Tabla No. 1)

Tabla No. 1. Composición de líquidos que NO deben recomendarse en la enfermedad diarreica.

Composición de líquidos que NO deben recomendarse en la enfermedad diarreica.

Leche y Diarrea

Lactancia materna:

La leche materna tiene propiedades inmunológicas y antiinfectecciosas, así como factores de crecimiento que protegen contra infecciones entéricas y aceleran la regeneración de la mucosa intestinal.

Los niños alimentados con leche materna presentan menos infecciones intestinales que los alimentados con biberón, además se hospitalizan con menor frecuencia y su tasa de mortalidad es menor.

La leche materna posee cantidades de variables de IgA, IgM, IgG, IgD e IgE. La mayor concentración de IgA e IgM aparecen en el calostro y la leche temprana6.

La IgA secretorios son anticuerpos aptos para las superficies, se adhieren a la superficie del intestino delgado y así ésta actúa como barrera mucosa pasiva contra la penetración de bacterias y antígenos macromoleculares6.

La IgA secretora es la única inmunoglobulina intestinal resistente al ácido y a la digestión enzimática; gracias a esto pasa a través del aparato gastrointestinal, se adhiere a la mucosa intestinal y ejerce su efecto bacteriostático6.

Los anticuerpos específicos de la IgA secretoria incluyen anticuerpos antibacterianos (contra Clostridium difficile, Vibrión Cholerae y E. Coli), somáticos (contra poliovirus tipos 1,2,3 virus ECHO, Coxsanckie, influenza, togavirus y sincitial respiratorio)6.

En la leche humana, también hay gran cantidad de leucocitos, 90% de ellos son macrófagos que fagocitan bacterias y hongos, y además sintetizan lisozima, lactoferrina, elementos del complemento y transportan inmunoglobulina A6.

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