|Viernes, octubre 31, 2014

Músculos Extensores de la Columna Vertebral  

Una serie de estratos fasciales, musculares, tendinosos, óseos y articulares integran la región como las fasciales, se extienden desde esa zona a las vecinas, a la región tóraco-lumbar, a la glútea, e incluso hasta los muslos, piernas y pies. El sistema circulatorio y en especial el sistema nervioso: nervios raquídeos, troncos nerviosos y ramas periféricas forman una red, que de la región lumbar y sagrada se extienden periféricamente craneal y caudalmente, generalizándose funcionalmente los desórdenes que tienen su origen en una zona regional a menudo muy limitada.

Desde el punto de vista muscular, fascial, tendinoso y como lo expresan gráficamente las figuras 3 a 6, la región lumbosagrada está formada por una serie de capas músculo-tendinosas que funcionalmente constituyen la musculatura espinal baja. De acuerdo con su disposición anatómica, desde la superficie a la profundidad, estos elementos son los siguientes:

Músculos de la región posterior del tronco

Fig. 3. Músculos de la región posterior del tronco, capa superficial.

1.Músculo dorsal ancho.
2.Trapecio
Tomado de Boulenaz E. Testut L. Latarjet A. Traité D’Anatomie Humanie. 8 a ed p. 874. París. Gaston Doin & Cie Ed. 1928.

Músculos de la región posterior del tronco

Fig. 4.

1. Músculo dorsal ancho
2. Aponeurosis lumbar.
Tomado de Dupret S. Testut L, Latarjet A. Traité D’Anatomie Humanie. 8 a ed. 874. Paris. Gaston Doin & Cie Ed. 1928.

Músculos iliocostal y dorsal largo

Fig. 5. Músculos iliocostal y dorsal largo

1.músculo iliocostal dorsal
2. músculo dorsal largo
3. masa común
Tomado de Dupret S. Testut L, Latarget A.: Traité D’Anatomie Humanie. 8ª Ed p. 829. Paris, gaston Doin & Cie Ed 1928.

Músculo glúteo mayor

Fig. 6.

1. Músculo glúteo mayor
2. Aponeurosis del tensor de la fascia lata
3. tensor de la fascia lata.
Tomado de Dupret S. Testut L., Latarget A.: Traité D’ Anatomie Humanie, 8ª ed p. 1106 7. Paris, Gaston Doin & Cie. Ed. 1928.

Aponeurosis lumbar

Se le da este nombre a la extensa lámina triangular que se extiende debajo de la piel, y que ocupa a la vez la parte inferior de la región dorsal, la región lumbar y la región sagrada. La base de este triángulo se inserta sobre las apófisis espinosas de las últimas vértebras dorsales, las 5 lumbares, sobre los ligamentos interespinosos, y sobre la cresta sagrada. Su borde superoexterno recibe los haces carnosos del ancho dorsal, su borde inferior se inserta en la cresta ilíaca del coxal y borde inferior posterior de este hueso. Recibe algunos haces carnosos del glúteo mayor. Figura 4.

Esta importante lámina fibrosa que se la describe impropiamente con el nombre de aponeurosis lumbar y en forma más incorrecta aún, aponeurosis dorsal, no es exactamente una aponeurosis de envoltura sino un verdadero tendón, un tendón ancho que lleva a la columna vertebral una serie de haces carnosos provenientes de puntos muy diversos: el transverso del abdomen y el glúteo mayor.

En suma, la “aponeurosis lumbar” está constituida en realidad por la fusión de los tendones internos del gran dorsal, del glúteo mayor, del pequeño serrato inferior, del oblicuo menor y transverso del abdomen.

Dorsal ancho

Este músculo se encuentra situado en la parte posterior e inferior del tronco; es un músculo ancho y delgado de forma triangular cuya base corresponde a la columna vertebral y el vértice proximal, al húmero. S e inserta por fibras tendinosas y aponeuróticas en las apófisis espinosas de las 6 ó 7 últimas vértebras dorsales supraespinosos correspondientes, sobre la cresta del sacro, sobre el tercio posterior de la cresta del sacro, sobre el tercio posterior de la cresta ilíaca mediante la aponeurosis lumbar, y sobre la cara externa de las 3 ó 4 últimas costillas. De todos estos puntos de inserción las fibras musculares convergen a un tendón que termina insertándose en la gotera bicipital del húmero (Figura 4).

El músculo gran dorsal se encuentra inervado por el nervio de su mismo nombre, procedente de la quinta raíz nerviosa cervical.

Tiene tres acciones diferentes: sobre el brazo, que aduce y rota hacia adentro; sobre las costillas, por lo cual es un inspirador del pulmón, y sobre el tronco que le permite ascender en la acción de trepar.

Músculos de las goteras vertebrales.

