|Viernes, abril 18, 2014

Lesiones de Punta de Dedo Ocasionadas por Accidentes de Trabajo. Clínica San Pedro Claver. Seguro Social  

*Dra. Claudia Patricia Medina Castiblanco, Ortopedista y
Traumatóloga de la Universidad Nacional de Colombia, Clínica de
la Policía Nacional – Barranquilla. [email protected] *Dra. María
Victoria Pardo Ruiz
, Ortopedista y Traumatóloga de la Universidad

Nacional de Colombia. [email protected]

Resumen

Estudio descriptivo, prospectivo tipo serie de casos, de pacientes que consultaron al servicio de cirugía de la mano de la Clínica San Pedro Claver, por presentar lesiones de punta de dedo relacionadas con trauma laboral, durante el período marzo de 1998 hasta febrero de 1999 y se registro el tipo de lesión, dedos y mano comprometidos, mecanismo de trauma, tiempo de incapacidad, tratamiento, complicaciones, secuelas y funcionalidad postoperatoria objetiva y subjetiva.

Se incluyeron 66 pacientes con 100 puntas lesionadas. Se realizó seguimiento por 6 meses. Se encontró que la mayoría son hombres, diestros, con lesión de un solo dedo ocasionadas por objetos cortocontundentes, afectando al tejido blando y lecho ungueal. La incapacidad promedio fue de 39.4 días. En los pacientes con las 76 puntas de dedo que fue posible controlar a los 6 meses, el 60.8% no discriminaba sensibilidad de dos puntas a 10 mm, refiriendo intolerancia al frío un 32.4%. Principales secuelas: deformidad de la uña y limitación de movilidad interfalángica distal. Complicaciones: quistes de inclusión ungueal, ulceraciones e infección.

Pretendemos hacer evidente que las lesiones traumáticas de la mano denominadas «menores», no han recibido la misma atención que las «mayores», pese a que tienen mayor incidencia y generan largas incapacidades que implican un gran gasto económico36.

Palabras clave: punta de dedo, accidente laboral.

Introducción

Las lesiones traumáticas de la mano más frecuentes son las lesiones de la punta del dedo4. Comprenden todas las lesiones distales a la inserción de los tendones flexores y extensores9, 14, 24, 45. El tratamiento se efectúa teniendo en cuenta la clase de lesión: compromiso de tejidos blandos con o sin exposición ósea, fractura, amputación o lesiones del lecho ungueal y de la uña y debe estar orientado a obtener un dedo sensible, no doloroso, estéticamente aceptable y con piel sana1, 4. Los métodos incluyen: cicatrización por segunda intención, injertos de piel, acortamiento óseo y colgajos locales, regionales y libres vascularizados.

Como consecuencia de la industrialización, se ha observado un aumento en las lesiones traumáticas de la extremidad superior y en particular de las manos14, 16, 41. Un estudio realizado en Lausana, Suiza45, sobre lesiones de la punta de los dedos, informa que éstas en su mayoría son consecuencia de accidentes de trabajo, siendo los trabajadores industriales, mecánicos, carniceros y carpinteros los más afectados. Las lesiones de la mano denominadas «mayores» por la pérdida funcional y la incapacidad laboral que generan, han sido bien documentadas5, 26. Mientras que las lesiones denominadas «menores» no han recibido la misma atención, pese a que tienen mayor incidencia y generan largas incapacidades e indemnizaciones2, 4, 5, 16. Frecuentemente dejan secuelas relacionadas con la sensibilidad y la forma final de la uña.

Materiales y métodos

Se realizó un estudio descriptivo, prospectivo tipo serie de casos. La población fue conformada por pacientes que consultaron a urgencias del servicio de cirugía de la mano de la Clínica San Pedro Claver, por haber sufrido lesiones traumáticas de la punta de los dedos y que no presentaran enfermedades metabólicas ni sistémicas concomitantes, durante el período comprendido entre marzo de 1998 y febrero de 1999.

Inicialmente se incluyeron 66 pacientes con 100 puntas de los dedos lesionadas como consecuencia de un accidente laboral. La técnica del procedimiento que ha sido estandarizada por el servicio de cirugía de la mano de la Clínica San Pedro Claver incluye: asepsia, bloqueo anestésico de los nervios digitales, lavado exhaustivo de las heridas con agua corriente y yodopovidona, tratamiento quirúrgico de elección según el tipo de lesión, realizado por los cirujanos y residentes del servicio, bajo normas de esterilidad y campo exangüe, inmovilización y formulación de analgésicos, antibióticos y toxoide tetánico.

Los mecanismos causales de lesión fueron clasificados como: contundente, cortante y cortocontundente.

Las pérdidas de sustancias superficiales del pulpejo se trataron con cicatrización dirigida. El cierre primario se practicó en aquellos casos en los que los bordes de la herida pudieron ser afrontados sin tensión. Injertos libres de piel total o parcial, se utilizaron en heridas con pérdida de piel mayor de un centímetro. En presencia de hueso expuesto el tratamiento de elección fue un colgajo local, Kutler o Atasoy, según la indicación. Las suturas de lecho ungueal se realizaron con material absorbible 6-0 y se reposicionó la uña.

