|Sábado, octubre 25, 2014

Sexualidad Femenina en el Climaterio  

Martha Lucía Palacio V*
* Psicóloga. Sexóloga.
Unidad de Psicoterapia y sexualidad humana.

Resumen

Es posible tener una vida sexual plena a cualquier edad. En algunas épocas o circunstancias es necesario trabajar más para obtener la satisfacción de la vivencia sexual.

En la menopausia y después de ella, además de los posibles cambios físicos que se pueden operar en una mujer y ante los cuales se llegan a considerar diversos abordajes médicos, es indispensable revisar y desarrollar otras áreas que favorezcan el manejo integral de esa mujer.

En la madurez y la vejez se van dando paulatinos cambios que llevan a una lentificación de la respuesta sexual y a la necesidad de acomodación personal y de pareja. Si se ha transitado positivamente, habrá un aprendizaje de vida que permita disfrutar muchas cosas en una dimensión de lo sencillo y descomplicado, dando como resultado que los cambios de la edad pueden significar que se abren otras facetas para explorar.

Si no se conserva en la menopausia la expresión sexual, puede ser muy difícil recuperarla más tarde.

En este capítulo desarrollaremos temas como la importancia de hablar acerca del sexo, con su pareja, con su médico; situación complicada para muchas mujeres que crecieron en una época en la que éste era un tema tabú y el silencio se implantaba incluyendo a la pareja sexual.

Temas prácticos de gran interés como la conexión entre el sexo, el ejercicio y la imagen corporal, de máxima relevancia cuando el cuerpo está cambiando y posiblemente alejándose de los patrones estéticos considerados de éxito. Algunas investigaciones han mostrado que cuando se tienen rutinas de cuidado físico y ejercicio, la salud sexual presenta mejores posibilidades. La dieta y el sexo nos muestra una relación entre problemas con el colesterol alto y dificultades con la lubricación. Veremos qué nos dicen los trabajos de terapia de sustitución hormonal en los cuales se añade la testosterona para favorecer el deseo sexual y qué pasa con la histerectomía y la sexualidad.

Revisaremos la sexualidad de la mujer y su alternativa de la masturbación y, al abordar a la mujer mayor con pareja aparecen varios aspectos de interés: cómo aprender a ser pareja mayor, la importancia de sacar tiempo para el afecto, cómo enriquecer la sexualidad en la pareja de largo tiempo y cómo vencer obstáculos a una sexualidad satisfactoria.

Terminaremos recogiendo los mitos y falsas concepciones que se dan frente a la sexualidad de la mujer menopáusica para analizarlos con el fin de estimular una actitud positiva frente a la sexualidad femenina y en especial de la mujer mayor.

Palabras claves: Menopausia, sexualidad, pareja mayor, mitos, masturbación, ejercicios de Kegel.

Hablar de sexo

Los psicólogos y terapeutas de pareja han sabido siempre lo importante que resulta hablar de sexo. Es necesario aprender a hacerlo en forma clara y positiva. Un significativo número de parejas encuentran difícil expresar sus sentimientos sexuales, convirtiéndose los problemas en la comunicación en una de las causas primarias de las disfunciones sexuales.

Muchas mujeres se quejan de que sus maridos no las escuchan y muchos hombres se quejan de que sus esposas no los entienden. La comunicación acerca de la vida sexual es esencial para continuar disfrutando el placer sexual, especialmente en las relaciones de largo tiempo. Desafortunadamente, las parejas desarrollan severos bloqueos para la comunicación efectiva. Muchas mujeres guardan con resentimiento momentos del pasado, en los que intentaron hablar o hacer algo sexual y no fueron exitosos, y los dejan convertirse en serias interferencias para su expresión.

Se pueden considerar algunas alternativas para mejorar la comunicación: hablar o escribir sobre la visión de cada uno acerca de una profunda y satisfactoria relación sexual, detallar lo que les provee placer sexual, desarrollar planes, acordar lugares o momentos para la actividad sexual. Aprender a escuchar realmente a la otra persona, entender que hay ocasiones en que la única labor ha de ser escuchar a la pareja y tratar de comprender sus experiencias y sentimientos, darle toda la atención preguntando sólo para clarificar.