Músculos espinales

Las goteras anchas y profundas que existen a cada lado de la línea media, entre la serie de apófisis espinosas y las costillas, están ocupadas por 3 formaciones musculares importantes dispuestas longitudinalmente, que se extienden desde el sacro a la región cervical. Son ellas: el músculo iliocostal o sacro lumbar, músculo dorsal largo y músculo transverso espinoso (Figura 5).

Inervación y acción: Los músculos de las goteras vertebrales se encuentran inervados por ramas posteriores de los nervios raquídeos. Son músculos esencialmente extensores de la columna.

De los tres músculos, el iliocostal afuera y el dorsal largo adentro, se encuentran en un plano superficial; el músculo transverso espinoso es profundo y se adosa a las láminas vertebrales. Capas celulosas separan estos músculos. Los tres músculos están reunidos en su inserción inferior o caudal, mediante fibras musculares y tendinosas, en una masa única a la cara posterior del sacro. Este haz tendinoso recibe el nombre de masa común.

Masa común: Figuras 4 y 5. Toma inserción distal sobre las apófisis espinosas de las últimas vértebras lumbares, sobre la cresta y apófisis posteriores del sacro, sobre el ligamento sacrociático, sobre la tuberosidad ilíaca. Estas inserciones se hacen con la ayuda de fibras tendinosas más o menos largas que vienen a unirse en la cara posterior de la masa común, en una membrana nacarada que se denomina aponeurosis de los músculos espinales o aponeurosis espinal, que es en realidad una formación tendinosa. Tiene la forma de un rombo que ocupa el espacio sacroilíaco y se extiende desde el vértice del sacro hasta la parte media de la región lumbar, a la cual se une íntimamente. En su parte superior se continúa con las fibras musculares de los tres músculos espinales.

El músculo iliocostal se inserta caudalmente en la masa común y de allí s extiende longitudinalmente hacia arriba mandando inserciones a las caras posteriores de las costillas y apófisis transversas de las últimas vértebras cervicales.

El músculo dorsal largo, se extiende desde la parte medial y proximal de la masa común a las apófisis transversas de las vértebras lumbares y parte de las costillas.

El transverso-espinoso, es una secuencia de fibras musculares formando fascículos que toman inserción en la apófisis transversas de todas las vértebras y de allí se extiende a las apófisis espinosas.

Los transversos espinosos a su vez comprenden 3 grupos musculares: semiespinosos, multífidos. Los multífidos se extienden de las apófisis transversas de las vértebras superiores a las apófisis espinosas de las vértebras inferiores.

Músculos intertransversos

Son pequeños músculos que se extienden de una apófisis transversa a la inmediatamente inferior. Están inervados por los nervios raquídeos vecinos y tienen una acción extensora de la columna.

Músculos interespinosos

Se extienden de una apófisis espinosa a otra inferior formando pares: derechos e izquierdos. Tienen la misma inervación y acción de los músculos intertransversos.

Acción postural de los músculos extensores de la columna

Los músculos espinales son esencialmente extensores de la columna vertebral, llevan el tronco hacia atrás. Por su elasticidad y tonicidad luchan permanentemente contra el peso de las vísceras, que tienden a llevar el cuerpo hacia delante. Son músculos esencialmente de la estación bípeda. En el hombre, entre todos los mamíferos, han alcanzado estos músculos su más alto grado de desarrollo.

Sus antagonistas, en la región lumbosacra, son los músculos abdominales y en la región cervical los músculos escalenos y largos del cuello. Juegan un papel extremadamente importante en la estática del tronco, tanto en la etapa de reposo como en la marcha. La oblicuidad anterior de la pelvis en relación con la columna está en relación con el equilibrio del tono de los músculos abdominales y de los espinales. Los espinales bajos tienen una acción predominante en aquellos casos de parálisis o paresias de los músculos abdominales, caso en el cual la pelvis báscula hacia abajo y adelante aumentando la lordosis lumbar.

Cuando existe retracción de estos músculos también aumenta la lordosis lumbar, lo cual es un hecho muy frecuente en la mala postura, que usualmente se asocia a retracción de los músculos isquiotibiales y flexores de la cadera. De igual manera, la debilidad de los abdominales y del glúteo máximo complementan el cuadro. El signo de Thomas demuestra claramente la retracción de estos músculos, y la pone en evidencia.

En la lumbalgia, debido al dolor y espasmo de los músculos espinales, ocurre un hecho similar al anteriormente señalado.

Cuando los músculos espinales se paralizan la pelvis se horizontaliza, disminuye la lordosis lumbar, los hombros se van hacia atrás y se aplana la región glútea. La falta de función de estos músculos, puede observarse en el lumbago, cuando se presenta una pseudoparálisis funcional de los espinales bajos, observable no sólo en la clínica sino en las imágenes radiográficas laterales.

Dolorosa del Tronco glúteo mayor

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