El seguimiento se hizo por 6 meses y la evaluación subjetiva incluyó: presencia o ausencia de dolor en reposo, intolerancia al frío, parestesias, dolor al contacto con superficies rugosas, lisas o a la percusión. La sensibilidad fue evaluada mediante la prueba de discriminación de dos puntas, tomando distancias fijas de 5 y 10 mm. Se utilizaron como fuentes de información entrevista y examen realizados a los pacientes y se tomaron datos de sus historias clínicas y estudios radiográficos, que fueron consignados en formularios diseñados para este estudio.

Resultados

Edad: de los 66 pacientes que presentaron 100 puntas de los dedos lesionadas, el promedio de edad fue de 33.2 años (mediana de 31.5 años), con una desviación estándar de 8.9 años y un rango entre 18 y 57 años. Se observa, según las pruebas de bondad y ajuste, una distribución tipo T de student. Probablemente debido a que la patología se presentó en personas jóvenes trabajadoras, dentro del grupo laboralmente activo, al agruparlos por intervalo de edad se observa que 72.9% de la población de estudio está entre los 28 y 57 años.

Sexo: el 84.6% de la población pertenecía al sexo masculino. No se encuentran diferencias significativas entre distribución por sexos y las lesiones, probablemente por tratarse de un número limitado de pacientes y por no contar con una distribución equitativa de hombres y mujeres.

Mano dominante: mano derecha en 95.5%.

Mano lesionada: mano derecha: 63.5%. No se observó correlación significativa estadísticamente entre mano dominante y mano lesionada.

Tipo de trauma: en el 42% de los dedos lesionados el tipo de trauma fue cortocontundente; sin embargo las proporciones entre tipo de trauma no presentaron diferencias significativas.

Número de dedos lesionados: el 68.2% de los pacientes sufrieron lesiones en un solo dedo, seguidos por un 18.2% con lesiones en 2 dedos. El porcentaje restante presentó lesión de 3 o más dedos.

Dedos comprometidos según lateralidad de la mano: el dedo más frecuentemente comprometido fue el índice derecho (22%), seguido por los dedos medio (14%) y anular (14%) derechos y el medio izquierdo (12%).

Lesión: heridas de piel como lesión única en 25%, herida de piel acompañada de una o más lesiones 14%, amputación 17%, fractura de falange 16%, luxación de la uña 7%. Trauma de lecho ungueal, como lesión única o concomitante, 27% (figura 1).

Lesion traumatica de punta de dedo

Fig. 1 Lesión traumática de punta de dedo
con compromiso del lecho ungueal.

Tratamiento: sutura 30%, remodelación muñón 16%, cicatrización dirigida 14%, Atasoy 14% (figura 2), osteosíntesis 12%, injerto libre de piel 5%, Kutler 4%, sutura más colgajo tipo Atasoy 2%, colgajo en isla 1%, colgajo tipo Moberg 1%, remodelación del muñón más osteosíntesis 1%.

Colgajo tipo Atasoy

Fig. 2 Colgajo tipo Atasoy.

Para las lesiones del lecho ungueal se realizó: sutura del lecho al 75% (figura 3), injerto del lecho 3.6%. El 18% de las lesiones de lecho ungueal requirieron como tratamiento único la reposición de la uña (figura 4).

Herida del lecho ungueal

Fig. 3. Herida del lecho ungueal.

Incapacidad: promedio de 39.4 días, con una desviación estándar de 16 días, una moda de 30 y un rango entre 20 y 90. Se evidenció asociación estadísticamente significativa entre el número de dedos lesionados y los días de incapacidad, siendo mayor de 30 para 2 o más dedos, con un chi cuadrado de 6.44, p=0.0099. No se encontró correlación entre sexo, edad, tipo de trauma, tipo de lesión y complicaciones con el número de días de incapacidad.

Reposicion de uña

Fig. 4 Reposición de la uña.

Lesiones asociadas: fractura de radio distal ipsilateral, en un paciente con más de 2 dedos lesionados.

Terapia física: 2.6% de los pacientes fueron enviados a terapia física. Presentaban más de dos dedos lesionados.

A los seis meses se controló al 74% de los dedos iniciales (51 pacientes). Sobre este porcentaje se determinaron las complicaciones y secuelas.

Complicaciones: se presentaron complicaciones en el 16% de los dedos controlados a los seis meses: quistes de inclusión ungueal: 44% (figura 5). Úlcera: 31%. Infección: 25%.

Quiste de inclusion ungueal

Fig. 5. Quiste de inclusión ungueal.

Secuelas: no discriminación de 2 puntas a 10 mm.: 60.8%. (Todos los pacientes controlados a los 6 meses discriminaban 2 puntas a 5 mm). Intolerancia al frío: 32.7%. Hipersensibilidad al tacto superficial: 27%. Dolor a la percusión: 25.7%. Hipersensibilidad a las superficies rugosas: 21.6%. Alteración de la movilidad de la articulación interfalángica distal: 25.7%. Dolor en reposo: 23%. Parestesias: 17.6%. Pulpejo poco almohadillado: 10.8%. Falla del injerto: 1.4%.

Indemnización: 6.1% de los pacientes se encontraba realizando trámites para indemnización al final del estudio. Éstos presentaban lesión de 3 y 4 dedos.

Vol.15 No.1 Abril Discusión, Lesiones de Punta de Dedo

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