Muchos de los problemas que las personas mayores pueden tener y que interfieren o sienten que interfieren con su sexualidad pueden ser tratados si ellas consultan. De otro lado, numerosos problemas podrían ser prevenidos si los especialistas se tomaran el tiempo para preguntarles o para explicarles no sólo sobre los cambios en el área de su sexualidad con el paso de los años, sino también sobre los posibles efectos de las cirugías y el uso de medicamentos y acerca de las formas de mejoramiento de su sexualidad. Hoy la sexualidad de las personas mayores ha llegado a ser aceptada por la mayoría como un hecho de la vida. Sin embargo, la queja común en estas personas es sobre la dificultad para conseguir información acerca de la sexualidad en la madurez de la vida. Muchos buscan como conservar una relación de largo tiempo en forma satisfactoria o como desarrollar una nueva. Si su médico le abriera la puerta a esta temática seguramente estarían gustosos y podrían buscarse respuestas a sus numerosas inquietudes.

Imagen corporal y madurez

Los cambios físicos que se experimentan con la edad, en sí mismos, no interfieren con la habilidad de una persona para disfrutar el sexo, pero pueden acarrear molestias, en especial la apariencia externa que se puede convertir en una interferencia de gran peso. Estas reacciones son más comunes entre mujeres. Si una persona tiene una fuerte autoestima, que viene de su interior, no se encontrará tan perturbada por los cambios o por los patrones estéticos. A pesar de esto, una mujer puede sentirse molesta al exponer su cuerpo a una pareja nueva o al temer la reacción de su pareja habitual. Eso la puede llevar a buscar apagar la luz o limitarse a actividades donde no se pongan en evidencia las formas de su cuerpo.

¿Qué puede una mujer hacer para sentirse mejor con su cuerpo? Podría focalizarse en el placer que su cuerpo puede dar para ella misma y para su pareja. El placer sensual es lo que importa y una pareja puede ser inventiva para extraer y ensayar lo que favorezca encontrarlo o incrementarlo. La masturbación es otra manera que la mujer puede aprender para desarrollar el placer sensual y sexual, y en el proceso, sentirse más positiva acerca de su cuerpo.

Ellas estarán muy sensibles acerca de las críticas sobre las imperfecciones de su cuerpo, si cuentan con una pareja que es persistentemente critica, sus dificultades pueden ser mayores.

Aprender a aceptar su cuerpo, no significa que una persona no haga positivos cambios y se esfuerce para mantenerlo en buena forma.

Para disfrutar el sexo, es muy importante desarrollar un saludable sentido de su propia sexualidad. Sus actitudes, emociones y deseos influyen en su yo sexual y en cómo lo percibe su pareja. Las parejas deben trabajar para mantener un saludable sentido de su propia sexualidad y, una de las mejores maneras para lograrlo es el ejercicio.

El ejercicio

Los beneficios fisiológicos y psicológicos del ejercicio están bien documentados. Afecta tanto su cuerpo como su mente. Es claro que puede contribuir a una larga expectativa de vida, a bajar la presión sanguínea y el riesgo de enfermedad cardíaca, ayudar a la pérdida de peso y mejorar la estamina, éstos son algunos de los beneficios de una buena rutina de ejercicios.

En lo psicológico favorece una perspectiva positiva, incrementa la autoestima, ayuda a reducir los niveles de estrés y a incrementar la positividad.

En los últimos años, varios estudios han explorado la conexión entre ejercicio y ejecución sexual. Naturalmente, para estar más disponible sexualmente, contribuye estar en mejor forma física. Si alguien está en buen estado físico tiene más resistencia sexual, y en consecuencia probablemente más sexo, que alguien que no lo está.

La fatiga es uno de los síntomas de estamina disminuida y, la fatiga es una de las causas para el desinterés sexual. Cuando uno de la pareja está cansado, la oportunidad para el placer sexual y la actividad decrece dramáticamente. De acuerdo a Ralph Laforge director de medicina preventiva del Memorial Hospital en San Diego, hay tres componentes claves para mejorar la estamina: resistencia aeróbica, aptitud muscular y relajación neuromuscular. El sugiere que la resistencia aeróbica es mejorada a través de una variedad de ejercicios cardiovasculares como ciclismo, trote, natación y otros. Los ejercicios de resistencia de pesas para construir aptitud muscular se encuentran en los gimnasios. Los ejercicios de relajación muscular incluyen yoga y ejercicios aeróbicos que están diseñados para relajar el cuerpo y la mente.

Los resultados de una investigación sobre los efectos de un programa de ejercicios en hombres mayores, durante 9 meses, mostró que el ejercicio no solo es bueno para la salud sino también para la vida sexual. Estos hombres reportaron que tenían más relaciones sexuales, tenían más orgasmos y se ajustaban a más actos de intimidad física. Es necesario realizar estudios en la conexión sexo y ejercicio físico en mujeres.

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